«Querían que fuera secreto», decía a finales de la semana pasada Mariló Montero. Sin embargo, ante los micrófonos que tenía delante tenía que admitir y confirmar la exclusiva que apenas unos días antes, el miércoles, habían dado desde El tiempo justo: que su hija, Rocío Crusset, se casará en apenas un par de semanas, este próximo sábado 30 de mayo, en Nueva York junto a quien ha sido su pareja los últimos meses y que, además, es oriundo de la Gran Manzana, Charlie Schein. La presentadora de 60 años, una vez que se conocía la noticia, daba a conocer varios detalles importantes.. Por ejemplo, que la ceremonia va a ser por supuesto religiosa y que va a responder a un deseo expreso de los cónyuges. Esto es, que sea «sencilla y, sobre todo, tranquila», en un marco especialmente familiar y discreto. Por ello, toda la familia de Montero y del padre de la joven, el también periodista radiofónico Carlos Herrera, se trasladarán estos días hasta Manhattan, donde Crusset estableció su hogar hace alrededor de una década, y donde posee una casa en propiedad y un núcleo de amistades que a buen seguro también acudirán al enlace.. Además de las amistades del propio Schein. Al fin y al cabo, él lleva toda su vida en Nueva York. No solo porque naciese allí, sino porque ha encontrado un gran puesto de trabajo en pleno Wall Street, dado que se dedica a las finanzas. Comparte con Rocío, además, una enorme pasión por el arte plástico y la fotografía, lo que sin duda le servirá de inspiración a la modelo tanto en su trabajo sobre las pasarelas como en su labor como empresaria de una firma de joyas.. Algunas de las fotografías más antiguas de Schein, de hecho, le mostraban en algunos importantes eventos relacionados con presentaciones de libros en California, en fiestas con artistas en Miami o en inauguraciones de exposiciones artísticas de pintura en su ciudad natal, alrededor de 2011. Precisamente debido a dichos posts de sus comienzos en las redes, algunos medios como The Objective han apuntado a que su propio trabajo tendría que ver con el sector financiero, pero dentro del mundo del entretenimiento y el arte, si bien se desconoce qué cargo ocuparía o a qué empresa pertenecería su labor.. Y es que si hay un dato importante en la vida de Charlie Schein es que precisamente ese aura magnética que desprende en sus pocas apariciones públicas, con su larga melena y sus tatuajes, proviene de una idea de exclusividad que rodea todo lo que hace, blindada como tiene desde hace años su privacidad, con un perfil digital únicamente abierto a sus personas de confianza pero cerrado a la inmensa mayoría de quienes quisieran ser sus seguidores.. Eso sí, en aquellas fotografías antiguas, antes de que se cerrase su perfil para que la prensa no indagase y donde se le podía ver con figuras como el fotógrafo Mick Rock, el batería de los Red Hot Chili Peppers Chad Smith o el galerista Tripoli Patterson, no había rastro de Rocío Crusset. La razón es sencilla: ambos comenzaron su relación, que se sepa, en 2025, presumiblemente porque les presentaron amigos en común. Desde entonces, poco a poco han ido creciendo en su día a día hasta mudarse juntos a su propia casa, en un bonito edificio de uno de los barrios más famosos por toda su actividad y bohemia de actores, músicos y artistas, Tribeca.. Quizá por eso se ha sentido como en casa, cambiando los rascacielos por las casetas, en su reciente visita a España, una de sus escasas apariciones en nuestro país, donde es casi un desconocido. Porque Charlie quiso disfrutar junto a su futura esposa de una de las tradiciones más famosas y que más ha disfrutado siempre junto a su familia: la Feria de Abril sevillana, donde la pareja tuvo tiempo de pasearse por el Real en coche de caballos, así como más tarde ambos asistieron a una corrida de toros en La Maestranza.. Y es que antes de comenzar a salir con el hombre con quien pronto se dará el «Sí, quiero», Rocío Crusset estuvo durante seis años en una relación con el empresario italiano Maggio Cipriani. Aunque ambos rompieron hace ya casi tres años, no fue hasta mediados del año pasado que su ruptura se hizo pública. Y, además, fue coincidiendo con las primeras veces que Schein apareció ante los ojos de los españoles, dado que estuvo, por ejemplo, en la boda de Alberto Herrera, hermano de Rocío Crusset, con Blanca Llandrés, quienes el pasado 9 de marzo se convertían en padres de su primer bebé.. Dicho enlace tuvo lugar el pasado octubre, en Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz, siendo Mariló quien primero dio cuenta en sus redes de él, aunque sin mencionar que era la pareja de su hija. Pero su «bautizo» llegó cuando acudió junto a Rocío a Masterchef Celebrity, donde Mariló concursaba. Allí se supo que el joven está aprendiendo castellano. «Ya llegará, está trabajando en ello», confesaba entre risas la familia ante las preguntas de Pepe Rodríguez, así como que tanto él como su pareja debían empezar a pasar más tiempo entre fogones para aprender a cocinar.
«Querían que fuera secreto», decía a finales de la semana pasada Mariló Montero. Sin embargo, ante los micrófonos que tenía delante tenía que admitir y confirmar la exclusiva que apenas unos días antes, el miércoles, habían dado desde El tiempo justo: que su hija, Rocío Crusset, se casará en apenas un par de semanas, este próximo sábado 30 de mayo, en Nueva York junto a quien ha sido su pareja los últimos meses y que, además, es oriundo de la Gran Manzana, Charlie Schein. La presentadora de 60 años, una vez que se conocía la noticia, daba a conocer varios detalles importantes.. Por ejemplo, que la ceremonia va a ser por supuesto religiosa y que va a responder a un deseo expreso de los cónyuges. Esto es, que sea «sencilla y, sobre todo, tranquila», en un marco especialmente familiar y discreto. Por ello, toda la familia de Montero y del padre de la joven, el también periodista radiofónico Carlos Herrera, se trasladarán estos días hasta Manhattan, donde Crusset estableció su hogar hace alrededor de una década, y donde posee una casa en propiedad y un núcleo de amistades que a buen seguro también acudirán al enlace.. Además de las amistades del propio Schein. Al fin y al cabo, él lleva toda su vida en Nueva York. No solo porque naciese allí, sino porque ha encontrado un gran puesto de trabajo en pleno Wall Street, dado que se dedica a las finanzas. Comparte con Rocío, además, una enorme pasión por el arte plástico y la fotografía, lo que sin duda le servirá de inspiración a la modelo tanto en su trabajo sobre las pasarelas como en su labor como empresaria de una firma de joyas.. Algunas de las fotografías más antiguas de Schein, de hecho, le mostraban en algunos importantes eventos relacionados con presentaciones de libros en California, en fiestas con artistas en Miami o en inauguraciones de exposiciones artísticas de pintura en su ciudad natal, alrededor de 2011. Precisamente debido a dichos posts de sus comienzos en las redes, algunos medios como The Objective han apuntado a que su propio trabajo tendría que ver con el sector financiero, pero dentro del mundo del entretenimiento y el arte, si bien se desconoce qué cargo ocuparía o a qué empresa pertenecería su labor.. Y es que si hay un dato importante en la vida de Charlie Schein es que precisamente ese aura magnética que desprende en sus pocas apariciones públicas, con su larga melena y sus tatuajes, proviene de una idea de exclusividad que rodea todo lo que hace, blindada como tiene desde hace años su privacidad, con un perfil digital únicamente abierto a sus personas de confianza pero cerrado a la inmensa mayoría de quienes quisieran ser sus seguidores.. Eso sí, en aquellas fotografías antiguas, antes de que se cerrase su perfil para que la prensa no indagase y donde se le podía ver con figuras como el fotógrafo Mick Rock, el batería de los Red Hot Chili Peppers Chad Smith o el galerista Tripoli Patterson, no había rastro de Rocío Crusset. La razón es sencilla: ambos comenzaron su relación, que se sepa, en 2025, presumiblemente porque les presentaron amigos en común. Desde entonces, poco a poco han ido creciendo en su día a día hasta mudarse juntos a su propia casa, en un bonito edificio de uno de los barrios más famosos por toda su actividad y bohemia de actores, músicos y artistas, Tribeca.. Quizá por eso se ha sentido como en casa, cambiando los rascacielos por las casetas, en su reciente visita a España, una de sus escasas apariciones en nuestro país, donde es casi un desconocido. Porque Charlie quiso disfrutar junto a su futura esposa de una de las tradiciones más famosas y que más ha disfrutado siempre junto a su familia: la Feria de Abril sevillana, donde la pareja tuvo tiempo de pasearse por el Real en coche de caballos, así como más tarde ambos asistieron a una corrida de toros en La Maestranza.. Y es que antes de comenzar a salir con el hombre con quien pronto se dará el «Sí, quiero», Rocío Crusset estuvo durante seis años en una relación con el empresario italiano Maggio Cipriani. Aunque ambos rompieron hace ya casi tres años, no fue hasta mediados del año pasado que su ruptura se hizo pública. Y, además, fue coincidiendo con las primeras veces que Schein apareció ante los ojos de los españoles, dado que estuvo, por ejemplo, en la boda de Alberto Herrera, hermano de Rocío Crusset, con Blanca Llandrés, quienes el pasado 9 de marzo se convertían en padres de su primer bebé.. Dicho enlace tuvo lugar el pasado octubre, en Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz, siendo Mariló quien primero dio cuenta en sus redes de él, aunque sin mencionar que era la pareja de su hija. Pero su «bautizo» llegó cuando acudió junto a Rocío a Masterchef Celebrity, donde Mariló concursaba. Allí se supo que el joven está aprendiendo castellano. «Ya llegará, está trabajando en ello», confesaba entre risas la familia ante las preguntas de Pepe Rodríguez, así como que tanto él como su pareja debían empezar a pasar más tiempo entre fogones para aprender a cocinar.
