¿Contrataría a una antigua presa para cuidar de su madre enferma? Fue una de las preguntas que estallaron en la cabeza de Sara Sors mientras preparaba su ‘Nosaltres, mortals. Preventives, penades, reincidents, lladres, bruixes i altres semblants’. Una pieza de teatro documental que ha programado el festival Grec (del 3 al 12 de julio, en el Teatre Eòlia) y que explora la historia del sistema penitenciario femenino desde el siglo XVII y la realidad de las cárceles de mujeres en España. «Y cómo, a pesar de los cambios sociales, las desigualdades persisten dentro y fuera de los muros», presentan. A través de testimonios recogidos a presas, familiares, funcionarios y diferentes asociaciones, principalmente en el Estado español, se levantan las escenas inspiradas en hechos históricos y otros documentos, como la tesis de la doctora en Sociología de la UB Elisabet Almeda: «La reclusión femenina ha tenido su propia historia y el castigo hacia la mujer delincuente va más allá de la pena privativa de libertad. El pasado se empeña en repetirse y, pese a los aires de modernidad, las nuevas prisiones femeninas siguen discriminando a las mujeres», firma la especialista. Injusticia, control y violencia estructural Se ponen así de relieve las múltiples capas de «injusticia, control y violencia estructural» que han afectado (y que todavía lo hacen) a las mujeres encarceladas, especialmente a aquellas que son «pobres, racializadas, con trastornos de salud mental o víctimas de violencia machista», insiste la sinopsis de un espectáculo interpretado por Mónica Gómez, Marta Margarit, Tania López y Anna Roy. A partir de aquí crece ‘Nosaltres, mortals’ (interpretada catalán y en castellano) con una estructura de cuenta atrás que viaja del presente de 2020 hasta el pasado; mostrando así cómo el sistema penitenciario perpetúa lo que la compañía Amor Vacui denomina «un sistema patriarcal y clasista» que «se mantiene centrado más en el castigo que en la reinserción». «Te das cuenta de los prejuicios que todos tenemos y de esa otra realidad escondida que no vemos», añade Sors, directora y autora de la obra: «Hablar con todas estas personas ha supuesto un choque al comprobar sus duras realidades. Te das cuenta de que todo depende de dónde hayas nacido. Eso lo puede cambiar todo». Insiste la dramaturga en las «etiquetas» preconcebidas y en el «triple» castigo que tienen que soportar las presas «como madre, mujer y delincuente. Si te dicen que un hombre ha estado en la cárcel no te planteas si es o no padre, pero al revés sí, parece que ha fallado como madre», explica. Un ramillete de momentos históricos Saltando de un caso a otro, la obra revive momentos históricos como las protestas feministas de la Transición, los abusos del franquismo en las presas políticas, las reformas frustradas de figuras como Victoria Kent durante la II República, y la marginación impuesta por la Ley de Vagos y Maleantes. De este modo llega la obra al Grec co
Sara Sors firma y dirige en el Grec una pieza sobre el sistema penitenciario español desde el siglo XVII hasta hoy
¿Contrataría a una antigua presa para cuidar de su madre enferma? Fue una de las preguntas que estallaron en la cabeza de Sara Sors mientras preparaba su ‘Nosaltres, mortals. Preventives, penades, reincidents, lladres, bruixes i altres semblants’. Una pieza de teatro documental que ha programado el festival Grec (del 3 al 12 de julio, en el Teatre Eòlia) y que explora la historia del sistema penitenciario femenino desde el siglo XVII y la realidad de las cárceles de mujeres en España. «Y cómo, a pesar de los cambios sociales, las desigualdades persisten dentro y fuera de los muros», presentan.A través de testimonios recogidos a presas, familiares, funcionarios y diferentes asociaciones, principalmente en el Estado español, se levantan las escenas inspiradas en hechos históricos y otros documentos, como la tesis de la doctora en Sociología de la UB Elisabet Almeda: «La reclusión femenina ha tenido su propia historia y el castigo hacia la mujer delincuente va más allá de la pena privativa de libertad. El pasado se empeña en repetirse y, pese a los aires de modernidad, las nuevas prisiones femeninas siguen discriminando a las mujeres», firma la especialista.Injusticia, control y violencia estructuralSe ponen así de relieve las múltiples capas de «injusticia, control y violencia estructural» que han afectado (y que todavía lo hacen) a las mujeres encarceladas, especialmente a aquellas que son «pobres, racializadas, con trastornos de salud mental o víctimas de violencia machista», insiste la sinopsis de un espectáculo interpretado por Mónica Gómez, Marta Margarit, Tania López y Anna Roy.A partir de aquí crece ‘Nosaltres, mortals’ (interpretada catalán y en castellano) con una estructura de cuenta atrás que viaja del presente de 2020 hasta el pasado; mostrando así cómo el sistema penitenciario perpetúa lo que la compañía Amor Vacui denomina «un sistema patriarcal y clasista» que «se mantiene centrado más en el castigo que en la reinserción». «Te das cuenta de los prejuicios que todos tenemos y de esa otra realidad escondida que no vemos», añade Sors, directora y autora de la obra: «Hablar con todas estas personas ha supuesto un choque al comprobar sus duras realidades. Te das cuenta de que todo depende de dónde hayas nacido. Eso lo puede cambiar todo».Insiste la dramaturga en las «etiquetas» preconcebidas y en el «triple» castigo que tienen que soportar las presas «como madre, mujer y delincuente. Si te dicen que un hombre ha estado en la cárcel no te planteas si es o no padre, pero al revés sí, parece que ha fallado como madre», explica.Un ramillete de momentos históricosSaltando de un caso a otro, la obra revive momentos históricos como las protestas feministas de la Transición, los abusos del franquismo en las presas políticas, las reformas frustradas de figuras como Victoria Kent durante la II República, y la marginación impuesta por la Ley de Vagos y Maleantes.De este modo llega la obra al Grec como proye
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