Ante la polémica generada por el funeral de Estado laico que propuso el Gobierno para honrar a las 45 víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), Andalucía ha respondido con la celebración de varias misas en distintas ciudades. Granada y el propio municipio cordobés marcado por la tragedia ya acogieron sendas celebraciones religiosas y hoy le ha tocado el turno a la Catedral de Sevilla, que ha recordado a los fallecidos tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad y al joven maquinista Fernando Huerta que perdió la vida en el siniestro de Gelida (Barcelona).. La eucaristía, celebrada en el trascoro, ha estado oficiada por el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, y han acudido, entre otras autoridades, el alcalde de la ciudad, José Luis Sanz; los consejeros de la Junta Catalina García, Arturo Bernal y Patricia del Pozo; y el presidente de la Diputación de Sevilla, Javier Fernández.. Todo el país está consternado por el accidente de Adamuz, con un nutrido número de víctimas procedentes de Huelva. Pero en la capital hispalense se ha sentido especialmente la muerte de Huerta. Hermano de la Macarena y socio del Sevilla FC, estaba muy integrado en la sociedad sevillana, dejando un profundo dolor entre sus familiares y amigos.. En su homilía, el arzobispo ha asegurado que “hay tragedias ante las que el ser humano se queda sin palabras”. “Pero el creyente no se queda sin camino: el camino es llevar el ‘por qué’ a Dios”, ha remarcado. “Cuando la herida está abierta, cuando la ausencia es tan dolorosa, cuando nos invade la oscuridad, es más importante y eficaz la presencia cercana, el silencio respetuoso, la oración esperanzada”, ha asegurado Saiz Meneses, además de señalar que “la Iglesia hoy quiere, ante todo, estar junto a los que lloran, sostener a quienes se sienten sin fuerzas y acompañar a aquellos que no alcanzan a comprender lo sucedido”.. “Pedimos al Señor que los acoja en su paz, que los lleve a la luz de su rostro y que los introduzca en la vida que no termina”, ha asegurado el arzobispo, quien ha recordado a Huerta y también a “los heridos, a quienes han sobrevivido con secuelas físicas o psicológicas; a quienes reviven una y otra vez el instante del horror; a los equipos de emergencia que han visto escenas durísimas; y a los profesionales que han acompañado el duelo”. También ha pedido “por todos nosotros: para que el dolor no nos endurezca, para que la tristeza no nos encierre y para que la prueba no nos robe la fe. Pedimos especialmente por los familiares, para que el Señor os conceda la fortaleza y el consuelo necesarios para seguir adelante”.
La Catedral hispalense acoge un funeral por las víctimas de los accidentes ferroviarios de Córdoba y Barcelona
Ante la polémica generada por el funeral de Estado laico que propuso el Gobierno para honrar a las 45 víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), Andalucía ha respondido con la celebración de varias misas en distintas ciudades. Granada y el propio municipio cordobés marcado por la tragedia ya acogieron sendas celebraciones religiosas y hoy le ha tocado el turno a la Catedral de Sevilla, que ha recordado a los fallecidos tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad y al joven maquinista Fernando Huerta que perdió la vida en el siniestro de Gelida (Barcelona).. La eucaristía, celebrada en el trascoro, ha estado oficiada por el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, y han acudido, entre otras autoridades, el alcalde de la ciudad, José Luis Sanz; los consejeros de la Junta Catalina García, Arturo Bernal y Patricia del Pozo; y el presidente de la Diputación de Sevilla, Javier Fernández.. Todo el país está consternado por el accidente de Adamuz, con un nutrido número de víctimas procedentes de Huelva. Pero en la capital hispalense se ha sentido especialmente la muerte de Huerta. Hermano de la Macarena y socio del Sevilla FC, estaba muy integrado en la sociedad sevillana, dejando un profundo dolor entre sus familiares y amigos.. En su homilía, el arzobispo ha asegurado que “hay tragedias ante las que el ser humano se queda sin palabras”. “Pero el creyente no se queda sin camino: el camino es llevar el ‘por qué’ a Dios”, ha remarcado. “Cuando la herida está abierta, cuando la ausencia es tan dolorosa, cuando nos invade la oscuridad, es más importante y eficaz la presencia cercana, el silencio respetuoso, la oración esperanzada”, ha asegurado Saiz Meneses, además de señalar que “la Iglesia hoy quiere, ante todo, estar junto a los que lloran, sostener a quienes se sienten sin fuerzas y acompañar a aquellos que no alcanzan a comprender lo sucedido”.. “Pedimos al Señor que los acoja en su paz, que los lleve a la luz de su rostro y que los introduzca en la vida que no termina”, ha asegurado el arzobispo, quien ha recordado a Huerta y también a “los heridos, a quienes han sobrevivido con secuelas físicas o psicológicas; a quienes reviven una y otra vez el instante del horror; a los equipos de emergencia que han visto escenas durísimas; y a los profesionales que han acompañado el duelo”. También ha pedido “por todos nosotros: para que el dolor no nos endurezca, para que la tristeza no nos encierre y para que la prueba no nos robe la fe. Pedimos especialmente por los familiares, para que el Señor os conceda la fortaleza y el consuelo necesarios para seguir adelante”.
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