La polémica por la presencia del catalán en la próxima visita del papa León XIV a Barcelona continúa escalando y ha derivado en una nueva ofensiva política de Carles Puigdemont contra el arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella. El expresident de la Generalitat y líder de Junts ha vuelto a cargar duramente contra el prelado, al que ahora compara implícitamente con José María Aznar y con la Inquisición española, en el marco de una controversia que comenzó tras conocerse que el acto más simbólico de la visita papal, la bendición de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, se celebrará principalmente en castellano.. En un mensaje publicado este miércoles en la red social X, Puigdemont ha sostenido que Omella está más cerca de las posiciones expresadas en su día por el expresidente del Gobierno José María Aznar que de las enseñanzas contenidas en la última encíclica de León XIV. El dirigente independentista recuerda que el Pontífice defiende en ese texto que el bien común no puede separarse del derecho de los pueblos a existir, preservar su identidad y aportar su singularidad a la comunidad internacional.. A partir de esa interpretación, Puigdemont concluye que cualquier intento de eliminar o someter una nación resulta «gravemente inmoral» y acusa al cardenal de actuar en sentido contrario. «Omella hace caso de Aznar y de su ‘el que pueda hacer, que haga’ antes que de la encíclica del Papa», viene a sostener el líder de Junts.. El expresident también ha aprovechado el mensaje para llamar a la movilización durante la visita papal. En concreto, ha pedido que durante la estancia de León XIV en Cataluña se vean esteladas y se escuchen «las voces y los silbidos de protesta contra el renacimiento del catolicismo franquista, opresor de minorías y cómplice de crímenes contra la humanidad».. La publicación iba acompañada de una imagen generada mediante inteligencia artificial en la que aparece, supuestamente, el cardenal Omella sosteniendo una antorcha y un pergamino en llamas con la inscripción «llengua catalana», mientras una bandera española figura al fondo de la escena. Para Puigdemont, la controversia lingüística evidencia que el espíritu de la Inquisición Española «aparece rápidamente» cuando se rasca un poco bajo la superficie.. No es la primera vez que el líder de Junts arremete contra el arzobispo de Barcelona a cuenta de esta cuestión. Antes ya responsabilizó directamente a Omella de la escasa presencia del catalán prevista en los actos del Papa y acuñó una de las expresiones más polémicas de esta controversia.. El detonante de aquel enfrentamiento fueron unas declaraciones de Ramon Bassas, director general de Asuntos Religiosos de la Generalitat, quien aseguró que el Govern no estaba negociando con el Vaticano ninguna modificación del programa. «No estamos negociando nada, estamos mostrando una posición mayoritaria en Cataluña, que el catalán tenga una buena presencia», afirmó. Asimismo, subrayó que la Generalitat no pretendía interferir en las decisiones litúrgicas de la Iglesia.. Las explicaciones no convencieron a Puigdemont. El expresident compartió las palabras de Bassas y criticó la actitud del Ejecutivo catalán. «Si el ‘gobierno de todos’ dice que no puede negociar para defender los derechos de los hablantes de catalán, tampoco tiene obligación de aportar fondos públicos a una institución que nos desprecia para satisfacer el delirio nacionalcatólico de Omella», escribió entonces.. Con este nuevo mensaje, Puigdemont no solo mantiene el pulso con el arzobispo de Barcelona, sino que eleva todavía más el tono de sus acusaciones en una disputa que ha convertido la cuestión lingüística en uno de los principales focos de tensión política alrededor de la visita de León XIV a Cataluña.
La polémica del catalán enfrenta de nuevo a Puigdemont con el arzobispo de Barcelona
La polémica por la presencia del catalán en la próxima visita del papa León XIV a Barcelona continúa escalando y ha derivado en una nueva ofensiva política de Carles Puigdemont contra el arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella. El expresident de la Generalitat y líder de Junts ha vuelto a cargar duramente contra el prelado, al que ahora compara implícitamente con José María Aznar y con la Inquisición española, en el marco de una controversia que comenzó tras conocerse que el acto más simbólico de la visita papal, la bendición de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, se celebrará principalmente en castellano.. En un mensaje publicado este miércoles en la red social X, Puigdemont ha sostenido que Omella está más cerca de las posiciones expresadas en su día por el expresidente del Gobierno José María Aznar que de las enseñanzas contenidas en la última encíclica de León XIV. El dirigente independentista recuerda que el Pontífice defiende en ese texto que el bien común no puede separarse del derecho de los pueblos a existir, preservar su identidad y aportar su singularidad a la comunidad internacional.. A partir de esa interpretación, Puigdemont concluye que cualquier intento de eliminar o someter una nación resulta «gravemente inmoral» y acusa al cardenal de actuar en sentido contrario. «Omella hace caso de Aznar y de su ‘el que pueda hacer, que haga’ antes que de la encíclica del Papa», viene a sostener el líder de Junts.. El expresident también ha aprovechado el mensaje para llamar a la movilización durante la visita papal. En concreto, ha pedido que durante la estancia de León XIV en Cataluña se vean esteladas y se escuchen «las voces y los silbidos de protesta contra el renacimiento del catolicismo franquista, opresor de minorías y cómplice de crímenes contra la humanidad».. La publicación iba acompañada de una imagen generada mediante inteligencia artificial en la que aparece, supuestamente, el cardenal Omella sosteniendo una antorcha y un pergamino en llamas con la inscripción «llengua catalana», mientras una bandera española figura al fondo de la escena. Para Puigdemont, la controversia lingüística evidencia que el espíritu de la Inquisición Española «aparece rápidamente» cuando se rasca un poco bajo la superficie.. No es la primera vez que el líder de Junts arremete contra el arzobispo de Barcelona a cuenta de esta cuestión. Antes ya responsabilizó directamente a Omella de la escasa presencia del catalán prevista en los actos del Papa y acuñó una de las expresiones más polémicas de esta controversia.. El detonante de aquel enfrentamiento fueron unas declaraciones de Ramon Bassas, director general de Asuntos Religiosos de la Generalitat, quien aseguró que el Govern no estaba negociando con el Vaticano ninguna modificación del programa. «No estamos negociando nada, estamos mostrando una posición mayoritaria en Cataluña, que el catalán tenga una buena presencia», afirmó. Asimismo, subrayó que la Generalitat no pretendía interferir en las decisiones litúrgicas de la Iglesia.. Las explicaciones no convencieron a Puigdemont. El expresident compartió las palabras de Bassas y criticó la actitud del Ejecutivo catalán. «Si el ‘gobierno de todos’ dice que no puede negociar para defender los derechos de los hablantes de catalán, tampoco tiene obligación de aportar fondos públicos a una institución que nos desprecia para satisfacer el delirio nacionalcatólico de Omella», escribió entonces.. Con este nuevo mensaje, Puigdemont no solo mantiene el pulso con el arzobispo de Barcelona, sino que eleva todavía más el tono de sus acusaciones en una disputa que ha convertido la cuestión lingüística en uno de los principales focos de tensión política alrededor de la visita de León XIV a Cataluña.
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