Una nueva ola de bombardeos rusos ha sacudido la madrugada de este martes el centro y el este de Ucrania, dejando un balance provisional de al menos 10 personas muertas y un centenar de heridos. Los ataques con misiles y drones han golpeado de forma simultánea zonas residenciales e infraestructuras clave de Kiev, Dnipro y Járkov, confirmando las advertencias que el Gobierno ucranio venía haciendo desde hace días sobre una ofensiva inminente a gran escala.. La situación es especialmente dramática en Dnipro, en el sureste del país, donde según Reuters las autoridades regionales han confirmado la muerte de cinco personas y al menos 25 heridos. Los proyectiles han destruido varios bloques de viviendas y han dejado un rastro de vehículos calcinados y parques infantiles destrozados.. En Kiev, la capital, el impacto de un misil contra un edificio residencial de 24 plantas ha provocado un derrumbe parcial. Los equipos de rescate trabajan a contrarreloj ante el temor de que haya vecinos atrapados bajo los escombros. El alcalde de la capital, Vitali Klitschko, ha cifrado en cuatro los fallecidos y en más de medio centenar los heridos, incluidos varios niños. Los bombardeos también han provocado incendios cerca de una guardería y han obligado a miles de ciudadanos a pasar la noche refugiados en la red de metro.. Por otro lado, la región de Járkov, al noreste, ha vuelto a ser objetivo de los drones y misiles de Moscú, un ataque que se ha saldado con una decena de heridos, entre ellos un menor.. Este ataque masivo coincide con las alertas que el presidente Volodímir Zelenski había lanzado públicamente apenas unas horas antes, basándose en los informes de los servicios de inteligencia. «Las alertas siguen vigentes. Es un posible ataque masivo», había advertido el mandatario en su último discurso.. Por su parte, el Kremlin ya avanzó la semana pasada su intención de iniciar «ataques sistemáticos» contra lo que considera centros de toma de decisiones y objetivos militares en Kiev, llegando a recomendar a los ciudadanos extranjeros que abandonaran la zona.
Una nueva ola de bombardeos rusos ha sacudido la madrugada de este martes el centro y el este de Ucrania, dejando un balance provisional de al menos 10 personas muertas y un centenar de heridos. Los ataques con misiles y drones han golpeado de forma simultánea zonas residenciales e infraestructuras clave de Kiev, Dnipro y Járkov, confirmando las advertencias que el Gobierno ucranio venía haciendo desde hace días sobre una ofensiva inminente a gran escala.. La situación es especialmente dramática en Dnipro, en el sureste del país, donde según Reuters las autoridades regionales han confirmado la muerte de cinco personas y al menos 25 heridos. Los proyectiles han destruido varios bloques de viviendas y han dejado un rastro de vehículos calcinados y parques infantiles destrozados. Según e recuento de las autoridades de Kiev, las defensas aéreas ucranianas derribaron 642 aeronaves de las 729 lanzadas.. En Kiev, la capital, el impacto de un misil contra un edificio residencial de 24 plantas ha provocado un derrumbe parcial. Los equipos de rescate trabajan a contrarreloj ante el temor de que haya vecinos atrapados bajo los escombros. El alcalde de la capital, Vitali Klitschko, ha cifrado en cuatro los fallecidos y en más de medio centenar los heridos, incluidos varios niños. Los bombardeos también han provocado incendios cerca de una guardería y han obligado a miles de ciudadanos a pasar la noche refugiados en la red de metro.. Por otro lado, la región de Járkov, al noreste, ha vuelto a ser objetivo de los drones y misiles de Moscú, un ataque que se ha saldado con una decena de heridos, entre ellos un menor.. Este ataque masivo coincide con las alertas que el presidente Volodímir Zelenski había lanzado públicamente apenas unas horas antes, basándose en los informes de los servicios de inteligencia. «Las alertas siguen vigentes. Es un posible ataque masivo», había advertido el mandatario en su último discurso.. Según las autoridades ucranianas, Moscú empleó en esta ofensiva una combinación de misiles balísticos, de crucero e hipersónicos, además de cientos de drones. El ataque incluyó 33 misiles Iskander-M, 27 misiles de crucero Kh-101, cinco Kalibr y ocho misiles antibuque Zircon lanzados desde territorio ruso y la Crimea ocupada. A ello se sumaron 656 drones de ataque y señuelo de distintos tipos, entre ellos Shahed, Gerbera e Italmas, desplegados desde varias bases rusas y posiciones en la península de Crimea.. Rusia justifica los ataques. Rusia confirmó los ataques con estas palabras: «Esta noche, en respuesta a los ataques terroristas del régimen de Kiev, las Fuerzas Armadas rusas lanzaron un ataque masivo con armamento aéreo, terrestre y marítimo de largo alcance y precisión, incluyendo misiles hipersónicos y drones», señaló el mando militar ruso en una nota publicada en MAX. Según Defensa, el ataque tuvo como objetivo «instalaciones del complejo industrial militar en Kiev, Zaporiyia, Járkov y Dnipropetrovsk, así como en las regiones de Poltava, Jmelnitski y Sumi, infraestructura de combustible y transporte ucranianas utilizadas por el Ejército de Ucrania y aeródromos militares».
Kiev, Dnipro y Jarkov sufren bombardeos masivos con misiles y drones tras varios días de alertas por parte de la inteligencia ucrania
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