La inteligencia artificial se ha convertido en un factor clave para la productividad europea. Así lo confirma un informe reciente del Banco Europeo de Inversiones (BEI), que revela que la adopción de esta tecnología se ha convertido en un motor indiscutible para potenciar el desempeño de las empresas comunitarias. Según el estudio, el uso de IA y analítica de datos masivos explica aproximadamente el 12% del incremento total de la productividad registrado desde 2019. En este contexto, los expertos concuerdan en que, si bien la brecha entre la UE y las superpotencias sigue siendo considerable, una estrategia bien orientada puede contribuir a recuperar el liderazgo global, tanto en la industria como en los servicios.. Seguir leyendo
Los expertos reconocen que la correcta implementación de la inteligencia artificial puede ser una herramienta fundamental para potenciar la productividad de las empresas europeas frente a sus rivales. Sin embargo, la falta de financiación y la fragmentación entre los Estados miembros representan las principales barreras para lograr un avance a nivel regional
La inteligencia artificial se ha convertido en un factor clave para la productividad europea. Así lo confirma un informe reciente del Banco Europeo de Inversiones (BEI), que revela que la adopción de esta tecnología se ha convertido en un motor indiscutible para potenciar el desempeño de las empresas comunitarias. Según el estudio, el uso de IA y analítica de datos masivos explica aproximadamente el 12% del incremento total de la productividad registrado desde 2019. En este contexto, los expertos concuerdan en que, si bien la brecha entre la UE y las superpotencias sigue siendo considerable, una estrategia bien orientada puede contribuir a recuperar el liderazgo global, tanto en la industria como en los servicios.. Pablo López-Aranguren, responsable digital de organización y tecnología en Mutualidad, confirma a CincoDías que la IA ya está aportando crecimiento y productividad en la UE. En concreto, menciona que estas herramientas podrían añadir entre el 0,4% y el 1,3% al crecimiento anual de la productividad laboral en la próxima década en las economías con “alta exposición y rápida adopción”, según cifras de la OCDE. “La incorporación de IA incrementa la productividad laboral un 4% de media en las empresas de la UE, sin evidencia de destrucción neta de empleo a corto plazo”, señala el experto de Mutualidad. Como dato, la productividad laboral por hora en la UE se situaba un 38% por debajo de la de EE UU en 2024 (el último dato disponible), frente a una diferencia del 27% a mediados de los años noventa, según European Employers Institute (EEI).. Desde la patronal Adigital, confirman que las empresas que han introducido inteligencia artificial tienden a ser más productivas y competitivas. Sin embargo, recalcan que hay que distinguir entre el efecto microeconómico y el impacto agregado. “A nivel de empresa ya vemos mejoras claras. En cambio, a nivel macro, Europa todavía está en una fase temprana. El FMI estima que la IA podría elevar la productividad europea en torno a un 1,1% acumulado en cinco años, mientras que el BCE plantea que, si la adopción se acelera, el impulso sobre la productividad del área del euro durante la próxima década podría situarse entre 1,5 y más de 4 puntos porcentuales”, precisa una portavoz de Adigital a este diario.. Dicho esto, el informe del BEI alerta de que la UE deberá invertir fuertemente en innovación, centros de datos e infraestructura energética para evitar la dependencia de las empresas extranjeras. “Se necesita un enfoque paneuropeo coordinado que armonice las iniciativas y la inversión para impulsar la infraestructura computacional de vanguardia, los centros de datos y una mayor ciberseguridad”, expresa el documento. A este respecto, López-Aranguren recuerda que la inversión privada en IA en Estados Unidos alcanzó los 109.100 millones de dólares en 2024, acaparando el 81% del total global. Mientras tanto, China captó 9.300 millones y la UE aproximadamente 8.000 millones; una brecha que se está tratando de acortar a través de iniciativas como InvestAI y los fondos comunitarios.. El impulso de la IA. La IA se está aplicando en todos los segmentos del tejido económico comunitario, aunque las subidas en la productividad se están viendo particularmente en los servicios financieros, la manufactura, la salud y la infraestructura crítica. Respecto a esto, Tim Pfaelzer, director general y vicepresidente sénior para EMEA de Veeam, una empresa líder en gestión y protección de datos a nivel global, explica que estas herramientas están generando los beneficios más visibles en sectores e industrias intensivos en datos y procesos; donde pueden mejorar la previsión, automatizar flujos de trabajo y respaldar mejores decisiones.. De forma similar, el ejecutivo de Veeam expresa que la IA está potenciando la productividad en el sector de servicios mediante la automatización de tareas de gran volumen, la aceleración del análisis y el “apoyo a una toma de decisiones más rápida y coherente”; especialmente en trabajos que requieren un alto nivel de conocimiento y gran cantidad de datos. “Los mayores beneficios suelen observarse en segmentos con flujos de trabajo complejos, una intensa interacción con el cliente y estrictos requisitos de cumplimiento normativo, como los servicios financieros, los profesionales y algunos ámbitos del sector público”, detalla Pfaelzer a este diario.. En cuanto a la adopción, desde Adigital ponderan que los sectores más avanzados siguen siendo las telecomunicaciones, el ámbito de tecnologías de la información y las actividades profesionales y técnicas. “Donde se está viendo un beneficio muy relevante es también en sectores menos visibles y más pegados a la economía real, como la logística, la industria, la energía, el comercio o la ingeniería. Ahí la IA mejora productividad, y también permite tomar mejores decisiones, automatizar tareas complejas y abrir nuevos modelos de negocio”, desglosan desde la patronal.. Específicamente en el ámbito de los seguros y las finanzas, Pablo López-Aranguren ratifica que la adopción ha sido particularmente especialmente fértil. “La EBA observa que el 92% de los bancos de la UE ya está desplegando IA y el 8% restante está pilotando o discutiendo casos de uso. En seguros, EIOPA informa que casi dos tercios de las aseguradoras europeas ya usan activamente GenAI, además, en su informe de digitalización de 2024 ya señalaba uso de IA en 50% de las entidades de no vida y 24% de vida. Los usos observados se concentran en segmentación de clientes, optimización de procesos internos, scoring, y detección de fraude, además de underwriting y siniestros en seguros”, argumenta el especialista de Mutualidad.. Transformación de la industria. Más allá de los anterior, la inteligencia artificial también está cambiando el negocio de algunas empresas europeas más tradicionales. Por ejemplo, desde Neuberg Bergman recuerdan que compañías como Siemens Energy, Schneider y ABB lideran la fabricación de equipos eléctricos de potencia que habilitan la infraestructura crítica de energía para centros de datos de IA. De manera similar, en el ámbito de las gafas inteligentes, EssilorLuxottica lidera a nivel global por sus alianzas estratégicas con Meta Platforms para Ray-Ban Meta, Oakley Meta, etc.. En una nota similar, desde Edmond de Rothschild AM (EdRAM), destacan que la empresa suiza Roche opera ahora la mayor fábrica de IA en la nube híbrida del sector farmacéutico para acelerar el desarrollo de nuevas soluciones terapéuticas y de diagnóstico. “Con suerte, algunos de estos industriales tradicionales europeos podrían seguir esta tendencia y recuperar tracción tras años de desindustrialización”, afirma Alexis Bossard, gestor de renta variable internacional en EdRAM.. El Viejo Continente, además, está bien posicionado en algunos sectores tecnológicos especializados en la cadena de producción de la IA. Por ejemplo, desde Neuberg Bergman enfatizan que Países Bajos y Alemania son líderes clave en equipos de semiconductores necesarios para la producción de chips avanzados de IA o tecnologías de redes ópticas (como ASML, ASM International, BE Semiconductor, Aixtron). Asimismo, subrayan que empresas de semiconductores como Infineon y ST Microelectronics son líderes innovadores y de mercado en semiconductores de potencia para alimentar la infraestructura de IA, desde la red eléctrica hasta las granjas de servidores.. “Europa combina ecosistemas industriales profundos con un marco regulatorio y fiscal que prioriza la soberanía digital, la infraestructura resiliente y la independencia energética. Por ello, es fundamental para la cadena de valor global de la inteligencia artificial y la electrificación, y no solo una alternativa más barata a la exposición tecnológica de Estados Unidos”, señala Anis Lahlou, director de inversiones en renta variable europea de la firma Aperture Investors, parte de Generali Investments a CincoDías.. Brecha y adopción. La realidad de la brecha es compleja y difícil de retratar. A pesar del crecimiento constante de la inversión en software en la UE durante las últimas tres décadas, la disparidad con Estados Unidos se ha ampliado. En 2023, el gasto en este ámbito representó aproximadamente el 1,8% del PIB en la Unión Europea y el 2,7% en Estados Unidos, una diferencia que se ha duplicado con creces desde la crisis financiera mundial. Sin embargo, la encuesta de inversión 2025 del EIB muestra que las empresas de la UE han acelerado la adopción de tecnologías digitales avanzadas hasta el punto de que su tasa ahora iguala la de las empresas estadounidenses (77% frente al 78% en EE UU).. “Cuando comparamos la adopción de inteligencia artificial entre EE UU, China y Europa se debe considerar la inversión, adopción y los modelos de desarrollo propios de cada economía. Por ejemplo, en términos de uso empresarial, Europa no parte de una posición débil. De hecho, hay indicadores que apuntan a una adopción relativamente extendida en procesos internos. El problema es que eso convive con un nivel de inversión mucho menor que el de Estados Unidos o China, que están movilizando volúmenes de capital muy superiores y de forma mucho más concentrada”, lamentan desde Adigital.. Desde la patronal, describen que esta situación tiene que ver con los modelos de cada región. “Estados Unidos ha dejado que el mercado lidere con grandes tecnológicas. China ha tratado la IA como una infraestructura estratégica, con planificación e inversión pública muy intensiva. En cambio,Europa ha optado por una vía más equilibrada, con más peso regulatorio”, afirman desde la patronal.. Más allá de la financiación, la IA no puede ayudar a la productividad si nunca se implementa. En esta línea, otro problema de la UE es que el uso empresarial de la IA está concentrado en ciertos países y segmentos. Mientras que en economías como Finlandia, Dinamarca y Países Bajos las empresas que utilizan IA generativa se sitúan entre el 55% y el 65% del total; en Italia y Grecia esta cifra apenas llega al 20% y 19% respectivamente. En España, las comunidades que hoy están por encima de la media en adopción empresarial son Madrid, Cataluña, País Vasco y Comunidad Valenciana. “El patrón de fondo es más económico que geográfico: la IA se despliega primero donde hay datos, talento y procesos que se pueden rediseñar”, agregan desde Adigital.. Adicionalmente, las grandes empresas presentan niveles más altos de implementación (44%) frente a las pequeñas y medianas, en las que las tasas de adopción siguen siendo más bajas (28%), según el BEI. “El problema es que ese potencial no se reparte igual. Por una parte, las pymes, que son la base del tejido empresarial europeo, tienen más dificultades para asumir la inversión inicial, reorganizar procesos y formar equipos. En España, por ejemplo, casi el 20% de las empresas ya utiliza sistemas de IA, aunque en muchos casos todavía en fase experimental”, puntualiza una portavoz de Adigital a CincoDías.. Este diagnóstico también es corroborado desde Veeam. “La IA ya está contribuyendo al crecimiento y la productividad en toda la UE, ayudando a las organizaciones a utilizar los datos de forma más eficaz, automatizar tareas rutinarias, optimizar las operaciones y tomar decisiones más rápidas y mejor fundamentadas. Sin embargo, el impacto es desigual: la adopción y el valor obtenido dependen de la madurez del sector, las competencias, la disponibilidad de datos y la capacidad de gestionar la IA de forma responsable”, explica a este diario Tim Pfaelzer.. En la opinión de los analistas de la gestora Vanguard, parte del problema de la UE es que la inversión sigue concentrada en “sectores del Viejo Mundo”; un enfoque que, en su opinión, pasará factura a la competitividad. En concreto, observan un mayor impulso en segmentos como el automóvil y la industria farmacéutica, y mucho menos en software, semiconductores o IA. A pesar de esto, los expertos de la gestora consideran que, si Europa acelerase la adopción de IA y avanzase en reformas institucionales significativas, podría “mejorar notablemente su trayectoria de productividad y su crecimiento a medio plazo”.. Amplio desafío. Más allá de la financiación y de una implementación más extendida, las fuentes consultadas reconocen que existe un abanico de obstáculos adicionales que la UE tendría que superar para aumentar su productividad empresarial. Álvaro Fernández, corresponsable del negocio España y Portugal de Capital Group, remarca que la estrategia gubernamental cumple un papel crucial. “China impulsa la adopción a través de iniciativas de arriba abajo, como la Directiva AI+, incluyendo sectores tradicionales. Europa se centra en la regulación y la privacidad, lo que ralentiza la implementación. EE UU toma un camino intermedio, fomentando la innovación con una supervisión ligera”, apunta el especialista.. En adición, Fernández menciona que la cultura corporativa puede influir. “Las empresas estadounidenses aceptan el riesgo y la rápida iteración, mientras que la aversión al riesgo y las estrictas leyes de privacidad de Europa ralentizan la adopción”, asevera; para después sugerir que la flexibilidad laboral en los países con mercados laborales adaptables (Estados Unidos o Reino Unido) también permite que se automaticen más rápidamente, mientras que las protecciones rígidas en Francia o España dificultan la automatización.. Pfaelzer, por su lado, opina que la prioridad debe ser la claridad y la ejecución, con normas que sean sólidas pero prácticas para implementar de forma coherente en todas las fronteras. “Esto implica una implementación favorable a la innovación de la Ley de IA, directrices armonizadas y mecanismos de apoyo que ayuden a las organizaciones a traducir los requisitos en controles cotidianos”, sentencia el ejecutivo de Veeam, agregando que también se requiere una inversión continua en infraestructura y competencias compartidas, especialmente para start-ups y pymes.. ¿Oportunidad?. Pero ¿puede realmente la IA reducir la brecha? El consenso de los expertos es que esta posibilidad abre una ventana para los Veintisiete, siempre y cuando se superen las barreras mencionadas y se aborde como un proyecto comunitario. “Europa ha quedado rezagada, pero está intentando ponerse al día apoyándose en sus propias fortalezas. Esto es aún más cierto en un contexto geopolítico inestable, en el que la soberanía digital, la protección de datos y el aumento de los costes energéticos, debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, podrían jugar a favor de Europa. De hecho, la regulación europea, unas redes eléctricas y de datos más recientes y una mayor proporción de energías renovables y nuclear en algunos países [España, Francia, Suecia] otorgan a Europa ventajas competitivas para atraer inversiones”, rescata Alexis Bossard.. Desde Adigital, agregan que, para que la IA impulse de manera efectiva la competitividad empresarial en Europa, se necesitan políticas y reformas que aseguren un entorno jurídico estable y predecible, acompañado de financiación multianual que permita continuidad en proyectos estratégicos. “Es clave reforzar la cofinanciación público‑privada y definir claramente los recursos necesarios para ejecutar una estrategia industrial europea de IA a gran escala. Además, Europa debería apostar por infraestructuras comunes de datos y servicios públicos de IA que reduzcan las barreras de entrada, especialmente para pymes y administraciones”, expresan desde la patronal.. “Los datos son a la IA lo que el petróleo fue a la industria del siglo XX: la materia prima imprescindible. Europa genera volúmenes ingentes de datos industriales, sanitarios y financieros. Tiene en sus manos un activo estratégico enorme, pero su capacidad para convertirlo en ventaja depende de cómo resuelva una tensión fundacional, protección de datos frente a innovación basada en datos”, sentencia Pablo López-Aranguren.
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