Ha pasado un mes desde que Patri Pérez y Lester Duque, exparticipantes de La isla de las tentaciones, dieron la bienvenida a su segunda hija en común, Cala, y, en medio de su particular ‘renacer’ como pareja dentro de su recién ampliada familia, ambos están retomando, poco a poco, su nueva rutina en la isla de Lanzarote, donde ambos residen.. En el caso de Patri, uno de los aspectos que más le ha consternado en las últimas semanas está vinculado al desgarro anal «de segundo grado» que sufrió cuando daba a la luz y que, en adelante, convirtió ir al baño en una auténtica odisea. «Tengo una fisura en el ‘culete’ y lo estoy pasando bastante mal. Cada vez que voy al baño veo las estrellas», confesaba la catalana en su último vídeo de Renaciendo, su canal de Mediaset Infinity.. Por suerte, a rasgos generales su recuperación física está siendo mucho más positiva de lo esperado, pese a que, a lo largo del embarazo, llegara «a pasar 72 kilos», ocho kilos más de su peso habitual «Me queda todavía mucho por recuperar porque es verdad que tengo un poco de flacidez, que es normal», explicó. «Aun así, he bajado bastantes kilos y más rápido que con Río, aunque no me he pesado todavía», aclaraba.. En este sentido, la creadora de contenido bromeó con que su «secreto» para perder peso tan rápido se podría atribuir a la actividad física que conlleva cuidar de su primogénito, Río, de casi dos años. «No para en todo el día, ando agachándome y recogiendo sus juguetes. No sé cuántas sentadillas habré hecho», apuntaba ella, dejando caer que llegó a sentirse sobrepasada y a postergar otras tareas domésticas.. «Río es muy bebé todavía en realidad. A veces, le cuesta entender que mamá tiene que estar con Cala, y dar el pecho es muy sacrificado y lleva mucho tiempo», señaló. A pesar de ello, la influencer valoró de forma positiva el aprendizaje emocional desde su primer embarazo, donde adoptó un «modo burbuja», frente a su reciente parto, en el que ha «conectado» con sus emociones en todo momento.. «Tu vida te cambia totalmente, renuncias a tu libertad. Ya no duermes nunca más tranquila y te preocupas absolutamente por todo lo que les pueda pasar. Eso fue un shock para mí», recordaba ella, y agregó: «Si me hubiesen dado a elegir, me habría esperado a que Río tuviese tres años para el segundo embarazo. Creo que a esa edad, aunque sean más conscientes, son más independientes y tienen más autonomía».. En su vídeo, la creadora de contenido mostró su tripa postparto y se dirigió a su comunidad virtual para trasladar el mensaje de que no es recomendable «obsesionarse» con la pérdida de peso tras dar a la luz. «Al final, el cuerpo vuelve poco a poco a su sitio. No pasa nada, son etapas de la vida, pero hay que trabajar en el autoestima para sentirnos bien con nosotras mismas. Cuando nace un bebé, la prioridad es él», explicó.. Así, con base a su testimonio, la que fuera participante de La última tentación decidió subirse a la báscula para comprobar su evolución a lo largo del último mes. «No me voy a agobiar con el peso, ni me voy a poner estricta con la comida. Habré bajado unos siete kilos que no está nada mal. Con paciencia y mucha buena actitud, hay que pensar que el cuerpo tiene que volver a su forma y que requiere un proceso», expresó.. Y es que, según explicó, el foco de sus preocupaciones no radica en su apariencia física, que ella misma ve con buenos ojos, sino en su problema de salud con la fisura. «Lo importante es que hemos sido mamás, que hemos creado vida, que es lo más maravilloso que se puede hacer», sentenció Pérez.
Ha pasado un mes desde que Patri Pérez y Lester Duque, exparticipantes de La isla de las tentaciones, dieron la bienvenida a su segunda hija en común, Cala, y, en medio de su particular ‘renacer’ como pareja dentro de su recién ampliada familia, ambos están retomando, poco a poco, su nueva rutina en la isla de Lanzarote, donde ambos residen.. En el caso de Patri, uno de los aspectos que más le ha consternado en las últimas semanas está vinculado al desgarro anal «de segundo grado» que sufrió cuando daba a la luz y que, en adelante, convirtió ir al baño en una auténtica odisea. «Tengo una fisura en el ‘culete’ y lo estoy pasando bastante mal. Cada vez que voy al baño veo las estrellas», confesaba la catalana en su último vídeo de Renaciendo, su canal de Mediaset Infinity.. Por suerte, a rasgos generales su recuperación física está siendo mucho más positiva de lo esperado, pese a que, a lo largo del embarazo, llegara «a pasar 72 kilos», ocho kilos más de su peso habitual «Me queda todavía mucho por recuperar porque es verdad que tengo un poco de flacidez, que es normal», explicó. «Aun así, he bajado bastantes kilos y más rápido que con Río, aunque no me he pesado todavía», aclaraba.. En este sentido, la creadora de contenido bromeó con que su «secreto» para perder peso tan rápido se podría atribuir a la actividad física que conlleva cuidar de su primogénito, Río, de casi dos años. «No para en todo el día, ando agachándome y recogiendo sus juguetes. No sé cuántas sentadillas habré hecho», apuntaba ella, dejando caer que llegó a sentirse sobrepasada y a postergar otras tareas domésticas.. «Río es muy bebé todavía en realidad. A veces, le cuesta entender que mamá tiene que estar con Cala, y dar el pecho es muy sacrificado y lleva mucho tiempo», señaló. A pesar de ello, la influencer valoró de forma positiva el aprendizaje emocional desde su primer embarazo, donde adoptó un «modo burbuja», frente a su reciente parto, en el que ha «conectado» con sus emociones en todo momento.. «Tu vida te cambia totalmente, renuncias a tu libertad. Ya no duermes nunca más tranquila y te preocupas absolutamente por todo lo que les pueda pasar. Eso fue un shock para mí», recordaba ella, y agregó: «Si me hubiesen dado a elegir, me habría esperado a que Río tuviese tres años para el segundo embarazo. Creo que a esa edad, aunque sean más conscientes, son más independientes y tienen más autonomía».. Patri se sube a la báscula. En su vídeo, la creadora de contenido mostró su tripa postparto y se dirigió a su comunidad virtual para trasladar el mensaje de que no es recomendable «obsesionarse» con la pérdida de peso tras dar a la luz. «Al final, el cuerpo vuelve poco a poco a su sitio. No pasa nada, son etapas de la vida, pero hay que trabajar en el autoestima para sentirnos bien con nosotras mismas. Cuando nace un bebé, la prioridad es él», explicó.. Así, con base a su testimonio, la que fuera participante de La última tentación decidió subirse a la báscula para comprobar su evolución a lo largo del último mes. «No me voy a agobiar con el peso, ni me voy a poner estricta con la comida. Habré bajado unos siete kilos que no está nada mal. Con paciencia y mucha buena actitud, hay que pensar que el cuerpo tiene que volver a su forma y que requiere un proceso», expresó.. Y es que, según explicó, el foco de sus preocupaciones no radica en su apariencia física, que ella misma ve con buenos ojos, sino en su problema de salud con la fisura. «Lo importante es que hemos sido mamás, que hemos creado vida, que es lo más maravilloso que se puede hacer», sentenció Pérez.
