Skip to content
Crónica Actual
  domingo 21 junio 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
21 de junio de 2026¿Es el apoyo de Donald Trump un caramelo envenenado en las elecciones de Colombia? 21 de junio de 2026Guerra de Irán en directo: EEUU e Irán retoman las negociaciones mientras peligra la tregua en Líbano 21 de junio de 2026Un médico revela la rutina para dormir fresco durante toda la noche incluso sin aire acondicionado 21 de junio de 2026La belleza de que se nos note 21 de junio de 2026El Gobierno regional destina 11 millones en ayudas para el comedor y material escolar 21 de junio de 2026El camino inverso de Saud Abdulhamid: el único saudí que juega fuera de la liga de Arabia 21 de junio de 2026El atlas del cáncer de próstata 21 de junio de 2026Quibim, la empresa que propone una nueva forma de mirar la medicina 21 de junio de 2026Tiempo de Venus 21 de junio de 2026El CIR cumple cuatro meses como la antesala de la Mezquita-Catedral de Córdoba
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  Cultura  ¿Podemos mentir para salvar una vida? Kant nos recuerda por qué hemos de aceptar nuestros límites
CulturaLibros

¿Podemos mentir para salvar una vida? Kant nos recuerda por qué hemos de aceptar nuestros límites

14 de enero de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

“Sobre el supuesto derecho a mentir por motivos altruistas” considera el caso siguiente. Un amigo inocente se refugia en nuestro sótano de un asesino que lo persigue. Si el criminal llega a nuestra puerta para indagar su paradero, ¿debemos mentirle? Kant dice que no, y sus razones nos desconcertarán. Es posible que si uno miente y dice que nuestro amigo está en algún otro lugar, el asesino deje la casa para continuar su persecución y vaya directamente contra nuestro amigo, quien acaba de escapar por la ventana del sótano en busca de lo que él creía su seguridad. Este argumento ha parecido tan espantoso que se ha utilizado para sostener que en su vejez Kant sufrió alzhéimer. Los enemigos de Kant han estado encantados con lo que ven como un caso de rigorismo que lleva al absurdo. Si otros pasajes de Kant parecen formalistas y ciegamente atenidos a las reglas, ninguno parece ofrecer una mejor razón para rechazar su filosofía moral que este que propone que traicionar al amigo es preferible que decir una mentira. La mayoría de los kantianos están de acuerdo en que esta es la idea central del ensayo. Pero, arguyendo que sería erróneo considerar esto como una consecuencia de la ética kantiana en su conjunto, optan por rescatarla y dejan a un lado esta breve obra.. Seguir leyendo

Más noticias

A cuatro patas: cómo esta postura sexual resucitó en la cultura popular

7 de mayo de 2026

‘Teatro bajo la arena’ o el teatro de ruptura al margen de etiquetas

3 de junio de 2026

Elena Foster, editora y fundadora de Ivorypress: “Quiero más gente joven que ame los libros”

10 de marzo de 2026

Morante de la Puebla regresa a la televisión este sábado en directo desde Jerez

14 de mayo de 2026

 

“Sobre el supuesto derecho a mentir por motivos altruistas” considera el caso siguiente. Un amigo inocente se refugia en nuestro sótano de un asesino que lo persigue. Si el criminal llega a nuestra puerta para indagar su paradero, ¿debemos mentirle? Kant dice que no, y sus razones nos desconcertarán. Es posible que si uno miente y dice que nuestro amigo está en algún otro lugar, el asesino deje la casa para continuar su persecución y vaya directamente contra nuestro amigo, quien acaba de escapar por la ventana del sótano en busca de lo que él creía su seguridad. Este argumento ha parecido tan espantoso que se ha utilizado para sostener que en su vejez Kant sufrió alzhéimer. Los enemigos de Kant han estado encantados con lo que ven como un caso de rigorismo que lleva al absurdo. Si otros pasajes de Kant parecen formalistas y ciegamente atenidos a las reglas, ninguno parece ofrecer una mejor razón para rechazar su filosofía moral que este que propone que traicionar al amigo es preferible que decir una mentira. La mayoría de los kantianos están de acuerdo en que esta es la idea central del ensayo. Pero, arguyendo que sería erróneo considerar esto como una consecuencia de la ética kantiana en su conjunto, optan por rescatarla y dejan a un lado esta breve obra. Seguir leyendo

  

“Sobre el supuesto derecho a mentir por motivos altruistas” considera el caso siguiente. Un amigo inocente se refugia en nuestro sótano de un asesino que lo persigue. Si el criminal llega a nuestra puerta para indagar su paradero, ¿debemos mentirle? Kant dice que no, y sus razones nos desconcertarán. Es posible que si uno miente y dice que nuestro amigo está en algún otro lugar, el asesino deje la casa para continuar su persecución y vaya directamente contra nuestro amigo, quien acaba de escapar por la ventana del sótano en busca de lo que él creía su seguridad. Este argumento ha parecido tan espantoso que se ha utilizado para sostener que en su vejez Kant sufrió alzhéimer. Los enemigos de Kant han estado encantados con lo que ven como un caso de rigorismo que lleva al absurdo. Si otros pasajes de Kant parecen formalistas y ciegamente atenidos a las reglas, ninguno parece ofrecer una mejor razón para rechazar su filosofía moral que este que propone que traicionar al amigo es preferible que decir una mentira. La mayoría de los kantianos están de acuerdo en que esta es la idea central del ensayo. Pero, arguyendo que sería erróneo considerar esto como una consecuencia de la ética kantiana en su conjunto, optan por rescatarla y dejan a un lado esta breve obra.. Más información. Kant, el sabio que nos hizo mejores ciudadanos. A primera vista el ensayo parece en efecto ridículo: su argumento central resulta menos apropiado para la filosofía que para una bufonada. La imagen del encuentro entre el asesino y su víctima basta para provocar carcajadas o cejas alzadas —si no fuera también la imagen de una tragedia—. Pero, tan seguramente como la comedia, la tragedia vive de equívocos, oportunidades perdidas o atrapadas en una fracción de segundo, senderos cruzados en el menos esperado de los momentos, intenciones que dieron en blancos que no se pretendía alcanzar. Se trata, en breve, del poder de lo contingente, y de la importancia del hecho de que nosotros no dominamos el mundo natural. El comentario de Kant sobre el asesino recalca todo eso. Su argumento no era que sea mejor traicionar al amigo que mentir sobre su paradero, y menos aún que decir mentiras sea un destino peor que la muerte. Aunque muchos lectores lo pasen por alto, Kant estaba dispuesto a considerar la posibilidad de mentir para proteger el frágil ego de un autor. Esto muestra un saludable escepticismo respecto a decir la verdad que contradice su reputación y nos deja ver que se permitiría mentir para —en caso de tener éxito— proteger asimismo otras cosas. Su argumento era, más bien, uno que no nos gusta oír: nuestro dominio sobre las consecuencias de nuestras acciones es en realidad muy pequeño. Lo que descansa en nuestras manos es la propia buena intención.. Más información. Kant, el sabio que nos hizo mejores ciudadanos. Es más sencillo descartar a Kant que descartar las implicaciones de su ensayo, una vez que las tomamos seriamente. Lo absurdo de este ejemplo recalca tanto la profundidad como los alcances de la contingencia. La madurez es un tema y una meta de toda la filosofía kantiana; aceptar nuestros límites es siempre parte de ella, así como de otras demandas, más comunes, de ir creciendo. El último ensayo sugiere que incluso la madurez no es una opción, pues parece no haber límites para los límites de nuestra potestad. Podemos desechar los sueños de revolución, sentar cabeza y cuidar un huerto con nuestros amigos. ¿Qué puede detener a un asesino demente para que no irrumpa allí? ¿Qué garantiza un acceso seguro a la ruta de escape ideada para eludirlo? Como no hay un límite para nuestra falta de poder, no hay tampoco un límite para la cantidad de cosas que pueden ir mal. Meditar en ellas puede ser una receta para la comedia o para una especie de neurosis paralizante, pero no son menos numerosas por el hecho de que para vivir bien necesitemos olvidarnos de ellas.. Las vidas bien llevadas, como la madurez, parecen depender de la moderación. A esto nos exhortaron pensadores griegos, como Sócrates, a quien Nietzsche culpaba por la muerte de la tragedia y el nacimiento de un mundo que evita tanto la tragedia como los cuentos de hadas. Es un mundo donde Edipo y Yocasta resultan ser primos hermanos una vez despedidos, y quedan en libertad de engordar y aburrirse juntos. En lugar de la plaga que asoló Tebas, su reinado no anuncia nada peor que un aumento del desempleo y una bajada del PIB. El tema no es que tal mundo sea inimaginable. Nada es más sencillo de imaginar. El problema es que, aunque Edipo decidiera buscarlo, realizarlo no está en sus manos. Los sueños pequeños no tienen mayor posibilidad de hacerse realidad que los grandes, y en un parpadeo unos y otros pueden convertirse en una pesadilla. Reconocer los límites propios parece ser una forma de trato justo: si retiramos algunas de nuestras demandas al mundo, seguramente podremos satisfacer las restantes. Sin embargo, el deseo de encuadrar el mundo no puede ser limitado de forma coherente, pues uno no puede saber qué suceso resultará no ser simplemente un suceso más, sino uno que cambie nuestra vida. Un romance es una muestra de este hecho; una tragedia es otra. (…). La brecha entre nuestros propósitos y una naturaleza que es indiferente a ellos deja al mundo con una estructura casi inaceptable. Pues es fácil resignarnos a la finitud —mientras se mantenga dentro de ciertos límites—. Si no podemos garantizar ni siquiera nuestra propia virtud efectiva, puede darnos un ataque de rabia que ningún estoicismo logre calmar. De las muchas distinciones que Kant tuvo la sabiduría y la sensatez de trazar, ninguna fue más profunda que la diferencia entre Dios y el resto de nosotros. Tan frecuentemente como es posible, Kant nos recuerda todo lo que Dios puede hacer y nosotros no. Nadie en la historia de la filosofía ha sido más consciente del número de formas en que podemos olvidarlo. Kant era igualmente consciente de la tentación de la idolatría, la otra ruta para confundir a Dios con otros seres. La incansable decisión con que Kant sigue las formas en que olvidamos nuestra finitud encuentra parangón solamente en su conciencia de que tal olvido es natural. Aquí el olvido está prescrito por la naturaleza de la razón y la virtud mismas. Si el deseo de rechazar la finitud humana es el deseo de controlar el mundo solo lo suficiente para alcanzar nuestros propósitos, rectamente elegidos, entonces es un deseo que tiene sentido aun ante la moralidad misma. ¿Qué deseo podría ser más digno?. La legitimidad del deseo de superar los límites humanos da forma a la expresión del imperativo categórico: “Actúa como si el principio de tu acción fuera a convertirse, por tu voluntad, en una ley universal de la naturaleza”. En el original alemán de su Fundamentación de la metafísica de las costumbres, las palabras “ley universal de la naturaleza” aparecen en negrita. La formulación está muy necesitada de explicaciones y mucho se ha escrito sobre ella. Hay un aspecto que no ha sido resaltado suficientemente: las leyes universales pueden ser imaginadas por cualquiera; las leyes universales de la naturaleza son dadas por un solo Ser. Al darnos esta fórmula, Kant nos brindó una oportunidad de simular que somos Dios. Cada vez que hacemos frente a un dilema moral, podemos imaginar que volvemos a realizar la Creación. ¿Qué opciones elegiríamos si tuviéramos la oportunidad de crear el mejor de los mundos posibles?. Susan Neiman (Atlanta, EE UU, 1955) es filósofa. Es autora, entre otros, de Izquierda no es woke. Este extracto es un adelanto editorial de El mal en el pensamiento moderno: una historia alternativa de la filosofía (Debate), que se publica el 15 de enero con traducción de Felipe Garrido.

 

Enel avisa del impacto en Endesa de “la presión política” para extender la vida de las nucleares
Ayuso explota la alarma por la okupación de viviendas, pero solo una veintena de afectados piden sus ayudas por tener okupas en Madrid
Leer también
Internacional

¿Es el apoyo de Donald Trump un caramelo envenenado en las elecciones de Colombia?

21 de junio de 2026 13139
Internacional

Guerra de Irán en directo: EEUU e Irán retoman las negociaciones mientras peligra la tregua en Líbano

21 de junio de 2026 629
Sociedad

Un médico revela la rutina para dormir fresco durante toda la noche incluso sin aire acondicionado

21 de junio de 2026 8843
Gente

La belleza de que se nos note

21 de junio de 2026 10320
Castilla La-Mancha

El Gobierno regional destina 11 millones en ayudas para el comedor y material escolar

21 de junio de 2026 6568
Deportes

El camino inverso de Saud Abdulhamid: el único saudí que juega fuera de la liga de Arabia

21 de junio de 2026 11610
Cargar más
Entradas Recientes

¿Es el apoyo de Donald Trump un caramelo envenenado en las elecciones de Colombia?

21 de junio de 2026

Guerra de Irán en directo: EEUU e Irán retoman las negociaciones mientras peligra la tregua en Líbano

21 de junio de 2026

Un médico revela la rutina para dormir fresco durante toda la noche incluso sin aire acondicionado

21 de junio de 2026

La belleza de que se nos note

21 de junio de 2026

El Gobierno regional destina 11 millones en ayudas para el comedor y material escolar

21 de junio de 2026

El camino inverso de Saud Abdulhamid: el único saudí que juega fuera de la liga de Arabia

21 de junio de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad