Poco antes de las Navidades, Trey Lyles (Saskatoon –Canadá–, 5-11-1995) paseaba tranquilamente por el centro de Madrid. En un directo en su canal de Twitch aseguraba: «¿Por qué no quedarme en Madrid más tiempo? Es la mejor ciudad en la que he vivido nunca». Y seguía su paseo tan tranquilamente. Si él está encantado, qué decir de su entrenador y del club. Cuando surgieron rumores de su posible marcha a la NBA en plena temporada, Scariolo fue tajante: «No hay ninguna opción de que Lyles se vaya ya a la NBA». «No quiero comparar, porque no sería generoso en algunos casos, pero la verdad es que por el número de repeticiones de las distintas acciones ofensivas y defensivas, o el número de planes de partido o de ‘‘playbook’’ que en estas pocas semanas ha tenido que estudiar y practicar, está muy, muy arriba», ha comentado Scariolo. Y este tipo de reflexiones del exseleccionador sólo se le han escuchado en ocasiones con alguna de las estrellas que dirigió precisamente en el equipo nacional.. «Tiene margen de mejora. Físicamente no está todavía al cien por cien, para poder poner ese punto de energía más que seguramente llegará a dar cuando sea el momento de la temporada en el que todo el mundo tendrá que estar a tope, pero lo veo muy bien, lo veo mentalmente con una capacidad asombrosa de entender las cosas», añade el de Brescia.. Lyles ha caído de pie en el club y en el vestuario. Su cara de recién levantado de la siesta contrasta con su manera de trabajar. No es de gestos grandilocuentes, pero el canadiense de 30 años es muy valorado porque sus compañeros saben todo lo que es capaz de aportar en la pista. Su mejor partido fue precisamente en el primer Clásico de su vida. Ganó el Madrid en el Palau por 92-101 y Lyles fue una pesadilla para la defensa azulgrana. Anotó 29 puntos y su comienzo de tercer cuarto fue una tortura para el Barça. Sus números en Europa (13,5 y 5 rebotes de promedio) y ACB son casi idénticos (12,4 y 4,6) para un ala-pívot que fue número 12 en el mismo draft (2015) en que su compañero Hezonja ocupó el número 5.
El ala-pívot es el gran desafío para la defensa del Barcelona. El Madrid ha ganado los últimos nueve Clásicos. Lyles anotó 29 puntos en su primer partido ante el Barça, la victoria en el Palau
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Poco antes de las Navidades, Trey Lyles (Saskatoon –Canadá–, 5-11-1995) paseaba tranquilamente por el centro de Madrid. En un directo en su canal de Twitch aseguraba: «¿Por qué no quedarme en Madrid más tiempo? Es la mejor ciudad en la que he vivido nunca». Y seguía su paseo tan tranquilamente. Si él está encantado, qué decir de su entrenador y del club. Cuando surgieron rumores de su posible marcha a la NBA en plena temporada, Scariolo fue tajante: «No hay ninguna opción de que Lyles se vaya ya a la NBA». «No quiero comparar, porque no sería generoso en algunos casos, pero la verdad es que por el número de repeticiones de las distintas acciones ofensivas y defensivas, o el número de planes de partido o de ‘‘playbook’’ que en estas pocas semanas ha tenido que estudiar y practicar, está muy, muy arriba», ha comentado Scariolo. Y este tipo de reflexiones del exseleccionador sólo se le han escuchado en ocasiones con alguna de las estrellas que dirigió precisamente en el equipo nacional.. «Tiene margen de mejora. Físicamente no está todavía al cien por cien, para poder poner ese punto de energía más que seguramente llegará a dar cuando sea el momento de la temporada en el que todo el mundo tendrá que estar a tope, pero lo veo muy bien, lo veo mentalmente con una capacidad asombrosa de entender las cosas», añade el de Brescia.. Lyles ha caído de pie en el club y en el vestuario. Su cara de recién levantado de la siesta contrasta con su manera de trabajar. No es de gestos grandilocuentes, pero el canadiense de 30 años es muy valorado porque sus compañeros saben todo lo que es capaz de aportar en la pista. Su mejor partido fue precisamente en el primer Clásico de su vida. Ganó el Madrid en el Palau por 92-101 y Lyles fue una pesadilla para la defensa azulgrana. Anotó 29 puntos y su comienzo de tercer cuarto fue una tortura para el Barça. Sus números en Europa (13,5 y 5 rebotes de promedio) y ACB son casi idénticos (12,4 y 4,6) para un ala-pívot que fue número 12 en el mismo draft (2015) en que su compañero Hezonja ocupó el número 5.
