Simeón de Bulgaria tuvo que exiliarse de su país, donde era rey, por la llegada de una república comunista. Aunque el exrey se instaló en España, siempre conservó su casa, llamada allí el Palacio del Zar (perteneció a Boris III), en la localidad de Bayna. De hecho, cuando concurrió y ganó las elecciones presidenciales, se quedó a vivir en su país, entre 2001 y 2005, en esa casa.. Vanitatis informa de que Simeón, de 88 años, ha conseguido vender esta propiedad, que comparía junto a su hermana María Luisa, de 93 años, por una cantidad cercana a un 1.300.000 euros.. La asociación ‘Juntos por la ciudad de Banya’ intentaba que este inmueble, que fue la residencia de verano alternativa a la de la capital, Sofía, fuera gestionado por el Estado, por su alto valor patrimonial.. Pero finalmente, la casa ha sido adquirida por el empresario del petróleo Georgi Samuilov, propietario, junto a su mujer, de Insa Group, una conocida empresa de refinería.Ahora, ‘Juntos por la ciudad de Banya’ insta al nuevo propietario a adquirir y transformar el inmueble en un centro cultural y público estatal con acceso libre. Esto garantizaría su preservación a largo plazo, contribuiría al desarrollo del turismo y reafirmaría su importancia como parte de la memoria nacional, según explicaban.
Simeón de Bulgaria tuvo que exiliarse de su país, donde era rey, por la llegada de una república comunista. Aunque el exrey se instaló en España, siempre conservó su casa, llamada allí el Palacio del Zar (perteneció a Boris III), en la localidad de Bayna. De hecho, cuando concurrió y ganó las elecciones presidenciales, se quedó a vivir en su país, entre 2001 y 2005, en esa casa.. Vanitatis informa de que Simeón, de 88 años, ha conseguido vender esta propiedad, que comparía junto a su hermana María Luisa, de 93 años, por una cantidad cercana a un 1.300.000 euros.. La asociación ‘Juntos por la ciudad de Banya’ intentaba que este inmueble, que fue la residencia de verano alternativa a la de la capital, Sofía, fuera gestionado por el Estado, por su alto valor patrimonial.. Pero finalmente, la casa ha sido adquirida por el empresario del petróleo Georgi Samuilov, propietario, junto a su mujer, de Insa Group, una conocida empresa de refinería.Ahora, ‘Juntos por la ciudad de Banya’ insta al nuevo propietario a adquirir y transformar el inmueble en un centro cultural y público estatal con acceso libre. Esto garantizaría su preservación a largo plazo, contribuiría al desarrollo del turismo y reafirmaría su importancia como parte de la memoria nacional, según explicaban.
