El 30 de noviembre de 1939, Finlandia, una nación pequeña con escasa población y solo 22 años de vida, recibe la declaración de guerra de un enemigo descomunal, la Rusia de Stalin. Comenzaba la llamada “Guerra de Invierno” que el Ejército Rojo pensaba ganar en apenas unas semanas, pero encontró un adversario más duro de lo que esperaba y la contienda se convirtió en un auténtico infierno helado que se prolongó varios meses. Impulsado por un espíritu patriótico enfervorecido, el pueblo finlandés se levantó contra el gigante ruso, destacando la figura de Simo Häyhä, un francotirador letal al que por su precisión llamaron la “Muerte Blanca”. El francés Olivier Norek, expolicía y escritor de éxito en el thriller, conoció la historia y al personaje y se fue a Finlandia para documentarse sobre este casi desconocido episodio histórico. ‘Los guerreros del invierno’ (Planeta) no es sólo un relato de guerra, es la historia de lo que ocurre cuando el espíritu de todo un pueblo decide no rendirse.. –Con este título ha cambiado el thriller por la novela histórica. ¿Qué le motivó escribir sobre esta guerra?. –Tenía todos los elementos de una historia increíble, un país del tamaño de un continente que decide invadir una nación pacífica. Un conflicto olvidado, la Guerra de Invierno, que duró 105 días a 51º bajo cero ¡y un francotirador reconocido como el mejor de todos los tiempos! Así que cogí mi mochila y fui a Finlandia, en invierno, para encontrar las mismas condiciones climáticas y seguir los pasos de estos valientes soldados, pero jamás podría haber imaginado lo que iba a descubrir.. –La novela es muy realista. ¿Cómo se documentó tan exhaustivamente?. –Acudiendo a un ejército de personas, un profesor de historia especializado en esta guerra o un francotirador de la Guardia Civil finlandesa que me llevó a disparar en el bosque con la misma arma que se usaba entonces, la M28/30 Mosin Nagant. Recorrí museos, archivos, iglesias, cementerios, bares para encontrar testimonios de soldados y documentos olvidados que garantizaran la veracidad del relato, hablé con hombres y mujeres que me abrieron sus áticos y los viejos baúles donde guardaban recuerdos de aquella época. ¡Descubrí documentos inéditos que ni siquiera los archivos tenían!. «A 51º bajo cero, el frío es un personaje más: si dejas de caminar, mueres; y si sudas, te congelas». –Fue una lucha desigual entre David y Goliat, ¿con qué armas combatieron los finlandeses?. –Como no tenían suficientes fusiles, cañones, ni ametralladoras, los primeros enfrentamientos les permitieron robarle armas a los rusos. «Era como si los hubieran mordido con sus propios perros», diría un teniente en el frente. También el conocimiento de la naturaleza. Los rusos desconocían los bosques finlandeses y no sabían esquiar, y ellos en casa conocían cada árbol del bosque y se movían silenciosamente por la nieve con sus esquís y trineos. Nada es más ruidoso que la nieve; tienes que moverte como un fantasma. Pero además tenían una causa justa. Los rusos luchan porque se lo ordenan, sin motivación y los finlandeses lo hacían para defender sus granjas, su tierra, su pueblo, su nación y su familia. ¿No les recuerda esto a un conflicto actual?. –¿El frío extremo influyó también?. –Sin duda, es un personaje más. A -51º, los rusos quedaron paralizados, mientras que los soldados finlandeses lograron permanecer inmóviles, tumbados en la nieve durante horas. Con el frío, si dejas de caminar, mueres. Si sudas, te congelas. Y si tienes la desgracia de tocar metal, tu piel se pega a él y tienes que arrancártelo. El frío mató muchos rusos.. –Un David en esa guerra fue Simo Häyhä, un héroe nacional.. –La leyenda dice que es mejor francotirador de todos los tiempos, tan preciso y letal que los rusos lo apodaron la “Muerte Blanca”. Siendo un simple campesino, para defender a su país se convertirá en un asesino silencioso e invisible. Durante su infancia, su padre lo enseñó a cazar lobos y osos que devoraban su ganado, y cuando los rusos los invadieron, hizo lo que mejor sabía hacer, cazarlos. Los rusos eran su presa, y él en su depredador. Él solo derribó 542 enemigos en 98 días con su fusil, a distancias de casi 500 metros sin mira telescópica, embadurnaba su rifle con ceniza para evitar que los reflejos del sol lo delataran, disparos considerados imposibles que los soldados más experimentados de hoy son incapaces de reproducir.. –¿Qué importancia tuvieron las mujeres en esta guerra?. –Si 400.000 soldados fueron a luchar para defender su país, 100.000 mujeres los acompañaron. Se llamaban las Lotta, y su coraje y determinación hicieron posible lo imposible: resistir al ogro ruso. ¿Cree que estaban en la cantina o eran enfermeras? Lejos de eso, también tenían la misión de ser mensajeras corriendo de una trinchera a otra bajo una lluvia de plomo y fuego para entregar información crucial y mensajes sobre cambios de estrategia. Allí, en ese infierno, la esperanza de vida de un mensajero era de apenas 30 minutos. ¿Conoce a alguien actual que tenga ese mismo coraje? Finlandia es lo que es hoy también gracias a ellas.. –En su relato, usted da mucha importancia a la humanidad de los personajes.. –Podemos teorizar sobre la guerra, hablar de estrategias, movimientos de tropas, victorias y derrotas, pero al final, la guerra se alimenta de la sangre de los hijos de los países en guerra. Es de estos soldados y de estas Lottas de quienes quería hablar: coraje, valentía y fraternidad. Es una novela histórica sobre la guerra pacífica, que quiere llegar al corazón y al alma destacando sobre todo la humanidad entre el horror de la guerra.. –¿Ve similitudes con la actual guerra de Ucrania?. –Hay paralelismos y abismos. Por supuesto, es el mismo enemigo: Rusia. Y por supuesto, es una guerra completamente desequilibrada en poder, soldados y armamento. Pero en 1939, Finlandia se encontró sola. Europa, como el mundo, miró hacia otro lado. Lo que conecta estas dos historias sobre todo es la inmensa valentía de todo un pueblo, y no solo de sus soldados. Ya sean finlandeses o ucranianos, defienden su patria y a sus seres queridos.. –¿Cree que Europa volverá a entrar en guerra, que los actuales conflictos (Ucrania e Israel) pueden acabar en una nueva contienda continental?. –El mundo está atravesado por una treintena de conflictos armados, la mayoría desconocidos y poco divulgados. Estos conflictos, como tantas chispas, pueden conectarse en cualquier momento e incendiar el planeta. Somos equilibristas sobre un abismo, y cada minuto de libertad debe saborearse como un regalo preciado. Debatan con palabras antes de luchar con los puños. Antepongan la inteligencia y la diplomacia a la violencia, intenten lo imposible para preservar la paz, pero siempre, siempre, estén listos para defender a quienes amamos. “Si vis pacem, para bellum”.
El escritor francés publica la novela histórica ‘Los guerreros del invierno’ sobre la invasión rusa de Finlandia en 1939; un hecho con un inevitable paralelismo con la actualidad en Ucrania
El 30 de noviembre de 1939, Finlandia, una nación pequeña con escasa población y solo 22 años de vida, recibe la declaración de guerra de un enemigo descomunal, la Rusia de Stalin. Comenzaba la llamada “Guerra de Invierno” que el Ejército Rojo pensaba ganar en apenas unas semanas, pero encontró un adversario más duro de lo que esperaba y la contienda se convirtió en un auténtico infierno helado que se prolongó varios meses. Impulsado por un espíritu patriótico enfervorecido, el pueblo finlandés se levantó contra el gigante ruso, destacando la figura de SimoHäyhä, un francotirador letal al que por su precisión llamaron la “Muerte Blanca”. El francés Olivier Norek, expolicía y escritor de éxito en el thriller, conoció la historia y al personaje y se fue a Finlandia para documentarse sobre este casi desconocido episodio histórico. ‘Los guerreros del invierno’ (Planeta) no es sólo un relato de guerra, es la historia de lo que ocurre cuando el espíritu de todo un pueblo decide no rendirse.. –Con este título ha cambiado el thriller por la novela histórica. ¿Qué le motivó escribir sobre esta guerra?. –Tenía todos los elementos de una historia increíble, un país del tamaño de un continente que decide invadir una nación pacífica. Un conflicto olvidado, la Guerra de Invierno, que duró 105 días a 51º bajo cero ¡y un francotirador reconocido como el mejor de todos los tiempos! Así que cogí mi mochila y fui a Finlandia, en invierno, para encontrar las mismas condiciones climáticas y seguir los pasos de estos valientes soldados, pero jamás podría haber imaginado lo que iba a descubrir.. –La novela es muy realista. ¿Cómo se documentó tan exhaustivamente?. –Acudiendo a un ejército de personas, un profesor de historia especializado en esta guerra o un francotirador de la Guardia Civil finlandesa que me llevó a disparar en el bosque con la misma arma que se usaba entonces, la M28/30 MosinNagant. Recorrí museos, archivos, iglesias, cementerios, bares para encontrar testimonios de soldados y documentos olvidados que garantizaran la veracidad del relato, hablé con hombres y mujeres que me abrieron sus áticos y los viejos baúles donde guardaban recuerdos de aquella época. ¡Descubrí documentos inéditos que ni siquiera los archivos tenían!. «A 51º bajo cero, el frío es un personaje más: si dejas de caminar, mueres; y si sudas, te congelas». –Fue una lucha desigual entre David y Goliat, ¿con qué armas combatieron los finlandeses?. –Como no tenían suficientes fusiles, cañones, ni ametralladoras, los primeros enfrentamientos les permitieron robarle armas a los rusos. «Era como si los hubieran mordido con sus propios perros», diría un teniente en el frente. También el conocimiento de la naturaleza. Los rusos desconocían los bosques finlandeses y no sabían esquiar, y ellos en casa conocían cada árbol del bosque y se movían silenciosamente por la nieve con sus esquís y trineos. Nada es más ruidoso que la nieve; tienes que moverte como un fantasma. Pero además tenían una causa justa. Los rusos luchan porque se lo ordenan, sin motivación y los finlandeses lo hacían para defendersus granjas, su tierra, su pueblo, su nación y su familia. ¿No les recuerda esto a un conflicto actual?. –¿El frío extremo influyó también?. –Sin duda, es un personaje más. A -51º, los rusos quedaron paralizados, mientras que los soldados finlandeses lograron permanecer inmóviles, tumbados en la nieve durante horas. Con el frío, si dejas de caminar, mueres. Si sudas, te congelas. Y si tienes la desgracia de tocar metal, tu piel se pega a él y tienes que arrancártelo. El frío mató muchos rusos.. –Un David en esa guerra fue SimoHäyhä, un héroe nacional.. –La leyenda dice que es mejor francotirador de todos los tiempos, tan preciso y letal que los rusos lo apodaron la “Muerte Blanca”. Siendo un simple campesino, para defender a su país se convertirá en un asesino silencioso e invisible. Durante su infancia, su padre lo enseñó a cazar lobos y osos que devoraban su ganado, y cuando los rusos los invadieron, hizo lo que mejor sabía hacer, cazarlos. Los rusos eran su presa, y él en su depredador. Él solo derribó 542 enemigos en 98 días con su fusil, a distancias de casi 500 metros sin mira telescópica, embadurnaba su rifle con ceniza para evitar que los reflejos del sol lo delataran, disparos considerados imposibles que los soldados más experimentados de hoy son incapaces de reproducir.. –¿Qué importancia tuvieron las mujeres en esta guerra?. –Si 400.000 soldados fueron a luchar para defender su país, 100.000 mujeres los acompañaron. Se llamaban las Lotta, y su coraje y determinación hicieron posible lo imposible: resistir al ogro ruso. ¿Cree que estaban en la cantina o eran enfermeras? Lejos de eso, también tenían la misión de ser mensajeras corriendo de una trinchera a otra bajo una lluvia de plomo y fuego para entregar información crucial y mensajes sobre cambios de estrategia. Allí, en ese infierno, la esperanza de vida de un mensajero era de apenas 30 minutos. ¿Conoce a alguien actual que tenga ese mismo coraje? Finlandia es lo que es hoy también gracias a ellas.. –En su relato, usted da mucha importancia a la humanidad de los personajes.. –Podemos teorizar sobre la guerra, hablar de estrategias, movimientos de tropas, victorias y derrotas, pero al final, la guerra se alimenta de la sangre de los hijos de los países en guerra. Es de estos soldados y de estas Lottas de quienes quería hablar: coraje, valentía y fraternidad. Es una novela histórica sobre la guerra pacífica, que quiere llegar al corazón y al alma destacando sobre todo la humanidad entre el horror de la guerra.. –¿Ve similitudes con la actual guerra de Ucrania?. –Hay paralelismos y abismos. Por supuesto, es el mismo enemigo: Rusia. Y por supuesto, es una guerra completamente desequilibrada en poder, soldados y armamento. Pero en 1939, Finlandia se encontró sola. Europa, como el mundo, miró hacia otro lado. Lo que conecta estas dos historias sobre todo es la inmensa valentía de todo un pueblo, y no solo de sus soldados. Ya sean finlandeses o ucranianos, defienden su patria y a sus seres queridos.. –¿Cree que Europa volverá a entrar en guerra, que los actuales conflictos (Ucrania e Israel) pueden acabar en una nueva contienda continental?. –El mundo está atravesado por una treintena de conflictos armados, la mayoría desconocidos y poco divulgados. Estos conflictos, como tantas chispas, pueden conectarse en cualquier momento e incendiar el planeta. Somos equilibristas sobre un abismo, y cada minuto de libertad debe saborearse como un regalo preciado. Debatan con palabras antes de luchar con los puños. Antepongan la inteligencia y la diplomacia a la violencia, intenten lo imposible para preservar la paz, pero siempre, siempre, estén listos para defender a quienes amamos. “Si vis pacem, para bellum”.
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