Tras meses desparecido, Adrián Newey ha roto su silencio y no ha podido ser más contundente. En una entrevista en la web de la escudería, el ingeniero se sincera sobre las dificultades que ha tenido que afrontar esta temporada y ha puesto fecha a las mejoras que pueden marcar el futuro de Fernando Alonso en la fórmula 1. La temporada no se ha desarrollado como nadie esperaba y en el último episodio de UNDERCUT, abre la puerta a una conversación sincera sobre verdades incómodas, decisiones difíciles y el reto de cambiar el rumbo del equipo. Adrian ha brillado por su ausencia en los últimos meses. Una breve enfermedad influyó, pero en general asegura que ha estado centrado en un trabajo que ha resultado mucho más difícil de lo previsto. Adrian Newey reconoce en la citada entrevista que que el optimismo inicial ha chocado con la realidad de un coche con sobrepeso y un desarrollo tardío, lo que ha obligado al equipo a afrontar conversaciones incómodas y a redefinir sus objetivos a corto y medio plazo. Extremadamente difícil «Ha sido una temporada extremadamente difícil. Tanto en lo que respecta al chasis como a la unidad de potencia, hemos estado en desventaja desde el principio. En retrospectiva, probablemente nos pusimos demasiadas expectativas, y por supuesto, nunca hay que olvidar la calidad de la competencia a la que te enfrentas en toda la parrilla. No comenzamos a trabajar seriamente en el coche de 2026 hasta mediados de marzo de 2025 y no logramos meter un prototipo en el túnel de viento hasta mediados de abril. Eso nos dejó varios meses por detrás de nuestros rivales, y esa es una brecha enorme que debemos cerrar», afirma. Admite que Melbourne fue una llamada de atención. «Debido a varios problemas con la unidad de potencia, nuestra primera prueba en condiciones fue en realidad la tercera sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Australia. Antes de eso, en Barcelona y en los dos test de Bahréin, pasamos demasiado tiempo en el garaje tratando de que la unidad de potencia funcionara correctamente con el chasis y la caja de cambios. Ya conocen el dicho ‘las cosas nunca vienen solas’, y este es uno de esos casos clásicos en los que parecía que todo lo que podía salir mal, salió mal», añade. Herramientas obsoletas y procesos chapuceros Pero no es lo único que ha lastrado a la escudería del asturiano y Newey no ha dudado en destapar las vergüenzas de la escudería: «Dependíamos de herramientas y procesos que habían sido parcheados y chapuceros durante años; algunos se remontaban a los inicios del equipo Jordan, que tenía su sede aquí en Silverstone, mucho antes de que Aston Martin volviera a la parrilla. En algún momento, un sistema que solo consiste en parches deja de ser adecuado para su propósito. A esa situación habíamos llegado. El resultado fue un proceso de fabricación de automóviles muy frustrante. Las piezas no se pedían en el momento adecuado, no porque la gente no estuviera hac
El director de Aston Martin rompe su silencio y describe sin tapujos el desastre: «Dependíamos de herramientas y procesos chapuceros que fueron parcheados durante años»
Tras meses desparecido, Adrián Newey ha roto su silencio y no ha podido ser más contundente. En una entrevista en la web de la escudería, el ingeniero se sincera sobre las dificultades que ha tenido que afrontar esta temporada y ha puesto fecha a las mejoras que pueden marcar el futuro de Fernando Alonso en la fórmula 1.La temporada no se ha desarrollado como nadie esperaba y en el último episodio de UNDERCUT, abre la puerta a una conversación sincera sobre verdades incómodas, decisiones difíciles y el reto de cambiar el rumbo del equipo.Adrian ha brillado por su ausencia en los últimos meses. Una breve enfermedad influyó, pero en general asegura que ha estado centrado en un trabajo que ha resultado mucho más difícil de lo previsto. Adrian Newey reconoce en la citada entrevista que que el optimismo inicial ha chocado con la realidad de un coche con sobrepeso y un desarrollo tardío, lo que ha obligado al equipo a afrontar conversaciones incómodas y a redefinir sus objetivos a corto y medio plazo.Extremadamente difícil»Ha sido una temporada extremadamente difícil. Tanto en lo que respecta al chasis como a la unidad de potencia, hemos estado en desventaja desde el principio. En retrospectiva, probablemente nos pusimos demasiadas expectativas, y por supuesto, nunca hay que olvidar la calidad de la competencia a la que te enfrentas en toda la parrilla. No comenzamos a trabajar seriamente en el coche de 2026 hasta mediados de marzo de 2025 y no logramos meter un prototipo en el túnel de viento hasta mediados de abril. Eso nos dejó varios meses por detrás de nuestros rivales, y esa es una brecha enorme que debemos cerrar», afirma.Admite que Melbourne fue una llamada de atención. «Debido a varios problemas con la unidad de potencia, nuestra primera prueba en condiciones fue en realidad la tercera sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Australia. Antes de eso, en Barcelona y en los dos test de Bahréin, pasamos demasiado tiempo en el garaje tratando de que la unidad de potencia funcionara correctamente con el chasis y la caja de cambios. Ya conocen el dicho ‘las cosas nunca vienen solas’, y este es uno de esos casos clásicos en los que parecía que todo lo que podía salir mal, salió mal», añade.Herramientas obsoletas y procesos chapucerosPero no es lo único que ha lastrado a la escudería del asturiano y Newey no ha dudado en destapar las vergüenzas de la escudería: «Dependíamos de herramientas y procesos que habían sido parcheados y chapuceros durante años; algunos se remontaban a los inicios del equipo Jordan, que tenía su sede aquí en Silverstone, mucho antes de que Aston Martin volviera a la parrilla. En algún momento, un sistema que solo consiste en parches deja de ser adecuado para su propósito. A esa situación habíamos llegado. El resultado fue un proceso de fabricación de automóviles muy frustrante. Las piezas no se pedían en el momento adecuado, no porque la gente no estuviera haciendo su trabaj
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