Gema Rodríguez, profesora de piano de 42 años, tecleó su clave en la página web del Ayuntamiento de Madrid el pasado 11 de mayo. Sabía cuál iba a ser el resultado, pero aún conservaba una mínima esperanza, que se diluyó rápido. “No nos han admitido en ninguna”, escribió en un grupo de WhatsApp que tiene con otras madres de su distrito, Arganzuela. Todas las demás fueron escribiendo el mismo mensaje. Ninguno de sus bebés había obtenido plaza en las escuelas infantiles municipales para el curso 2026-2027. Como al 90% de todas las familias que lo solicitaron en ese distrito. Seguir leyendo
La capital cuenta con 76 centros, con 4.132 vacantes, y, según el censo, hay casi 100.000 menores entre 0 y 3 años
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Gema Rodríguez, profesora de piano de 42 años, tecleó su clave en la página web del Ayuntamiento de Madrid el pasado 11 de mayo. Sabía cuál iba a ser el resultado, pero aún conservaba una mínima esperanza, que se diluyó rápido. “No nos han admitido en ninguna”, escribió en un grupo de WhatsApp que tiene con otras madres de su distrito, Arganzuela. Todas las demás fueron escribiendo el mismo mensaje. Ninguno de sus bebés había obtenido plaza en las escuelas infantiles municipales para el curso 2026-2027. Como al 90% de todas las familias que lo solicitaron en ese distrito. “Vivo en este barrio desde 2015. Entonces era soltera y no te planteas estas cosas a la hora de elegir el lugar donde vivir. Cuando hemos sido padres, te das cuenta de que es uno de los peores barrios para tener plaza en la escuela pública infantil. Así que te conciencias de que te vas a tener que quitar de cosas, salir menos y viajar menos y así poder pagar los 600 euros al mes”, resume Gema, que casi nunca borra la sonrisa de su cara.A pesar de que solo el 10% de las familias de su distrito obtienen plaza pública, no es, ni de lejos, el peor porcentaje de acceso de Madrid capital. En Chamartín, apenas llegan al 4%; en Chamberí, son menos del 5%. “¿Escuela infantil? Una vez vi a un unicornio entrar en una”, ironiza Daniel Campos, padre de dos niños de 2 y 5 años, residente en Chamberí. “El desembolso cuando los dos iban a la escuela era del 20% de nuestros ingresos, no recuerdo ni en qué puesto quedamos en la lista de espera, pero muy abajo”, indica este padre de 45 años que trabaja en el sector de la comunicación.EL PAÍS ha analizado los listado de admisión a las escuelas infantiles públicas (0-3 años) de la ciudad Madrid, unas 28.931 peticiones de plaza para el curso 2026/27. Los datos muestran que conseguir una plaza en una escuela infantil pública en la capital es una tarea difícil: solo el 13% de las familias que han solicitado una plaza para un centro público podrán inscribir a sus hijos. Son 3.916 solicitudes de las casi 30.000 presentadas. El resto, quedan inadmitidas o pasan a listas de espera. Hay enormes diferencias entre distritos. En ocho de ellos, menos del 10% ha conseguido un hueco en una guardería pública. Como se ve en el siguiente mapa, los porcentajes de admitidos más altos se dan en las zonas del norte y el este de la capital. Es el caso San Blas-Canillejas, lo logran el 62% de las 587 solicitudes, y en Hortaleza, entró el 46% de las 744 peticiones. En las zonas centro y del suroeste se dan tasas de éxito más bajas.Adriana, la hija de Raúl Casás, programador de 38 años, es una de las afortunadas de ese 60% de San Blas. “Tener acceso a una pública es un tremendo alivio. Con los salarios que tenemos sería un gasto mensual elevado, que nos haría incluso tener que pedir ayuda en algunos momentos. No solo es un alivio económico, también en cuanto a lo bien que está nuestra hija en una pública.
