Jerome Powell no ha cedido en el último año a las presiones de Donald Trump, y no va a empezar a hacerlo ahora. El presidente saliente de la Reserva Federal (Fed), un hombre tranquilo que ha resistido admirablemente los ataques de Trump a su persona y a la independencia de la institución que está a punto de dejar de dirigir, anunció este miércoles que continuará siendo uno de los gobernadores del banco central después del 15 de mayo, fecha en la que termina su mandato.. Seguir leyendo
El banco central estadounidense mantiene el precio del dinero en una votación dividida. El presidente denuncia una persecución legal “sin precedentes” y no descarta nuevas acciones de la Casa Blanca
Para Jerome Powell, “esperar y ver” ha sido una frase fetiche en el último año, un año en el que este hombre tranquilo ha resistido admirablemente a los ataques de Donald Trump. Este miércoles, el presidente de la Reserva Federal añadió un verbo a esa máxima: “Esperar, ver y marcharse”.. Powell ha presidido la que, salvo sorpresa, será su última reunión de política monetaria al frente de la Reserva Federal (Fed), y lo ha hecho con un resultado esperado, que habla de la cautela con la que ha regido los designios del banco central estadounidense desde que Trump regresó a la Casa Blanca decidido a demoler la tradicional independencia de la institución del poder ejecutivo. Así, los tipos quedan como estaban: en la horquilla del 3,5-3,75%.. La decisión responde a un panorama que suma una inflación que se comporta con obstinación y las dudas que se abren en el horizonte sobre el crecimiento de Estados Unidos, país cuya guerra contra Irán ha puesto patas arriba el mercado energético global y amenaza a la economía mundial.. La combinación de un entorno incierto con las presiones de Donald Trump han provocado, de nuevo, una insólita división en la autoridad monetaria: de los 12 miembros con derecho a voto, cuato votaron contra la decisión. Uno, Stephen Miran, economista de referencia de Trump, porque prefería un recorte de tipos (como hace en cada reunión). Los otros tres −Beth M. Hammack, Neel Kashkari y Lorie K. Logan−, porque se muestran contrarios a que el comité modifique el sesgo en el comunicado, ahora menos favorable a subir tipos. Un cambio, en todo caso, sutil: en marzo la Fed decía que la inflación “se mantiene elevada reflejando el incremento en los precios de la energía” y ahora, que la inflación “se mantiene algo elevada”.. En la justificación a la decisión, se puede leer que los “acontecimientos en Oriente Próximo [la guerra en Irán, y el bloqueo del estrecho de Ormuz y el ”incremento reciente de los precios globales de la energía”] están contribuyendo a un alto nivel de incertidumbre respecto a las perspectivas económicas”. “El Comité se mantiene atento a los riesgos que afectan a ambos aspectos de su doble mandato”, añade el comunicado, con argumentos muy parecidos a los de marzo y en referencia a las misiones de sujetar la inflación y trabajar por lograr el pleno empleo.. Powell ha estado ocho años al frente de la Fed. Llegó al puesto con Trump en la Casa Blanca y se va con el republicano de regreso en el Despacho Oval, al final de una brutal campaña de acoso y derribo durante la que el presidente de Estados Unidos no se ha ahorrado los insultos y los motes (sobre todo uno, Señor Demasiado Tarde, por la negativa del funcionario a bajar los tipos). Por no faltar, no ha faltado tampoco una imputación por un sobrecoste de 600 millones de dólares en las obras de la sede en Washington del banco central, que la fiscal federal de la ciudad retiró el viernes pasado para allanar la designación del sucesor de Powell nombrado por Trump: Kevin Warsh.. La casualidad quiso que un trámite clave en el camino de Warsh hacia su nombramiento tuviera lugar el mismo día en el que su antecesor justificaba su última decisión al frente del comité de Mercado Abierto antes del término de su mandato, el 15 de mayo. El caso de Warsh regresó este miércoles a la Comisión Bancaria del Senado, con el horizonte mucho más despejado: el anuncio de que el Departamento de Justicia renuncia al encausamiento de Powell convenció al senador republicano díselo Thom Tillis (Carolina del Norte) para retirar su voto en contra.. Sin el respaldo de Tillis, la designación del candidato habría quedado atascada antes de la votación en el pleno de la Cámara alta, donde la bancada conservadora tiene la mayoría suficiente (53-47) para cumplir con los planes de Trump, ahora mucho más cerca de hacerse realidad.. En la conferencia de prensa posterior al anuncio, prevista para las 14.30 en la sede de la Fed (hora de Washington, seis más en la España peninsular), está previsto que Powell se enfrente a la pregunta de si permanecerá en la institución después del 15 de mayo. Su asiento en el consejo de gobernadores, al que pertenece desde 2012, está garantizado hasta el 31 de enero de 2028. Podría seguir legalmente, aunque los precedentes no aconsejan confiar demasiado en que lo haga: en casi medio siglo, ningún presidente de la Fed ha optado por seguir formando parte de la junta tras abandonar el cargo.. La siguiente reunión de la Fed será, por tanto (y, de nuevo, salvo sorpresa mayúscula), cosa de Warsh. Se celebra los días 16 y 17 de junio. Según los datos del CME Group, la plataforma que se toma como referencia para medir las expectativas del mercado sobre el resultado de las deliberaciones sobre el precio del dinero en Estados Unidos, el 98,8% de los inversores descontaba este miércoles, poco antes de escuchar a Powell, que la Reserva Federal mantendrá los tipos de interés también sin cambios.. Habrá que ver cómo se desarrolla la guerra de Irán, que parece estancada en el desacuerdo entre ambos enemigos, y también, con qué nivel de presión recibe Trump al hombre que ha elegido para presidir el banco central durante cuatro años.. [Noticia de última hora. Habrá actualización en breve].
Feed MRSS-S Noticias
