Si te parece que los precios de usar la IA a plena capacidad son demasiado altos, eso podría cambiar próximamente. Según informa The Wall Street Journal, OpenAI estaría estudiando rebajar drásticamente lo que cobra a los usuarios mientras intenta ganar clientes frente a su rival Anthropic.. La compañía sopesa recortes importantes en el precio de los tokens, la unidad que utilizan las empresas de IA para facturar sus productos. Curiosamente, el movimiento se produciría en previsión de rebajas similares que OpenAI espera por parte de Anthropic. Si esta decisión se materializa, podría empujar a otras compañías a hacer lo mismo y hacer que, uses el servicio de IA que uses, la suscripción reduzca su precio.. Las empresas ya han empezado a mostrar rechazo ante los elevados precios del uso de la IA. El consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, dijo en un evento reciente que los costes se habían convertido en ‘un problema enorme’. ‘Creo que tendremos muchas formas de ayudar a la gente a obtener más valor gastando menos’, afirmó.. Sin embargo, unos recortes drásticos de precios podrían afectar a los márgenes de beneficio de ambas compañías, que ya pierden miles de millones de dólares por el enorme coste de los recursos de computación necesarios para que los sistemas de IA procesen consultas y realicen tareas.. La competencia de OpenAI con Anthropic. OpenAI intenta alcanzar a Anthropic en la carrera por captar clientes empresariales que pagan grandes cantidades de dinero por herramientas de IA capaces de mejorar la productividad en el trabajo. Los ingresos de Anthropic se dispararon recientemente después de que su herramienta de programación Claude Code se hiciera viral entre los ingenieros de software, y la startup, fundada hace cinco años, superó por primera vez la valoración de OpenAI. Desde entonces, la compañía de Sam Altman ha convertido su propia herramienta de programación, Codex, en una prioridad.. Algunas corporaciones han invertido tanto dinero en los productos de Anthropic que sus directivos intentan ahora contener el gasto. A comienzos de año, un ejecutivo de Uber dijo que la compañía había agotado su presupuesto de 2026 para el uso de IA agéntica, o autónoma, y otro responsable de la empresa señaló el mes pasado que era difícil vincular las mejoras de productividad logradas con IA en programación con nuevas funciones para los clientes.. Comentarios de este tipo por parte de muchos directivos han abierto un debate en Silicon Valley sobre el llamado ‘tokenmaxxing’, la práctica de utilizar tantos tokens como sea posible para aumentar la productividad.. Y luego está Google. Sus modelos Gemini, especialmente las versiones económicas Flash, rebajan los precios tanto de ChatGPT como de Claude, y sus planes para empresas cuestan casi la mitad de lo que cobra OpenAI, lo que añade aún más presión competitiva.. Una guerra de precios sería una primera prueba para medir la solidez de los modelos de negocio de ambas compañías antes de sus esperadas salidas a bolsa. OpenAI y Anthropic han captado la mayor parte de los ingresos de los nuevos productos de IA, impulsando así su ascenso. Pero un riesgo de fondo que los inversores llevan tiempo señalando es la intercambiabilidad de sus productos y la facilidad con la que los clientes pueden abandonar uno para pasarse al otro.. OpenAI presentó de forma confidencial la documentación para una salida a bolsa a comienzos de esta semana, siguiendo los pasos de Anthropic. Según The Information, Altman dijo a sus empleados que la compañía planea llevarla a cabo ‘dentro del próximo año’.. Para los usuarios, son buenas noticias. Pronto podrían ver una reducción drástica en sus costes de IA. La competencia siempre es buena para los consumidores y una rebaja de precios es uno de sus grandes beneficios.
La compañía anticipa una guerra de precios con Anthropic y Google mientras los elevados costes de la IA empiezan a frenar a las empresas
Si te parece que los precios de usar la IA a plena capacidad son demasiado altos, eso podría cambiar próximamente. Según informa The Wall Street Journal, OpenAI estaría estudiando rebajar drásticamente lo que cobra a los usuarios mientras intenta ganar clientes frente a su rival Anthropic.. La compañía sopesa recortes importantes en el precio de los tokens, la unidad que utilizan las empresas de IA para facturar sus productos. Curiosamente, el movimiento se produciría en previsión de rebajas similares que OpenAI espera por parte de Anthropic. Si esta decisión se materializa, podría empujar a otras compañías a hacer lo mismo y hacer que, uses el servicio de IA que uses, la suscripción reduzca su precio.. Las empresas ya han empezado a mostrar rechazo ante los elevados precios del uso de la IA. El consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, dijo en un evento reciente que los costes se habían convertido en ‘un problema enorme’. ‘Creo que tendremos muchas formas de ayudar a la gente a obtener más valor gastando menos’, afirmó.. Sin embargo, unos recortes drásticos de precios podrían afectar a los márgenes de beneficio de ambas compañías, que ya pierden miles de millones de dólares por el enorme coste de los recursos de computación necesarios para que los sistemas de IA procesen consultas y realicen tareas.. OpenAI intenta alcanzar a Anthropic en la carrera por captar clientes empresariales que pagan grandes cantidades de dinero por herramientas de IA capaces de mejorar la productividad en el trabajo. Los ingresos de Anthropic se dispararon recientemente después de que su herramienta de programación Claude Code se hiciera viral entre los ingenieros de software, y la startup, fundada hace cinco años, superó por primera vez la valoración de OpenAI. Desde entonces, la compañía de Sam Altman ha convertido su propia herramienta de programación, Codex, en una prioridad.. Algunas corporaciones han invertido tanto dinero en los productos de Anthropic que sus directivos intentan ahora contener el gasto. A comienzos de año, un ejecutivo de Uber dijo que la compañía había agotado su presupuesto de 2026 para el uso de IA agéntica, o autónoma, y otro responsable de la empresa señaló el mes pasado que era difícil vincular las mejoras de productividad logradas con IA en programación con nuevas funciones para los clientes.. Comentarios de este tipo por parte de muchos directivos han abierto un debate en Silicon Valley sobre el llamado ‘tokenmaxxing’, la práctica de utilizar tantos tokens como sea posible para aumentar la productividad.. Y luego está Google. Sus modelos Gemini, especialmente las versiones económicas Flash, rebajan los precios tanto de ChatGPT como de Claude, y sus planes para empresas cuestan casi la mitad de lo que cobra OpenAI, lo que añade aún más presión competitiva.. Una guerra de precios sería una primera prueba para medir la solidez de los modelos de negocio de ambas compañías antes de sus esperadas salidas a bolsa. OpenAI y Anthropic han captado la mayor parte de los ingresos de los nuevos productos de IA, impulsando así su ascenso. Pero un riesgo de fondo que los inversores llevan tiempo señalando es la intercambiabilidad de sus productos y la facilidad con la que los clientes pueden abandonar uno para pasarse al otro.. OpenAI presentó de forma confidencial la documentación para una salida a bolsa a comienzos de esta semana, siguiendo los pasos de Anthropic. Según The Information, Altman dijo a sus empleados que la compañía planea llevarla a cabo ‘dentro del próximo año’.. Para los usuarios, son buenas noticias. Pronto podrían ver una reducción drástica en sus costes de IA. La competencia siempre es buena para los consumidores y una rebaja de precios es uno de sus grandes beneficios.
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