Esquerra Republicana vuelve a sacudirse por una crisis interna. Tras los episodios recientes en Girona y Barcelona, la dirección local del partido en Igualada ha presentado su dimisión en bloque, evidenciando una nueva fractura territorial y política dentro de la formación. En esta ocasión, los 18 miembros de la ejecutiva han renunciado a sus cargos como respuesta al rechazo de la militancia al proyecto de coalición con los comunes y la CUP de cara a las elecciones municipales de 2027.. La decisión llega apenas dos semanas después de una votación interna muy ajustada —resuelta por tan solo tres votos de diferencia— en la que la militancia tumbó el preacuerdo alcanzado por el grupo municipal con Poble Actiu (CUP) y los comunes, una fórmula que los ahora dimisionarios defendían como una apuesta estratégica para disputar la alcaldía.. La ejecutiva local justifica su renuncia tras un “periodo intenso de reflexión”, aunque deja claro su malestar con el resultado. En un comunicado hecho público este jueves, aseguran respetar la decisión de las bases, pero advierten de que la valoran “con preocupación” y consideran que en el resultado “han intervenido dinámicas internas y elementos ajenos a la sección local” que habrían condicionado la votación.. El proyecto rechazado —bajo el nombre de Ara Igualada— incluía, además de ERC, a los comunes, la CUP y decenas de independientes, y era visto por la dirección local como una “opción ilusionante” con “capacidades reales de ganar la alcaldía” en la capital de la Anoia, gobernada desde hace cuatro mandatos por Marc Castells (Junts). ERC cuenta actualmente con tres concejales en el Ayuntamiento de Igualada, todos ellos integrantes de la ejecutiva dimitida. Pese a la crisis, la dirección saliente ha pedido al grupo municipal que mantenga el proyecto hasta el final del mandato para evitar “más inestabilidad” y preservar el compromiso con los electores.. Críticas directas a la dirección de Junqueras. Más allá de la discrepancia política, la dimisión incorpora un reproche explícito a la dirección nacional que encabeza Oriol Junqueras. Los dimisionarios denuncian la “persistencia de injerencias” en decisiones que consideran estrictamente locales, especialmente en cuestiones clave como la definición del proyecto y de las candidaturas.. En esta línea, subrayan que ya trasladaron estas preocupaciones directamente a Junqueras, a quien reprochan también la falta de interlocución. Según explican, llevan más de un año y medio solicitando una reunión con el presidente del partido para abordar la situación del proyecto local y comarcal, sin haber obtenido respuesta. “La falta de canales efectivos de comunicación con la presidencia” es, aseguran, otro de los factores que ha precipitado la renuncia.. Asimismo, la ejecutiva saliente reclama una “regeneración” de las dinámicas internas en ERC Anoia, que, a su juicio, arrastran problemas desde hace años y han derivado en “malas decisiones” que han perjudicado a la organización.. Un nuevo episodio en una crisis más amplia. El terremoto de Igualada no es un caso aislado. Se suma a las dimisiones en bloque registradas en las ejecutivas de Girona y Barcelona, donde también fue necesario nombrar gestoras, y refleja el malestar de sectores territoriales con la dirección nacional. Este nuevo episodio coincide además con el debate estratégico que atraviesa ERC sobre su futuro político. Precisamente este jueves, el portavoz del partido en el Congreso, Gabriel Rufián, protagoniza en Barcelona un acto junto a Irene Montero y Xavier Domènech en el que se abordará la posibilidad de articular alianzas amplias de izquierdas para frenar a PP y Vox en el próximo ciclo electoral.. La propuesta, que sigue la estela del exdirigente Joan Tardà, plantea explorar fórmulas de cooperación entre fuerzas progresistas —independentistas o no— más allá del PSOE y el PSC. Sin embargo, esta estrategia ha abierto una brecha interna: mientras el sector más pragmático defiende la confluencia, la dirección apuesta por reforzar la marca propia de ERC.. Además, la crisis de Igualada se inserta en una discusión más profunda que el partido arrastra desde su último congreso, donde el enfrentamiento entre junqueristas y críticos dejó heridas aún abiertas y evidenció que el debate sobre el rumbo de ERC sigue lejos de resolverse.
Los 18 miembros de la dirección local renuncian tras perder por tres votos el preacuerdo con comunes y CUP
Esquerra Republicana vuelve a sacudirse por una crisis interna. Tras los episodios recientes en Girona y Barcelona, la dirección local del partido en Igualada ha presentado su dimisión en bloque, evidenciando una nueva fractura territorial y política dentro de la formación. En esta ocasión, los 18 miembros de la ejecutiva han renunciado a sus cargos como respuesta al rechazo de la militancia al proyecto de coalición con los comunes y la CUP de cara a las elecciones municipales de 2027.. Client Challenge. JavaScript is disabled in your browser.. Please enable JavaScript to proceed.. A required part of this site couldn’t load. This may be due to a browser extension, network issues, or browser settings. Please check your connection, disable any ad blockers, or try using a different browser.. La decisión llega apenas dos semanas después de una votación interna muy ajustada —resuelta por tan solo tres votos de diferencia— en la que la militancia tumbó el preacuerdo alcanzado por el grupo municipal con Poble Actiu (CUP) y los comunes, una fórmula que los ahora dimisionarios defendían como una apuesta estratégica para disputar la alcaldía.. La ejecutiva local justifica su renuncia tras un “periodo intenso de reflexión”, aunque deja claro su malestar con el resultado. En un comunicado hecho público este jueves, aseguran respetar la decisión de las bases, pero advierten de que la valoran “con preocupación” y consideran que en el resultado “han intervenido dinámicas internas y elementos ajenos a la sección local” que habrían condicionado la votación.. El proyecto rechazado —bajo el nombre de Ara Igualada— incluía, además de ERC, a los comunes, la CUP y decenas de independientes, y era visto por la dirección local como una “opción ilusionante” con “capacidades reales de ganar la alcaldía” en la capital de la Anoia, gobernada desde hace cuatro mandatos por Marc Castells (Junts). ERC cuenta actualmente con tres concejales en el Ayuntamiento de Igualada, todos ellos integrantes de la ejecutiva dimitida. Pese a la crisis, la dirección saliente ha pedido al grupo municipal que mantenga el proyecto hasta el final del mandato para evitar “más inestabilidad” y preservar el compromiso con los electores.. Críticas directas a la dirección de Junqueras. Más allá de la discrepancia política, la dimisión incorpora un reproche explícito a la dirección nacional que encabeza Oriol Junqueras. Los dimisionarios denuncian la “persistencia de injerencias” en decisiones que consideran estrictamente locales, especialmente en cuestiones clave como la definición del proyecto y de las candidaturas.. En esta línea, subrayan que ya trasladaron estas preocupaciones directamente a Junqueras, a quien reprochan también la falta de interlocución. Según explican, llevan más de un año y medio solicitando una reunión con el presidente del partido para abordar la situación del proyecto local y comarcal, sin haber obtenido respuesta. “La falta de canales efectivos de comunicación con la presidencia” es, aseguran, otro de los factores que ha precipitado la renuncia.. Asimismo, la ejecutiva saliente reclama una “regeneración” de las dinámicas internas en ERC Anoia, que, a su juicio, arrastran problemas desde hace años y han derivado en “malas decisiones” que han perjudicado a la organización.. Un nuevo episodio en una crisis más amplia. El terremoto de Igualada no es un caso aislado. Se suma a las dimisiones en bloque registradas en las ejecutivas de Girona y Barcelona, donde también fue necesario nombrar gestoras, y refleja el malestar de sectores territoriales con la dirección nacional. Este nuevo episodio coincide además con el debate estratégico que atraviesa ERC sobre su futuro político. Precisamente este jueves, el portavoz del partido en el Congreso, Gabriel Rufián, protagoniza en Barcelona un acto junto a Irene Montero y Xavier Domènech en el que se abordará la posibilidad de articular alianzas amplias de izquierdas para frenar a PP y Vox en el próximo ciclo electoral.. La propuesta, que sigue la estela del exdirigente Joan Tardà, plantea explorar fórmulas de cooperación entre fuerzas progresistas —independentistas o no— más allá del PSOE y el PSC. Sin embargo, esta estrategia ha abierto una brecha interna: mientras el sector más pragmático defiende la confluencia, la dirección apuesta por reforzar la marca propia de ERC.. Además, la crisis de Igualada se inserta en una discusión más profunda que el partido arrastra desde su último congreso, donde el enfrentamiento entre junqueristas y críticos dejó heridas aún abiertas y evidenció que el debate sobre el rumbo de ERC sigue lejos de resolverse.
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