Este es uno de los aforismos más conocidos del gran filósofo chino Lao-Tse, «No vayas contra lo que es justo solo para conseguir el elogio de los demás». Aunque pronunció estas palabras hace más de 2.500 años, el consejo vital que contiene es igual o más útil en nuestra era del like y la reputación digital. Condensa una idea que atraviesa toda la tradición taoísta: la integridad no se negocia.. Para este pensador, lo ‘justo’ no se basa en la ley o en la aceptación social, sino en si está o no en armonía con el ‘Tao’, el orden natural de las cosas. Actuar de acuerdo a este orden implica obligatoriamente una forma de honestidad profunda, una coherencia que no depende de modas ni de mayorías. Si alguien sacrifica sus valores para obtener elogios, está cometiendo una traición a sí mismo.. Lao-Tse solo puse en lenguaje llano un fenómeno bien descrito y estudiado por la psicología, la tendencia humana a ajustar nuestras decisiones para evitar el rechazo o para encajar en un grupo, incluso cuando se sabe que ese grupo está equivocado. La búsqueda compulsiva de reconocimiento genera una identidad frágil y que obliga a vivir siempre pendientes de la mirada ajena.. ¿Qué gran verdad encierra la frase de Lao-Tse: «No vayas contra lo que es justo solo para conseguir el elogio de los demás»?. Curiosamente, esta reflexión tan antigua va muy en sintonía con una de las falacias más retratadas, la ‘falacia ad populum’. Esta se basa precisamente en aceptar la idea de que algo es verdadero o correcto simplemente porque muchos lo aprueban. Lao-Tse señala ese mismo error. No se debe confundir el aplauso con la razón, ni la popularidad con la justicia.. Muchas personas, sea en época de Lao o en nuestros días, se dejan llevar fácilmente por el llamado ‘sesgo de conformidad’: la presión social que empuja a los individuos a alinearse con la opinión o decisión de la mayoría para no desentonar. Es un miedo claro a no ser la voz discordante, a no parecer la ‘oveja negra’. Midiendo así las acciones y pensamientos, no habría justicia, sino estrategia.. Lo que el filósofo chino compartía con este aforismo es una crítica directa a quienes interpretan la justicia o la verdad como un ‘concurso de simpatías’, es decir, los populistas —y quienes se dejan seducir por éstos—. Actuar bien o de acuerdo con los valores propios es lo nos hace íntegros, y es una meta a seguir aunque pueda resultar impopular, incómodo o nos lleve al aislamiento social.. La frase también se puede interpretar como un señalamiento a las empresas, instituciones o figuras públicas que adoptan posturas aparentemente virtuosas —»a favor de lo bueno, en contra de lo malo»— simplemente porque consideran que son rentables para su imagen. Para el taoísmo, esto no es virtud, sino artificio, una máscara que tarde o temprano se revela como lo que es: una impostura.. Para Lao-Tse, hacer lo correcto sin esperar reconocimiento es una forma de libertad. Quizá por eso su mensaje resuena tanto hoy, en nuestro universo obsesionado con la visibilidad, donde la moral se ha convertido para muchos en un escaparate social. A muchos ya les ha pasado factura, lo que demuestra que es preferible perder un elogio que perderse a sí mismo.
El gran filósofo chino tenía muy claro que ser fiel a los valores está por encima de la popularidad social
Este es uno de los aforismos más conocidos del gran filósofo chino Lao-Tse, «No vayas contra lo que es justo solo para conseguir el elogio de los demás». Aunque pronunció estas palabras hace más de 2.500 años, el consejo vital que contiene es igual o más útil en nuestra era del like y la reputación digital. Condensa una idea que atraviesa toda la tradición taoísta: la integridad no se negocia.. Para este pensador, lo ‘justo’ no se basa en la ley o en la aceptación social, sino en si está o no en armonía con el ‘Tao’, el orden natural de las cosas. Actuar de acuerdo a este orden implica obligatoriamente una forma de honestidad profunda, una coherencia que no depende de modas ni de mayorías. Si alguien sacrifica sus valores para obtener elogios, está cometiendo una traición a sí mismo.. Lao-Tse solo puse en lenguaje llano un fenómeno bien descrito y estudiado por la psicología, la tendencia humana a ajustar nuestras decisiones para evitar el rechazo o para encajar en un grupo, incluso cuando se sabe que ese grupo está equivocado. La búsqueda compulsiva de reconocimiento genera una identidad frágil y que obliga a vivir siempre pendientes de la mirada ajena.. ¿Qué gran verdad encierra la frase de Lao-Tse: «No vayas contra lo que es justo solo para conseguir el elogio de los demás»?. Curiosamente, esta reflexión tan antigua va muy en sintonía con una de las falacias más retratadas, la ‘falacia ad populum’. Esta se basa precisamente en aceptar la idea de que algo es verdadero o correcto simplemente porque muchos lo aprueban. Lao-Tse señala ese mismo error. No se debe confundir el aplauso con la razón, ni la popularidad con la justicia.. Muchas personas, sea en época de Lao o en nuestros días, se dejan llevar fácilmente por el llamado ‘sesgo de conformidad’: la presión social que empuja a los individuos a alinearse con la opinión o decisión de la mayoría para no desentonar. Es un miedo claro a no ser la voz discordante, a no parecer la ‘oveja negra’. Midiendo así las acciones y pensamientos, no habría justicia, sino estrategia.. Lo que el filósofo chino compartía con este aforismo es una crítica directa a quienes interpretan la justicia o la verdad como un ‘concurso de simpatías’, es decir, los populistas —y quienes se dejan seducir por éstos—. Actuar bien o de acuerdo con los valores propios es lo nos hace íntegros, y es una meta a seguir aunque pueda resultar impopular, incómodo o nos lleve al aislamiento social.. La frase también se puede interpretar como un señalamiento a las empresas, instituciones o figuras públicas que adoptan posturas aparentemente virtuosas —»a favor de lo bueno, en contra de lo malo»— simplemente porque consideran que son rentables para su imagen. Para el taoísmo, esto no es virtud, sino artificio, una máscara que tarde o temprano se revela como lo que es: una impostura.. Para Lao-Tse, hacer lo correcto sin esperar reconocimiento es una forma de libertad. Quizá por eso su mensaje resuena tanto hoy, en nuestro universo obsesionado con la visibilidad, donde la moral se ha convertido para muchos en un escaparate social. A muchos ya les ha pasado factura, lo que demuestra que es preferible perder un elogio que perderse a sí mismo.
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