Apreciados fieles y escasos lectores: soy poco propenso, mejor dicho, no tengo vocación alguna para sermonear a nadie dándole consejos. En mi profesión de abogado lo hago sobre hechos y cuestiones técnicas. En mi vida personal creo que cada cual debe vivir la vida como le parezca con el límite del respecto a los demás.. No obstante y de forma invariable año tras año surgen los buenos propósitos. Y no seré yo quien les diga que mejorar su inglés es una mala idea, que actualizar sus conocimientos informáticos es algo inútil, o que cuidar su dieta no es necesario. De todas formas, antes de plantearse algo así piense si con su inglés playero, su informática básica y su barriga sin tableta no es usted razonablemente feliz como para no complicarse la existencia.. Otro buen propósito suele ser ver más a los amigos y parientes, excelente, aunque el mejor es el amigo al que sólo se ve de vez en cuando y cuando apetece, el amigo que recientemente jubilado y erróneamente confundido al pensar que seguro que encontraría muchas cosas por hacer, se empeña en comidas y cenas donde siempre te acaba diciendo: «tómate otra copa», no siendo consciente que esa tarde igual tienes que despachar con un cliente que se juega acabar donde Ábalos o al día siguiente unas declaraciones sobre una estafa.. Dicho de otra manera, propónganse este año no dar la tabarra, y disfrutar de los buenos momentos, procure dar los menos consejos posibles y, si los da, deje claro que es su opinión. No cometa el error de eso que algunos consideran empatía, tratando de ponerse en el lugar de otro. Usted no es el otro ni está en sus circunstancias.. Si ese otro realmente le importa, y eso se limita a familia y amigos, lo que vale es decirle: «Aquí estoy para lo que haga falta». Y luego cumplirlo, frente a los demás siempre con el familiar o el amigo. A ellos dígales lo que realmente piensa.. Me he pasado de la gastronomía a la psicología, pero en el fondo todo es más sencillo. Trate de ser lo más feliz posible y hacer felices a los demás. El prójimo no tiene la culpa de sus problemas y para desahogarse ya está el fútbol. Huya de los pelmazos, los prepotentes y los maleducados.. De lo de dejar de fumar no digo nada. Calladito estoy mejor porque no pienso renunciar a mis puros, ni a mi gin-tonic de vez en cuando.. Felices propósitos, pero sobre todo Feliz Año Nuevo.
Soy poco propenso, mejor dicho, no tengo vocación alguna para sermonear a nadie dándole consejos
Apreciados fieles y escasos lectores: soy poco propenso, mejor dicho, no tengo vocación alguna para sermonear a nadie dándole consejos. En mi profesión de abogado lo hago sobre hechos y cuestiones técnicas. En mi vida personal creo que cada cual debe vivir la vida como le parezca con el límite del respecto a los demás.. No obstante y de forma invariable año tras año surgen los buenos propósitos. Y no seré yo quien les diga que mejorar su inglés es una mala idea, que actualizar sus conocimientos informáticos es algo inútil, o que cuidar su dieta no es necesario. De todas formas, antes de plantearse algo así piense si con su inglés playero, su informática básica y su barriga sin tableta no es usted razonablemente feliz como para no complicarse la existencia.. Otro buen propósito suele ser ver más a los amigos y parientes, excelente, aunque el mejor es el amigo al que sólo se ve de vez en cuando y cuando apetece, el amigo que recientemente jubilado y erróneamente confundido al pensar que seguro que encontraría muchas cosas por hacer, se empeña en comidas y cenas donde siempre te acaba diciendo: «tómate otra copa», no siendo consciente que esa tarde igual tienes que despachar con un cliente que se juega acabar donde Ábalos o al día siguiente unas declaraciones sobre una estafa.. Dicho de otra manera, propónganse este año no dar la tabarra, y disfrutar de los buenos momentos, procure dar los menos consejos posibles y, si los da, deje claro que es su opinión. No cometa el error de eso que algunos consideran empatía, tratando de ponerse en el lugar de otro. Usted no es el otro ni está en sus circunstancias.. Si ese otro realmente le importa, y eso se limita a familia y amigos, lo que vale es decirle: «Aquí estoy para lo que haga falta». Y luego cumplirlo, frente a los demás siempre con el familiar o el amigo. A ellos dígales lo que realmente piensa.. Me he pasado de la gastronomía a la psicología, pero en el fondo todo es más sencillo. Trate de ser lo más feliz posible y hacer felices a los demás. El prójimo no tiene la culpa de sus problemas y para desahogarse ya está el fútbol. Huya de los pelmazos, los prepotentes y los maleducados.. De lo de dejar de fumar no digo nada. Calladito estoy mejor porque no pienso renunciar a mis puros, ni a mi gin-tonic de vez en cuando.. Felices propósitos, pero sobre todo Feliz Año Nuevo.
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