«Distanciados», con semblante serio y sin gestos cariñosos. Así habrían sido vistos Alejandra Rubio y Carlo Costanzia en el Centro Comercial Plaza Norte, ubicado en San Sebastián de los Reyes (Madrid).. La información la ha contado Marta Riesco en El sótano club, donde ha explicado que todo parte del testimonio de una seguidora que se quedó tan sorprendida por la actitud de ambos que terminó siguiéndola durante un par de horas.. «Me ha dicho que le ha llamado muchísimo la atención el mal rollito que hoy tenía la pareja», ha comentado la colaboradora. La fotografía compartida por el programa refleja esa frialdad: Alejandra y Carlo caminando de espaldas y muy separados.. De acuerdo con el relato trasladado a la reportera, entre la colaboradora y el actor reinó una frialdad imposible de disimular durante todo el paseo. «Estuvieron la mañana entera sin dirigirse la palabra. Carlo iba hablando por el móvil y Alejandra con una cara de cabreo impresionante, al igual que él», ha explicado Riesco.. Todo lo anterior se produce mientras Rubio trata de gestionar una etapa de lo más intensa en lo mediático y en lo personal. La hija de Terelu Campos decidió hace unas semanas apartarse temporalmente de la pequeña pantalla tras las numerosas críticas generadas por su exposición, aunque su regreso será inminente. Este 22 de mayo volverá a conceder una entrevista en De viernes, una noticia que Riesco no ha tardado en comentar: «Le ha durado la desaparición….».
«Distanciados», con semblante serio y sin gestos cariñosos. Así habrían sido vistos Alejandra Rubio y Carlo Costanzia en el Centro Comercial Plaza Norte, ubicado en San Sebastián de los Reyes (Madrid).. La información la ha contado Marta Riesco en El sótano club, donde ha explicado que todo parte del testimonio de una seguidora que se quedó tan sorprendida por la actitud de ambos que terminó siguiéndola durante un par de horas.. «Me ha dicho que le ha llamado muchísimo la atención el mal rollito que hoy tenía la pareja», ha comentado la colaboradora. La fotografía compartida por el programa refleja esa frialdad: Alejandra y Carlo caminando de espaldas y muy separados.. De acuerdo con el relato trasladado a la reportera, entre la colaboradora y el actor reinó una frialdad imposible de disimular durante todo el paseo. «Estuvieron la mañana entera sin dirigirse la palabra. Carlo iba hablando por el móvil y Alejandra con una cara de cabreo impresionante, al igual que él», ha explicado Riesco.. Todo lo anterior se produce mientras Rubio trata de gestionar una etapa de lo más intensa en lo mediático y en lo personal. La hija de Terelu Campos decidió hace unas semanas apartarse temporalmente de la pequeña pantalla tras las numerosas críticas generadas por su exposición, aunque su regreso será inminente. Este 22 de mayo volverá a conceder una entrevista en De viernes, una noticia que Riesco no ha tardado en comentar: «Le ha durado la desaparición….».
