La literatura romántica contemporánea encuentra una nueva voz sólida y comprometida en Rogelio Ríos Herrán (Tapachula, Chiapas; residente en Monterrey), quien debuta en el panorama narrativo con El calor de mis besos, una novela que entrelaza amor, crimen organizado y pandemia en uno de los contextos más convulsos de la historia reciente de México.
Con una trayectoria previa en el periodismo —como productor de noticieros de radio, traductor, editor y columnista de opinión política en medios de México y Estados Unidos—, Ríos Herrán da el salto a la ficción literaria con una historia que, aunque novelada, respira realidad en cada página. Su experiencia profesional aporta al relato una mirada crítica, ágil y profundamente documentada sobre la sociedad contemporánea.
Un reencuentro amoroso bajo la sombra del crimen y la pandemia
“El calor de mis besos” narra el reencuentro de Lorena y Antonio, dos antiguos amantes que, tras casi cincuenta años sin saber el uno del otro, vuelven a cruzar sus caminos en Monterrey, apenas días antes del inicio oficial de la pandemia de COVID-19 en México. Lo que comienza como una chispa tardía de amor juvenil pronto se ve amenazado por una trama criminal que pone en peligro la vida de Lorena.
La ciudad de Monterrey —y en particular el municipio de San Pedro Garza García— no es un simple escenario, sino un personaje más. La penetración del crimen organizado en los negocios locales, el lavado de dinero y la convivencia entre empresarios honestos y socios corruptos forman el telón de fondo de una historia que combina romanticismo y novela negra.
La pandemia añade una segunda capa de tensión: a la inseguridad criminal se suma la incertidumbre sanitaria. El resultado es un relato ágil, intenso y emocionalmente potente que conecta con una realidad reconocible para miles de lectores.
Personajes maduros, emociones intactas
Uno de los mayores aciertos de la obra es situar el foco en protagonistas de más de setenta años, rompiendo con los estereotipos habituales del género romántico. Lorena es una mujer libre, apasionada y de carácter firme; Antonio, un profesional rígido en apariencia, pero sensible y lector de poesía. Junto a ellos aparecen Paulina, hija de Lorena, y Rogelio, un joven sin rumbo claro que encuentra en el amor y la lealtad una vía de transformación.
La presencia del perro Billy —inspirado en una experiencia personal del autor— aporta una dimensión entrañable que ha sido especialmente valorada por los lectores. Además, la inclusión de referencias musicales de los años setenta, acompañadas por una playlist creada por el propio autor, añade una experiencia sensorial que amplía el universo narrativo.
Las primeras opiniones recibidas destacan el ritmo ágil del relato, la naturalidad del lenguaje coloquial y la capacidad de la historia para generar empatía inmediata. Incluso lectores no mexicanos han solicitado aclaraciones sobre ciertos modismos, prueba del alcance internacional que comienza a despertar la novela.
Vocación literaria y salto editorial
Aunque esta es su primera novela publicada, Ríos Herrán llevaba décadas vinculado a la escritura. Desde joven intentó desarrollar proyectos narrativos y escribió poesía e historias cortas, pero fue el periodismo el camino que marcó su vida profesional. La publicación de “El calor de mis besos” supone, en palabras del propio autor, una experiencia gratificante que le hizo preguntarse por qué no lo había hecho antes.
En un contexto donde muchos autores se preguntan cómo publicar un libro y buscan una editorial que acompañe el proceso creativo, Ríos Herrán encontró en Letrame Grupo Editorial el respaldo necesario para convertir su manuscrito en una obra publicada. La labor de corrección, maquetación y diseño fue, según explica, clave para dar forma definitiva al proyecto.
Letrame Grupo Editorial, impulso a nuevas voces
En el competitivo sector editorial actual, publicar un libro requiere no sólo talento, sino también acompañamiento profesional. Letrame Grupo Editorial se ha consolidado como una editorial que apuesta por nuevas voces y proyectos con identidad propia. La experiencia de Rogelio Ríos Herrán se suma a las múltiples opiniones Letrame que destacan el apoyo integral durante todo el proceso de publicación.
Para autores que desean transformar años de escritura en una obra tangible, el respaldo de una editorial especializada marca la diferencia. En este caso, el resultado es una novela que combina oficio periodístico, sensibilidad romántica y tensión narrativa con notable solvencia.
Un debut con proyección
Ríos Herrán ya trabaja en una segunda novela centrada en la política y el desencanto ideológico, lo que confirma que su incursión en la literatura no es un hecho aislado, sino el inicio de una nueva etapa creativa.
Más allá de expectativas comerciales concretas, el autor espera que la obra sea ampliamente leída y comprendida, apostando por un estilo claro y accesible, fiel a su formación periodística. “El calor de mis besos” se presenta así como una historia donde el amor madura, resiste y se reafirma incluso en los contextos más adversos.
En tiempos de incertidumbre global, la novela de Rogelio Ríos Herrán recuerda que, aun cuando la violencia y la enfermedad amenazan, el amor sigue siendo una fuerza capaz de sostener la esperanza.
