Skip to content
Crónica Actual
  sábado 7 marzo 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
7 de marzo de 2026Moody’s rebaja la calificación de Virgin Media O2 ante la caída de la rentabilidad 7 de marzo de 2026Los dueños de Mayoral superan el 5% del capital en trece sociedades cotizadas 7 de marzo de 2026La gran banca recorta el uso de las líneas ICO y hunde su importe en un 40% 7 de marzo de 2026Los fondos canadienses congelan la venta de la plataforma de renovables Cubico a Qualitas por desacuerdos en el precio 7 de marzo de 2026«Calle Málaga»: Carmen Maura, una historia de amor en Tánger 7 de marzo de 2026Los libros de la semana: del universo amputado de Fernanda Trías a una imprescindible variante de «cozy mystery» 7 de marzo de 2026«Fuera de plano», el Festival de Málaga inunda la calle Larios 7 de marzo de 2026La inteligencia artificial se mete en el cerebro 7 de marzo de 2026La diplomacia de la fuerza estadounidense pone a prueba la legendaria paciencia estratégica de China 7 de marzo de 2026Montero enfría el ‘Superdomingo’ electoral
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  Cultura  Sabina se despide en Madrid: y el portazo sonó como un signo de interrogación
Cultura

Sabina se despide en Madrid: y el portazo sonó como un signo de interrogación

1 de diciembre de 2025
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Salió con el corazón en el puño o puede que fuéramos quienes estábamos anoche en el Movistar Arena de Madrid los que sentíamos latir las yemas de los dedos. Joaquín Sabina cerró anoche tras de sí (¿para siempre?) la puerta de las giras para grandes recintos con una triunfal y emotiva actuación en el Movistar Arena de Madrid. Nos deja un puñado de canciones inmortales y un acertijo: qué será de nosotros ahora y cuándo volveremos a saber de una de las voces más importantes de la historia de nuestra música. Sabina, él mismo lo ha advertido, se retira de los estadios, los aviones y las masas, pero no de volverse a subir a un escenario cuando se le antoje, y mucho menos de publicar canciones si las musas llaman. Aunque anoche cerró al salir con un dulce portazo y lágrimas en los ojos, como si fuera para siempre.. Han sido más de 700.000 personas las que han visto al maestro de Úbeda a lo ancho de 71 conciertos por todo el mundo durante el último año, confirmando su estatus de leyenda. A él nunca le han gustado demasiado los escenarios, recurso alimenticio y lucrativo, especialmente para un mito a ambos lados del Atlántico como es el autor de «Princesa”. Les ha tenido, incluso, verdadera alergia y traumatismo por cornada en dos trayectorias. No hace falta que recordemos el episodio de pánico escénico (2014) o la pavorosa caída de 2020, ambas en Madrid. Así que Sabina salió al ruedo por última vez. Sabíamos que era muy probable que no fuera la última, pero los 12.000 del Movistar Arena así lo sentían.. En realidad, la noche tenía muy poco misterio. Sabina iba a calcar el repertorio con el que ha cruzado el mundo y que ha mostrado ya en Madrid en las nueve ocasiones -9- que ha actuado en la ciudad durante su gira de despedida. Así salió con “Yo me bajo en Atocha”, amor de lija para la ciudad interminable. “Esta gira que se llamaba hola y adiós y que ha pasado por medio mundo ya se llama solo adiós -advirtió-. Es un adiós agradecido porque yo he viajado con mis canciones y he visto cómo han conseguido de un modo misterioso colarse en la memoria sentimental de varias generaciones. Eso tengo que agradecéroslo, porque, sin vosotros, las canciones no existen”, saludó el maestro. Era imposible no entender como epitafio “Lágrimas de mármol” o “Lo niego todo”, temas que han construido, como todos los demás, una leyenda autorreferencial, una carrera de mitos y cuentos sobre sí mismo -de algunos de los cuales está cansado- y una cátedra cruel sobre la vida y el amor. Las canciones de Sabina no son como las demás. Sus versos huelen y duelen, y cuando no provocan amargas sonrisas, pinchan, hieren.. “Esta gira yo ya sabía que era la última y este concierto es el último de mi vida y por eso es el más importante”, insistió provocando negativas y protestas antes de “Calle Melancolía”, la “segunda canción que escribí en mi vida, hace más de cuarenta años”, una joya indiscutible. Menos mal que “19 días y 500 noches” despertó los oles. “Quién me ha robado el mes de abril” acredita un magisterio de escritor de canciones que ya tienen un capítulo en la historia. Sabina ha inscrito la música popular en la historia de la cultura en español. “De purísima y oro”, “Peces de ciudad” y “Una canción para la Magdalena” juegan con la memoria como si ya tuvieran cien años. Suenan a baladas ancestrales, a patrimonio inmaterial, a clásico en mármol. Creen los mexicanos que “Y nos dieron las diez” es un tema tradicional de sus tatarabuelos. “Ojalá que volvamos a vernos. Ojalá, ojalá”, dijo subrayando entre líneas su cariño al público de Madrid.. “Una noche hace ya bastantes años, paseando por Madrid con Chavela Vargas, que había venido a cantar y era ya mayor, ella me contó que vivía en el bulevar de los sueños rotos. Yo pensé que ese verso era un regalo maravilloso que merecía una canción. Y antes de que nadie la escuchara tuve el honor de cantársela mirándola a los ojos”, contó de otra de sus piezas de oro. Vendrán ahora, con su retirada, quizá, los premios. Algún reconocimiento al vuelo de su verso sobre el papel impreso. No sería ninguna sorpresa. Bien merecería una callecita con su nombre cerca de Tirso de Molina, o una adyacente a la estación de Atocha. Quién mejor que él en el callejero.. Sabina rindió homenaje a la copla de “Y sin embargo te quiero” (interpretada magistralmente por Mara Barros) y que el de Úbeda escuchaba en la cocina de su madre. “Aquel estribillo se quedó en mi cerebro y me inspiró esta canción. Es justo decirlo”, dijo para presentar “Y sin embargo”, que cantó, por cierto, con una robusta voz de licor añejo, más firme que en anteriores visitas a la capital. Al borde de las lágrimas abandonó el escenario antes de los bises, negando con la cabeza ante el calor del público. Regresó para el epílogo, el de una vida imposible de resumir, para una ovación con las que los toreros y los tenores solo pueden soñar. Cantó “Princesa”, se puso su bombín. Y el portazo sonó como un signo de interrogación.

Más noticias

Ana María Shua y su canto a la vida desde el dolor

16 de diciembre de 2025

¿Qué para en Cataluña este jueves por viento? Escuelas y gimnasios entre los servicios cerrados, Rodalies circulará con velocidad limitada

11 de febrero de 2026

Borja Jiménez y Tomás Rufo abren fuego en Valdemorillo con un duelo de altos vuelos

16 de enero de 2026

El Delibes más íntimo, a través de la mirada de su nieto Germán

6 de enero de 2026

 

El maestro se despide de las giras en Madrid con un concierto triunfal y emotivo

  

Salió con el corazón en el puño o puede que fuéramos quienes estábamos anoche en el Movistar Arena de Madrid los que sentíamos latir las yemas de los dedos. Joaquín Sabina cerró anoche tras de sí (¿para siempre?) la puerta de las giras para grandes recintos con una triunfal y emotiva actuación en el Movistar Arena de Madrid. Nos deja un puñado de canciones inmortales y un acertijo: qué será de nosotros ahora y cuándo volveremos a saber de una de las voces más importantes de la historia de nuestra música. Sabina, él mismo lo ha advertido, se retira de los estadios, los aviones y las masas, pero no de volverse a subir a un escenario cuando se le antoje, y mucho menos de publicar canciones si las musas llaman. Aunque anoche cerró al salir con un dulce portazo y lágrimas en los ojos, como si fuera para siempre.. Han sido más de 700.000 personas las que han visto al maestro de Úbeda a lo ancho de 71 conciertos por todo el mundo durante el último año, confirmando su estatus de leyenda. A él nunca le han gustado demasiado los escenarios, recurso alimenticio y lucrativo, especialmente para un mito a ambos lados del Atlántico como es el autor de «Princesa”. Les ha tenido, incluso, verdadera alergia y traumatismo por cornada en dos trayectorias. No hace falta que recordemos el episodio de pánico escénico (2014) o la pavorosa caída de 2020, ambas en Madrid. Así que Sabina salió al ruedo por última vez. Sabíamos que era muy probable que no fuera la última, pero los 12.000 del Movistar Arena así lo sentían.. En realidad, la noche tenía muy poco misterio. Sabina iba a calcar el repertorio con el que ha cruzado el mundo y que ha mostrado ya en Madrid en las nueve ocasiones -9- que ha actuado en la ciudad durante su gira de despedida. Así salió con “Yo me bajo en Atocha”, amor de lija para la ciudad interminable. “Esta gira que se llamaba hola y adiós y que ha pasado por medio mundo ya se llama solo adiós -advirtió-. Es un adiós agradecido porque yo he viajado con mis canciones y he visto cómo han conseguido de un modo misterioso colarse en la memoria sentimental de varias generaciones. Eso tengo que agradecéroslo, porque, sin vosotros, las canciones no existen”, saludó el maestro. Era imposible no entender como epitafio “Lágrimas de mármol” o “Lo niego todo”, temas que han construido, como todos los demás, una leyenda autorreferencial, una carrera de mitos y cuentos sobre sí mismo -de algunos de los cuales está cansado- y una cátedra cruel sobre la vida y el amor. Las canciones de Sabina no son como las demás. Sus versos huelen y duelen, y cuando no provocan amargas sonrisas, pinchan, hieren.. “Esta gira yo ya sabía que era la última y este concierto es el último de mi vida y por eso es el más importante”, insistió provocando negativas y protestas antes de “Calle Melancolía”, la “segunda canción que escribí en mi vida, hace más de cuarenta años”, una joya indiscutible. Menos mal que “19 días y 500 noches” despertó los oles. “Quién me ha robado el mes de abril” acredita un magisterio de escritor de canciones que ya tienen un capítulo en la historia. Sabina ha inscrito la música popular en la historia de la cultura en español. “De purísima y oro”, “Peces de ciudad” y “Una canción para la Magdalena” juegan con la memoria como si ya tuvieran cien años. Suenan a baladas ancestrales, a patrimonio inmaterial, a clásico en mármol. Creen los mexicanos que “Y nos dieron las diez” es un tema tradicional de sus tatarabuelos. “Ojalá que volvamos a vernos. Ojalá, ojalá”, dijo subrayando entre líneas su cariño al público de Madrid.. “Una noche hace ya bastantes años, paseando por Madrid con Chavela Vargas, que había venido a cantar y era ya mayor, ella me contó que vivía en el bulevar de los sueños rotos. Yo pensé que ese verso era un regalo maravilloso que merecía una canción. Y antes de que nadie la escuchara tuve el honor de cantársela mirándola a los ojos”, contó de otra de sus piezas de oro. Vendrán ahora, con su retirada, quizá, los premios. Algún reconocimiento al vuelo de su verso sobre el papel impreso. No sería ninguna sorpresa. Bien merecería una callecita con su nombre cerca de Tirso de Molina, o una adyacente a la estación de Atocha. Quién mejor que él en el callejero.. Sabina rindió homenaje a la copla de “Y sin embargo te quiero” (interpretada magistralmente por Mara Barros) y que el de Úbeda escuchaba en la cocina de su madre. “Aquel estribillo se quedó en mi cerebro y me inspiró esta canción. Es justo decirlo”, dijo para presentar “Y sin embargo”, que cantó, por cierto, con una robusta voz de licor añejo, más firme que en anteriores visitas a la capital. Al borde de las lágrimas abandonó el escenario antes de los bises, negando con la cabeza ante el calor del público. Regresó para el epílogo, el de una vida imposible de resumir, para una ovación con las que los toreros y los tenores solo pueden soñar. Cantó “Princesa”, se puso su bombín. Y el portazo sonó como un signo de interrogación.

 

​Noticias de cultura en La Razón

Al Real Madrid se le escapa el liderato en Girona (1-1)
Anabel Pantoja se convierte en un nuevo meme con un momentazo en ‘Gran Hermano’
Leer también
Economía

Moody’s rebaja la calificación de Virgin Media O2 ante la caída de la rentabilidad

7 de marzo de 2026 533
Economía

Los dueños de Mayoral superan el 5% del capital en trece sociedades cotizadas

7 de marzo de 2026 6575
Economía

La gran banca recorta el uso de las líneas ICO y hunde su importe en un 40%

7 de marzo de 2026 1244
Economía

Los fondos canadienses congelan la venta de la plataforma de renovables Cubico a Qualitas por desacuerdos en el precio

7 de marzo de 2026 9288
Cultura

«Calle Málaga»: Carmen Maura, una historia de amor en Tánger

7 de marzo de 2026 13511
Cultura

Los libros de la semana: del universo amputado de Fernanda Trías a una imprescindible variante de «cozy mystery»

7 de marzo de 2026 13960
Cargar más
Entradas Recientes

Moody’s rebaja la calificación de Virgin Media O2 ante la caída de la rentabilidad

7 de marzo de 2026

Los dueños de Mayoral superan el 5% del capital en trece sociedades cotizadas

7 de marzo de 2026

La gran banca recorta el uso de las líneas ICO y hunde su importe en un 40%

7 de marzo de 2026

Los fondos canadienses congelan la venta de la plataforma de renovables Cubico a Qualitas por desacuerdos en el precio

7 de marzo de 2026

«Calle Málaga»: Carmen Maura, una historia de amor en Tánger

7 de marzo de 2026

Los libros de la semana: del universo amputado de Fernanda Trías a una imprescindible variante de «cozy mystery»

7 de marzo de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad