Este año dejará una anécdota difícil de ignorar: Elon Musk llegó a convertirse en el primer billonario de la historia, con una fortuna acumulada que supera el PIB de la mayoría de los países del globo. Más allá del hito del controvertido fundador de Tesla, de fondo se esconde una tendencia menos ruidosa, pero igualmente llamativa. La riqueza global avanzó en 2025 a su mayor ritmo en casi una década, impulsando el número de millonarios hasta un nuevo récord. Eso sí, el avance fue desigual tanto por área geográfica como por segmento de patrimonio, según el último Global Wealth Report que publica este martes el banco de inversión suizo UBS.Seguir leyendo
La riqueza global creció en 2025 a su ritmo más rápido en casi una década, pero el avance fue desigual, según el último informe del banco suizo UBS
Este año dejará una anécdota difícil de ignorar: Elon Musk llegó a convertirse en el primer billonario de la historia, con una fortuna acumulada que supera el PIB de la mayoría de los países del globo. Más allá del hito del controvertido fundador de Tesla, de fondo se esconde una tendencia menos ruidosa, pero igualmente llamativa. La riqueza global avanzó en 2025 a su mayor ritmo en casi una década, impulsando el número de millonarios hasta un nuevo récord. Eso sí, el avance fue desigual tanto por área geográfica como por segmento de patrimonio, según el último Global Wealth Report que publica este martes el banco de inversión suizo UBS.En concreto, la riqueza global —medida en dólares— se disparó un 10,8% en 2025, muy por encima del avance del PIB mundial, que rondó el 3%, oscilando del 28% de Europa oriental —el continente en general se ha beneficiado de la apreciación del euro frente al dólar— al 6% de Asia-Pacífico. Con estos resultados, el patrimonio mundial no solo encadena tres años seguidos de crecimiento, sino que acelera de forma notable su avance con respecto a los dos ejercicios anteriores, cuando las tasas fueron del 4,6% y 4,2%, respectivamente.Buena parte de esta carreraresponde al furor bursátil experimentado el año pasado, con las grandes tecnológicas y la fiebre por la IA como grandes protagonistas. Los activos no financieros, en particular los vinculados al sector inmobiliario, también jugaron un papel relevante, según destaca la entidad, que analiza 56 mercados para elaborar su radiografía de la riqueza mundial.Estas palancas del crecimiento de la riqueza también explican en cierta medida por qué el avance ha sido desigual, concentrándose en mayor medida en la parte media y alta de la distribución. Las mayores fortunas, aquellas superiores a los cinco millones de dólares, son las que más rápido han crecido, tanto en número como en patrimonio total, y a la vez son aquellas que más apuestan por la inversión financiera. Esta tendencia ha sido “particularmente pronunciada” en China continental, Australia y Estados Unidos, señala el informe, que con la publicación de este martes llega a su edición número 17. “Sabemos que los hogares con mayor riqueza tienden a participar más en los mercados de valores y, por lo tanto, verán un crecimiento ligeramente mayor que sus pares en los estratos de riqueza más bajos”, ha detallado el economista de UBS James Mazeau. “La pirámide de riqueza ya se parece más a un diamante”, ha ejemplificado, puesto que la base, el segmento entre cero y 10.000 dólares, se está reduciendo, mientras que se extienden los inmediatamente superiores.Los datos lo confirman. El número de millonarios creció un 1,5% el año pasado. Un porcentaje que parece exiguo, pero que se traduce en casi un millón de nuevos millonarios en todo el mundo, o más de 2.600 al día, hasta alcanzar un récord, por primera vez, en todos los mercados analizados a la v
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