El sindicato CSIF ha alertado de una nueva modalidad de droga en las prisiones conocida como ‘papelitos’ a raíz de la muerte en la tarde-noche de este lunes de un interno por el consumo de esta composición en la cárcel de Huelva.. Tanto los funcionarios que estaban operativos como el jefe de servicio y el mando de incidencias activaron el protocolo oportuno y se afanaron en reanimar al preso, pero los facultativos no pudieron hacer nada por su vida porque la dosis fue mortal, ha informado el sindicato en un comunicado.. El material estupefaciente, que no presenta una fórmula idéntica en cada dosis consumida, aunque en ocasiones se identifica claramente como fentanilo, «está generando una grave situación en las cárceles de toda España, con riesgo tanto para los trabajadores de prisiones como para la población reclusa».. CSIF ha denunciado que la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (IIPP) «aún no ha implementado los medios y filtros necesarios para evitar la entrada en las prisiones de esta droga, que actualmente es casi indetectable».. Actualmente, han señalado, solo existen ciertos reactivos para comprobar las sustancias que pueden componerla, siendo la mayoría indeterminada, aunque en algunos casos se ha detectado presencia de ketamina, fentanilo u otros derivados en estas tiras de papel sintético y tóxicos sintéticos de unos dos centímetros de longitud por dos milímetros de grosor.. Son inodoros e incoloros y llegan a las cárceles a través de la correspondencia postal.. Esta composición variable provoca, en el caso de Huelva, que los escasos recursos médicos del centro penitenciario «no puedan atender adecuadamente los casos de urgencia derivados del consumo al desconocer exactamente qué sustancias contrarrestar».. Además, las unidades especializadas carecen de las herramientas necesarias para detectar los ‘papelitos’ y proceder a su incautación, apunta el sindicato.. «Esta nueva droga supone riesgo de incidentes graves entre internos o contra funcionarios. La falta de control deriva en conflictos y agresiones directas», han apuntado desde la central sindical.. Por ello, reclama mayor dotación de medios materiales para la incautación de esta nueva droga, así como la inclusión de pistolas táser que evitarían en gran medida incidentes con funcionarios lesionados.
Un interno de la cárcel de Huelva ha muertor ecientemente por el consumo de esta sustancia estupefaciente
El sindicato CSIF ha alertado de una nueva modalidad de droga en las prisiones conocida como ‘papelitos’ a raíz de la muerte en la tarde-noche de este lunes de un interno por el consumo de esta composición en la cárcel de Huelva.. Tanto los funcionarios que estaban operativos como el jefe de servicio y el mando de incidencias activaron el protocolo oportuno y se afanaron en reanimar al preso, pero los facultativos no pudieron hacer nada por su vida porque la dosis fue mortal, ha informado el sindicato en un comunicado.. El material estupefaciente, que no presenta una fórmula idéntica en cada dosis consumida, aunque en ocasiones se identifica claramente como fentanilo, «está generando una grave situación en las cárceles de toda España, con riesgo tanto para los trabajadores de prisiones como para la población reclusa».. CSIF ha denunciado que la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (IIPP) «aún no ha implementado los medios y filtros necesarios para evitar la entrada en las prisiones de esta droga, que actualmente es casi indetectable».. Actualmente, han señalado, solo existen ciertos reactivos para comprobar las sustancias que pueden componerla, siendo la mayoría indeterminada, aunque en algunos casos se ha detectado presencia de ketamina, fentanilo u otros derivados en estas tiras de papel sintético y tóxicos sintéticos de unos dos centímetros de longitud por dos milímetros de grosor.. Son inodoros e incoloros y llegan a las cárceles a través de la correspondencia postal.. Esta composición variable provoca, en el caso de Huelva, que los escasos recursos médicos del centro penitenciario «no puedan atender adecuadamente los casos de urgencia derivados del consumo al desconocer exactamente qué sustancias contrarrestar».. Además, las unidades especializadas carecen de las herramientas necesarias para detectar los ‘papelitos’ y proceder a su incautación, apunta el sindicato.. «Esta nueva droga supone riesgo de incidentes graves entre internos o contra funcionarios. La falta de control deriva en conflictos y agresiones directas», han apuntado desde la central sindical.. Por ello, reclama mayor dotación de medios materiales para la incautación de esta nueva droga, así como la inclusión de pistolas táser que evitarían en gran medida incidentes con funcionarios lesionados.
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