ÚLTIMA HORAEl Gobierno acuerda prohibir el acceso a redes a menores de 16 solo cuando muestren «contenido dañino»DIRECTOEspaña se juega el pase ante Austria: sigue la última horaEntrevistaSoledad Mallol.CEDIDAEscucha este artículoWhatsAppFacebookLinkedinTelegramBeloudCopiar URLLa actriz, que estrena la obra de teatro ‘Las que gritan’, conversa se descubre como una mujer soñadora, vulnerable y amante del flamenco.Durante décadas ha hecho reír a millones de espectadores. Sin embargo, basta una conversación de unos minutos para descubrir que detrás de la actriz hay una mujer tímida, sensible, entregada y profundamente enamorada de su oficio. Soledad Mallol (61 años) estrena Las que gritan (Teatro Maravillas de Madrid), una disparatada comedia que habla de la felicidad, del paso del tiempo y de las segundas oportunidades. Con motivo de este nuevo proyecto, conversa con 20minutos sobre los sueños que aún persigue, el peso de los años, la necesidad de quitarse la máscara cuando se apagan los focos y la fortuna de seguir haciendo aquello que más le gusta: subir a un escenario.Las que gritan se acaba de estrenar. ¿Qué significa para usted esta obra y qué va a encontrar el público?Es la historia de cuatro mujeres: una madre y sus tres hijas, que buscan la felicidad y no terminan de encontrarla. La madre intenta que se acepten como son, que se lleven bien y que cada una encuentre su camino. La obra habla de temas muy duros, pero siempre desde la comedia. La vida está llena de dramas y el humor ayuda a mirarlos de otra manera.¿Se reconoce en alguna de las escenas o en el personaje que interpreta?No demasiado. Ella está completamente loca y hace cosas que yo jamás haría. Pero sí me identifico con esa búsqueda de la felicidad. Para mí, la felicidad es estar encima de un escenario y tengo la suerte de seguir encontrándola ahí.Con el paso de los años, ¿ha dejado de perseguir algún sueño?No. Los sigo persiguiendo todos, quizá con un poco más de calma que cuando era joven. Quiero seguir haciendo teatro, seguir cantando en un coro, seguir bailando flamenco… Todo aquello que me hace feliz. Mientras pueda, lo seguiré buscando.Cartel de ‘Las que gritan’.CEDIDA/Maravillas¿Taconea mejor que interpreta?Son dos pasiones diferentes. Estuve casi trece años bailando en la escuela de José Porcel y fue una experiencia maravillosa. Siempre que puedo sigo haciéndolo aunque tenga que bailar con rodilleras.La edad ¿le ha quitado papeles o, por el contrario, le ha dado libertad?He tenido mucha suerte porque siempre he interpretado personajes que me apetecían. No me importa hacer de madre y, cuando llegue el momento, tampoco tendré problema en hacer de abuela. Lo importante es que el personaje merezca la pena.Las Virtudes marcaron una época. ¿Ha pesado mucho ese dúo en una carrera tan larga como la suya?Al contrario. Ha sido un regalo. Nos dio estabilidad y nos permitió seguir haciendo teatro, televisión o cualquier proyecto
Durante décadas ha hecho reír a millones de espectadores. Sin embargo, basta una conversación de unos minutos para descubrir que detrás de la actriz hay una mujer tímida, sensible, entregada y profundamente enamorada de su oficio. Soledad Mallol (61 años) estrena Las que gritan (Teatro Maravillas de Madrid), una disparatada comedia que habla de la felicidad, del paso del tiempo y de las segundas oportunidades. Con motivo de este nuevo proyecto, conversa con 20minutos sobre los sueños que aún persigue, el peso de los años, la necesidad de quitarse la máscara cuando se apagan los focos y la fortuna de seguir haciendo aquello que más le gusta: subir a un escenario.La alternativa a hacerse mayor es mucho peorSoy una persona tímida, aunque no lo parezca. La tristeza la llevo fatalNo tengo ninguna necesidad de estar todo el tiempo interpretando un papel
