El torero brindó a El Juli que sufrió en esta plaza y con un toro de la misma ganadería la cornada más grave de su carrera
El torero brindó a El Juli que sufrió en esta plaza y con un toro de la misma ganadería la cornada más grave de su carrera
El brindis tenía memoria. Andrés Roca Rey quiso mirar a El Juli antes de enfrentarse al toro, como si en ese gesto se cruzaran dos historias unidas por el mismo hierro y el mismo escenario. En 2013, en esta misma Maestranza y ante un ejemplar de esa ganadería, Julián López sufrió la cornada más dura de su carrera. Ayer, el eco de aquel episodio volvió a latir en el ruedo.. El peruano terminó la tarde en la UCI, bajo vigilancia médica, tras una cogida de extrema gravedad en el muslo derecho. La herida, de gran aparato, dibuja dos trayectorias —de 15 y 20 centímetros— que suman un recorrido total de 35, con un destrozo muscular severo. Dentro de la crudeza del parte, la noticia que alivia: no hay afectación vascular, aunque el pitón llegó a rozar zonas críticas.. Todo ocurrió en el instante decisivo, cuando se volcaba a matar a un toro exigente de Toros de Cortés (Victoriano del Río), que lo prendió con violencia. Fue el final abrupto de una faena de máxima exposición, de esas en las que Roca Rey no mide. Las dos orejas concedidas no dieron la vuelta al ruedo: viajaron directamente a la enfermería, donde el doctor Octavio Mulet lo intervino de urgencia. Pero lo que sí sabemos es que Roca Rey a pesar de estar herido y mientras lo llevaban a la enfermería estaba atento de saber si había hundido la espada y si el esfuerzo tendría su recompensa. Las cosas del toreo y las ambiciones.. La noche ha transcurrido sin fiebre, la mejor de las noticias, según su entorno, y se espera que, si la evolución lo permite, pueda abandonar la UCI a lo largo de la mañana. Mulet ya advirtió desde el primer momento de la envergadura de la cornada, con varias trayectorias profundas y un daño muscular muy acusado, aunque subrayó la “mucha suerte” dentro de la gravedad: el pitón recorrió entre 10 y 15 centímetros rozando la vena y la arteria sin llegar a comprometerlas.. El tiempo de recuperación lo marcará ahora la evolución de esos tejidos castigados. Mientras, en el mismo hospital sevillano continúa ingresado Morante de la Puebla, en una jornada que volvió a recordar, de forma inquietante, cómo el destino a veces se repite en el lugar y con los mismos nombres.
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