Con el auditorio del Teatro Afundación de Vigo lleno y una gran pantalla presidida por el lema “Galicia Goberna”, Alfonso Rueda subía este sábado al escenario dispuesto a reivindicar gestión, estabilidad y ambición política. En el ecuador de la legislatura y con las municipales de 2027 ya asomando en el horizonte, el presidente de la Xunta y líder del PPdeG aprovechó el acto para hacer balance y lanzar la siguiente y ambiciosa meta: las municipales del año que viene.. Bajo este prisma, el mensaje que quiso trasladar a los suyos fue claro: el Gobierno gallego presume de tener el 87% de su programa cumplido o en marcha, pero considera que ahora empieza la parte más exigente del camino. “Hay que pedalear”, repitió varias veces ante un partido que busca mantener su hegemonía en Galicia mientras mira también hacia el escenario nacional.. “Prometo al coordinador de este programa que cuando llegue el final de la legislatura estará completo y, si algo no pudo ser, lo explicaremos”, aseguró el presidente gallego.. “Está muy bien ir de primeros, haber terminado tanto hasta ahora, pero lo importante es trabajar mucho más a partir de ahora”, advirtió Rueda ante los asistentes.. El presidente popular pidió a los suyos mantener la intensidad política y la movilización de cara a los próximos ciclos electorales. “Hay que pedalear”, insistió, avisando tanto del exceso de confianza como del desgaste prematuro. “Si no pedaleas ya sabes qué pasa, y si pedaleas de más queriendo quedar bien y olvidándote de cuál es el objetivo final, a lo mejor te quedas sin fuerzas y tienes que bajarte de la bicicleta”, afirmó.. En ese recorrido político que dibujó ante el auditorio, las municipales aparecen como el gran objetivo inmediato del PP gallego. Rueda aseguró que el partido aspira no solo a mantener las alcaldías actuales, sino también a conquistar plazas que “hace poco parecían imposibles”. Después llegarían las elecciones generales, que vinculó directamente al futuro político del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que definió como “el gobernante más egoísta que tuvo nunca España”.. Vigo, símbolo político y escenario estratégico. Una vez más, la elección de Vigo para el acto no ha sido casual. La urbe representa uno de los grandes retos electorales históricos del PP gallego, motivo por el que el partido quiso convertir el acto en una demostración de presencia política en un territorio especialmente complejo.. La presidenta local del PP vigués, Luisa Sánchez, ejerció como anfitriona y lanzó un mensaje claramente dirigido a la política municipal viguesa. “Vigo no quiere confrontación ni victimismo, quiere mirar al futuro, trabajar con rigor y con soluciones reales”, afirmó.. Rueda recogió ese guante y elogió públicamente al partido en la ciudad. Habló de “los valientes del PP de Vigo” y defendió que representan “a toda Galicia”.. La ciudad olívica sirvió además para reforzar uno de los mensajes que más repitió el presidente gallego durante toda la mañana: la idea de una “Galicia del sí”, una comunidad que, defendió, avanza gracias a la estabilidad política y a una gestión basada en el “sentidiño” y el “impulso”. Frente a eso, contrapuso a una oposición instalada en el rechazo permanente.. Críticas al PSdeG y al BNG. El discurso de Rueda tuvo también una parte para la oposición gallega. Del PSdeG aseguró que vive centrado en “la supervivencia del jefe supremo”, en referencia al Gobierno central y a la situación política nacional.. Sobre el BNG y su portavoz nacional, Ana Pontón, ironizó con las críticas de los nacionalistas a la política de vivienda de la Xunta e invitó a Pontón a visitar las promociones impulsadas por el Ejecutivo autonómico en Navia.. “El ‘no’ a todo se combate de una manera sencilla, con un sí rotundo”, proclamó el presidente gallego.. Ese concepto fue uno de los ejes del acto. El PPdeG trató de trasladar una imagen de gestión continuada, alejada de la crispación estatal y centrada en políticas concretas. El mensaje estaba reforzado además por el formato elegido: un balance área por área en el que los miembros del Gobierno fueron enumerando inversiones, reformas y proyectos ya ejecutados o en desarrollo.. Vivienda, sanidad y dependencia: las prioridades exhibidas. Durante el acto, el Ejecutivo gallego quiso poner el foco en algunas de las políticas que considera más reconocibles de esta legislatura. Entre ellas, la ampliación del parque público de vivienda, las medidas vinculadas a la gratuidad educativa, el refuerzo de la sanidad pública y el plan de choque para la dependencia.. El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, defendió especialmente la apuesta por la prevención y el calendario de vacunación, mientras la conselleira de Vivenda, María Martínez Allegue, aseguró que 2028 será el año en el que la Xunta estará “urbanizando y edificando”.. Por su parte, la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, destacó la puesta en marcha de la Oficina Económica de Galicia y las medidas para ganar competitividad empresarial.. También intervinieron responsables de áreas clave como Educación, Política Social, Medio Ambiente, Cultura o Emprego, en una puesta en escena diseñada para transmitir cohesión interna y sensación de continuidad gubernamental.. La vista puesta en el futuro. Más allá de los datos de cumplimiento y de la escenografía institucional, el acto de Vigo sirvió al PP gallego para lanzar un mensaje de continuidad política. Rueda insistió en que Galicia vive un momento de “potencia enorme” y estabilidad, y pidió a los suyos afrontar los próximos años “sin soberbia, pero tampoco con timidez”.. En el fondo, el presidente de la Xunta buscó proyectar la idea de que el PPdeG sigue siendo el gran eje político de Galicia y que la mayoría absoluta conseguida en 2024 no fue un punto de llegada, sino el inicio de un nuevo ciclo.. “Pensemos en lo mucho que hemos andado, pero sobre todo en lo mucho que queda por andar”, concluyó.
Hace balance en el ecuador de la legislatura, reivindica la “Galicia del sí” y marca las municipales de 2027 como próxima gran meta
Con el auditorio del Teatro Afundación de Vigo lleno y una gran pantalla presidida por el lema “Galicia Goberna”, Alfonso Rueda subía este sábado al escenario dispuesto a reivindicar gestión, estabilidad y ambición política. En el ecuador de la legislatura y con las municipales de 2027 ya asomando en el horizonte, el presidente de la Xunta y líder del PPdeG aprovechó el acto para hacer balance y lanzar la siguiente y ambiciosa meta: las municipales del año que viene.. Bajo este prisma, el mensaje que quiso trasladar a los suyos fue claro: el Gobierno gallego presume de tener el 87% de su programa cumplido o en marcha, pero considera que ahora empieza la parte más exigente del camino. “Hay que pedalear”, repitió varias veces ante un partido que busca mantener su hegemonía en Galicia mientras mira también hacia el escenario nacional.. “Prometo al coordinador de este programa que cuando llegue el final de la legislatura estará completo y, si algo no pudo ser, lo explicaremos”, aseguró el presidente gallego.. “Está muy bien ir de primeros, haber terminado tanto hasta ahora, pero lo importante es trabajar mucho más a partir de ahora”, advirtió Rueda ante los asistentes.. El presidente popular pidió a los suyos mantener la intensidad política y la movilización de cara a los próximos ciclos electorales. “Hay que pedalear”, insistió, avisando tanto del exceso de confianza como del desgaste prematuro. “Si no pedaleas ya sabes qué pasa, y si pedaleas de más queriendo quedar bien y olvidándote de cuál es el objetivo final, a lo mejor te quedas sin fuerzas y tienes que bajarte de la bicicleta”, afirmó.. En ese recorrido político que dibujó ante el auditorio, las municipales aparecen como el gran objetivo inmediato del PP gallego. Rueda aseguró que el partido aspira no solo a mantener las alcaldías actuales, sino también a conquistar plazas que “hace poco parecían imposibles”. Después llegarían las elecciones generales, que vinculó directamente al futuro político del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que definió como “el gobernante más egoísta que tuvo nunca España”.. Vigo, símbolo político y escenario estratégico. Una vez más, la elección de Vigo para el acto no ha sido casual. La urbe representa uno de los grandes retos electorales históricos del PP gallego, motivo por el que el partido quiso convertir el acto en una demostración de presencia política en un territorio especialmente complejo.. La presidenta local del PP vigués, Luisa Sánchez, ejerció como anfitriona y lanzó un mensaje claramente dirigido a la política municipal viguesa. “Vigo no quiere confrontación ni victimismo, quiere mirar al futuro, trabajar con rigor y con soluciones reales”, afirmó.. Rueda recogió ese guante y elogió públicamente al partido en la ciudad. Habló de “los valientes del PP de Vigo” y defendió que representan “a toda Galicia”.. La ciudad olívica sirvió además para reforzar uno de los mensajes que más repitió el presidente gallego durante toda la mañana: la idea de una “Galicia del sí”, una comunidad que, defendió, avanza gracias a la estabilidad política y a una gestión basada en el “sentidiño” y el “impulso”. Frente a eso, contrapuso a una oposición instalada en el rechazo permanente.. Críticas al PSdeG y al BNG. El discurso de Rueda tuvo también una parte para la oposición gallega. Del PSdeG aseguró que vive centrado en “la supervivencia del jefe supremo”, en referencia al Gobierno central y a la situación política nacional.. Sobre el BNG y su portavoz nacional, Ana Pontón, ironizó con las críticas de los nacionalistas a la política de vivienda de la Xunta e invitó a Pontón a visitar las promociones impulsadas por el Ejecutivo autonómico en Navia.. “El ‘no’ a todo se combate de una manera sencilla, con un sí rotundo”, proclamó el presidente gallego.. Ese concepto fue uno de los ejes del acto. El PPdeG trató de trasladar una imagen de gestión continuada, alejada de la crispación estatal y centrada en políticas concretas. El mensaje estaba reforzado además por el formato elegido: un balance área por área en el que los miembros del Gobierno fueron enumerando inversiones, reformas y proyectos ya ejecutados o en desarrollo.. Vivienda, sanidad y dependencia: las prioridades exhibidas. Durante el acto, el Ejecutivo gallego quiso poner el foco en algunas de las políticas que considera más reconocibles de esta legislatura. Entre ellas, la ampliación del parque público de vivienda, las medidas vinculadas a la gratuidad educativa, el refuerzo de la sanidad pública y el plan de choque para la dependencia.. El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, defendió especialmente la apuesta por la prevención y el calendario de vacunación, mientras la conselleira de Vivenda, María Martínez Allegue, aseguró que 2028 será el año en el que la Xunta estará “urbanizando y edificando”.. Por su parte, la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, destacó la puesta en marcha de la Oficina Económica de Galicia y las medidas para ganar competitividad empresarial.. También intervinieron responsables de áreas clave como Educación, Política Social, Medio Ambiente, Cultura o Emprego, en una puesta en escena diseñada para transmitir cohesión interna y sensación de continuidad gubernamental.. La vista puesta en el futuro. Más allá de los datos de cumplimiento y de la escenografía institucional, el acto de Vigo sirvió al PP gallego para lanzar un mensaje de continuidad política. Rueda insistió en que Galicia vive un momento de “potencia enorme” y estabilidad, y pidió a los suyos afrontar los próximos años “sin soberbia, pero tampoco con timidez”.. En el fondo, el presidente de la Xunta buscó proyectar la idea de que el PPdeG sigue siendo el gran eje político de Galicia y que la mayoría absoluta conseguida en 2024 no fue un punto de llegada, sino el inicio de un nuevo ciclo.. “Pensemos en lo mucho que hemos andado, pero sobre todo en lo mucho que queda por andar”, concluyó.
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