Misa Rodríguez, portera del Real Madrid durante 6 años, se marcha del equipo blanco y ha editado una emotiva despedida en vídeo, con la canción «A mi manera» e imágenes de sus mejores momentos, paradas, con las compañeras y con miembros del club.. Emocionante adiós. La propia Misa ha puesto voz a esa despedida con unas palabras que van mucho más allá del protocolo habitual. «Hola madridistas, después de seis temporadas ha llegado el momento de despedirnos. Jamás pensé que llegaría este momento y hoy toca decir adiós, porque hay etapas y ciclos que llegan a su fin y nuestra historia ha llegado a su final. He hecho la vista atrás y recuerdo con gran cariño mi primer día aquí, esos nervios que ponen por primera vez la que paso en el Madrid, el primer entrenamiento, el primer partido, la primera capitanía y todas esas primeras veces que tuve la suerte de vivir y que quedarán para la historia».. Seis años dan para mucho, para crecer, para madurar, para convertirse en referente de todo un fútbol femenino que en España ha vivido una transformación radical durante ese mismo periodo. Misa llegó siendo una promesay se va siendo bandera de toda una generación. «Han sido los seis años más felices de mi vida, he podido cumplir el sueño de esa niña pequeña que soñaba algún día con vestir esta camiseta y este escudo, ha sido lo más bonito que me pasará jamás. También ha sido todo un privilegio y una suerte ser la primera portera de la historia de este equipo, haber abierto un camino para que muchas otras puedan vivir y soñar con jugar. Me voy feliz y con la tranquilidad de haber dado todo lo que tenía por este escudo».. El legado de Misa Rodríguez. El legado de Misa trasciende los números y las estadísticas. Ser la primera portera titular en la historia del fútbol femenino madridista es un dato que ninguna página se podrá borrar, y ella lo sabe y lo abraza como parte fundamental de lo que ha significado su carrera. El camino que abrió en el Alfredo Di Stéfano queda ahí para que otras más jóvenes lo transiten con menos miedo y con más confianza.. En el apartado de los agradecimientos, Misa no olvidó a nadie. «Siempre siendo yo, a mi madre. Gracias al presidente, directiva, entrenadores, staff técnico, servicio médico, directo de trabajadores de este club con el que he tenido la suerte de compartir estos seis años. A mis compañeras, que decir de ellas, he tenido la suerte de coincidir con jugadoras que me han enseñado tanto y que se han convertido en amigas que me llevo para siempre».. El vestuario del Real Madrid Femenino ha vivido años de construcción, de aprendizaje colectivo y de lucha por ponerse a la altura de los mejores equipos del continente. Misa fue parte central de ese proyecto y las relaciones forjadas dentro del grupo van mucho más allá del fútbol y permanecerán cuando los contratos y los resultados queden en el olvido. «A las que ya no están y a las que siguen, gracias de corazón. A vosotros, afición. Me voy con el corazón lleno de todo el cariño que me habéis brindado durante estos años».. La afición del Real Madrid siempre tuvo en Misa a una futbolista que les devolvía el afecto desde el primer minuto. Su carácter cercano y su entrega sin reservas en cada partido construyeron un vínculo sólido con las gradas que tampoco se rompe con una despedida. «Gracias por vuestro apoyo, por cada mañana, tarde o noche en el Di Stéfano apoyándonos».. «Ser madridista nunca se termina». La espina de no haber logrado el título más deseado queda como la única sombra en un balance que, visto en perspectiva, resulta extraordinariamente positivo. Misa lo reconoce con la honestidad que siempre la ha caracterizado y no esconde que ese objetivo pendiente pesará en su memoria durante mucho tiempo. «Esa espinita estará en mis manos. Y por último, a mi familia. Por acompañarme en cada paso. Porque sé que este sueño también era vuestro».. Las últimas líneas del mensaje de Misa Rodríguez son las que más aprietan el pecho. La portera buscó las palabras justas para cerrar un capítulo que difícilmente se repetirá en ningún otro lugar del mundo del fútbol. «No sé cómo despedirme de la que ha sido mi casa durante tantos años. Porque hay lugares que nunca se abandonan del todo. Me llevo recuerdos, aprendizajes y una parte de mi corazón que siempre será blanca. Hoy cierro una etapa, pero ser madridista nunca se termina. Gracias por todo. ¡Hala Madrid, hoy y siempre!».
«No sé cómo despedirme de la que ha sido mi casa durante tantos años. Porque hay lugares que nunca se abandonan del «, dice en su adiós
Misa Rodríguez, portera del Real Madrid durante 6 años, se marcha del equipo blanco y ha editado una emotiva despedida en vídeo, con la canción «A mi manera» e imágenes de sus mejores momentos, paradas, con las compañeras y con miembros del club.. Emocionante adiós. La propia Misa ha puesto voz a esa despedida con unas palabras que van mucho más allá del protocolo habitual. «Hola madridistas, después de seis temporadas ha llegado el momento de despedirnos. Jamás pensé que llegaría este momento y hoy toca decir adiós, porque hay etapas y ciclos que llegan a su fin y nuestra historia ha llegado a su final. He hecho la vista atrás y recuerdo con gran cariño mi primer día aquí, esos nervios que ponen por primera vez la que paso en el Madrid, el primer entrenamiento, el primer partido, la primera capitanía y todas esas primeras veces que tuve la suerte de vivir y que quedarán para la historia».. Seis años dan para mucho, para crecer, para madurar, para convertirse en referente de todo un fútbol femenino que en España ha vivido una transformación radical durante ese mismo periodo. Misa llegó siendo una promesay se va siendo bandera de toda una generación. «Han sido los seis años más felices de mi vida, he podido cumplir el sueño de esa niña pequeña que soñaba algún día con vestir esta camiseta y este escudo, ha sido lo más bonito que me pasará jamás. También ha sido todo un privilegio y una suerte ser la primera portera de la historia de este equipo, haber abierto un camino para que muchas otras puedan vivir y soñar con jugar. Me voy feliz y con la tranquilidad de haber dado todo lo que tenía por este escudo».. El legado de Misa Rodríguez. El legado de Misa trasciende los números y las estadísticas. Ser la primera portera titular en la historia del fútbol femenino madridista es un dato que ninguna página se podrá borrar, y ella lo sabe y lo abraza como parte fundamental de lo que ha significado su carrera. El camino que abrió en el Alfredo Di Stéfano queda ahí para que otras más jóvenes lo transiten con menos miedo y con más confianza.. En el apartado de los agradecimientos, Misa no olvidó a nadie. «Siempre siendo yo, a mi madre. Gracias al presidente, directiva, entrenadores, staff técnico, servicio médico, directo de trabajadores de este club con el que he tenido la suerte de compartir estos seis años. A mis compañeras, que decir de ellas, he tenido la suerte de coincidir con jugadoras que me han enseñado tanto y que se han convertido en amigas que me llevo para siempre».. El vestuario del Real Madrid Femenino ha vivido años de construcción, de aprendizaje colectivo y de lucha por ponerse a la altura de los mejores equipos del continente. Misa fue parte central de ese proyecto y las relaciones forjadas dentro del grupo van mucho más allá del fútbol y permanecerán cuando los contratos y los resultados queden en el olvido. «A las que ya no están y a las que siguen, gracias de corazón. A vosotros, afición. Me voy con el corazón lleno de todo el cariño que me habéis brindado durante estos años».. La afición del Real Madrid siempre tuvo en Misa a una futbolista que les devolvía el afecto desde el primer minuto. Su carácter cercano y su entrega sin reservas en cada partido construyeron un vínculo sólido con las gradas que tampoco se rompe con una despedida. «Gracias por vuestro apoyo, por cada mañana, tarde o noche en el Di Stéfano apoyándonos».. «Ser madridista nunca se termina». La espina de no haber logrado el título más deseado queda como la única sombra en un balance que, visto en perspectiva, resulta extraordinariamente positivo. Misa lo reconoce con la honestidad que siempre la ha caracterizado y no esconde que ese objetivo pendiente pesará en su memoria durante mucho tiempo. «Esa espinita estará en mis manos. Y por último, a mi familia. Por acompañarme en cada paso. Porque sé que este sueño también era vuestro».. Las últimas líneas del mensaje de Misa Rodríguez son las que más aprietan el pecho. La portera buscó las palabras justas para cerrar un capítulo que difícilmente se repetirá en ningún otro lugar del mundo del fútbol. «No sé cómo despedirme de la que ha sido mi casa durante tantos años. Porque hay lugares que nunca se abandonan del todo. Me llevo recuerdos, aprendizajes y una parte de mi corazón que siempre será blanca. Hoy cierro una etapa, pero ser madridista nunca se termina. Gracias por todo. ¡Hala Madrid, hoy y siempre!».
Fútbol hoy: Últimas noticias en La Razón
