Un equipo internacional de paleontólogos ha identificado en Tailandia a Nagatitan chaiyaphumensis, un dinosaurio de proporciones extraordinarias que alcanzó los 27 metros de longitud y un peso estimado de 27 toneladas, el equivalente a nueve elefantes asiáticos adultos. El hallazgo lo sitúa como el mayor dinosaurio jamás documentado en el Sudeste Asiático.. Los primeros restos —fragmentos de columna, costillas, pelvis y un hueso de la pata delantera del tamaño de un adulto humano— fueron descubiertos hace una década por un vecino de la provincia de Chaiyaphum, en el norte del país. Desde entonces, los investigadores han reconstruido la anatomía del animal y lo han situado dentro de los saurópodos somfospondilos, un grupo que incluye a algunos de los mayores vertebrados terrestres de la historia.. Según Thitiwoot Sethapanichsakul, coautor del estudio y doctorando en University College London, Nagatitan actuaba como un mega–herbívoro que se alimentaba de grandes cantidades de vegetación sin necesidad de masticarla en profundidad. Su tamaño descomunal lo protegía de los depredadores de la época, entre ellos parientes del Spinosaurus y del Carcharodontosaurus, que apenas alcanzaban los 8 metros y 3,5 toneladas. El entorno en el que vivió, entre 100 y 120 millones de años atrás, era muy distinto al actual: un paisaje más árido, con zonas de sabana, bosques dispersos y un sistema fluvial serpenteante donde convivían peces, tiburones de agua dulce y cocodrilos.. Gigantes en un planeta que se calentaba: el auge de los saurópodos del Cretácico. El paleontólogo Paul Upchurch, también de UCL, explica que entre 115 y 95 millones de años atrás, el planeta experimentó un aumento significativo de CO₂ y de las temperaturas globales. Este proceso coincidió con un incremento del tamaño corporal de muchos saurópodos, que llegaron a superar las 60 o 70 toneladas en regiones como Sudamérica o China. Nagatitan representa una fase temprana de esa tendencia: un gigante imponente, pero aún lejos de los colosos que dominarían otras partes del mundo durante el Cretácico medio.. Como otros miembros de su grupo, Nagatitan poseía huesos con paredes finas y cámaras internas llenas de aire, lo que reducía su peso y facilitaba el movimiento de un cuerpo tan voluminoso. Esta característica permitió que los somfospondilos se expandieran por todo el planeta y se convirtieran, hacia los 90 millones de años, en los últimos saurópodos supervivientes antes de la extinción masiva. Su nombre rinde homenaje a la figura mitológica del Naga, la serpiente sagrada presente en numerosas tradiciones del Sudeste Asiático, y al lugar donde se encontraron los restos: la provincia de Chaiyaphum.. Tras la época de Nagatitan, amplias zonas del Sudeste Asiático quedaron sumergidas bajo un mar somero, lo que pudo provocar la desaparición de estos gigantes en la región, aunque siguieron prosperando en otros continentes hasta la extinción de los dinosaurios hace 66 millones de años.
El nuevo saurópodo, hallado en Tailandia, se convierte en el mayor dinosaurio descubierto en la región y revela cómo prosperaron estos gigantes en climas áridos del Cretácico
Un equipo internacional de paleontólogos ha identificado en Tailandia a Nagatitan chaiyaphumensis, un dinosaurio de proporciones extraordinarias que alcanzó los 27 metros de longitud y un peso estimado de 27 toneladas, el equivalente a nueve elefantes asiáticos adultos. El hallazgo lo sitúa como el mayor dinosaurio jamás documentado en el Sudeste Asiático.. Los primeros restos —fragmentos de columna, costillas, pelvis y un hueso de la pata delantera del tamaño de un adulto humano— fueron descubiertos hace una década por un vecino de la provincia de Chaiyaphum, en el norte del país. Desde entonces, los investigadores han reconstruido la anatomía del animal y lo han situado dentro de los saurópodos somfospondilos, un grupo que incluye a algunos de los mayores vertebrados terrestres de la historia.. Según Thitiwoot Sethapanichsakul, coautor del estudio y doctorando en University College London, Nagatitan actuaba como un mega–herbívoro que se alimentaba de grandes cantidades de vegetación sin necesidad de masticarla en profundidad. Su tamaño descomunal lo protegía de los depredadores de la época, entre ellos parientes del Spinosaurus y del Carcharodontosaurus, que apenas alcanzaban los 8 metros y 3,5 toneladas. El entorno en el que vivió, entre 100 y 120 millones de años atrás, era muy distinto al actual: un paisaje más árido, con zonas de sabana, bosques dispersos y un sistema fluvial serpenteante donde convivían peces, tiburones de agua dulce y cocodrilos.. El paleontólogo Paul Upchurch, también de UCL, explica que entre 115 y 95 millones de años atrás, el planeta experimentó un aumento significativo de CO₂ y de las temperaturas globales. Este proceso coincidió con un incremento del tamaño corporal de muchos saurópodos, que llegaron a superar las 60 o 70 toneladas en regiones como Sudamérica o China. Nagatitan representa una fase temprana de esa tendencia: un gigante imponente, pero aún lejos de los colosos que dominarían otras partes del mundo durante el Cretácico medio.. Como otros miembros de su grupo, Nagatitan poseía huesos con paredes finas y cámaras internas llenas de aire, lo que reducía su peso y facilitaba el movimiento de un cuerpo tan voluminoso. Esta característica permitió que los somfospondilos se expandieran por todo el planeta y se convirtieran, hacia los 90 millones de años, en los últimos saurópodos supervivientes antes de la extinción masiva. Su nombre rinde homenaje a la figura mitológica del Naga, la serpiente sagrada presente en numerosas tradiciones del Sudeste Asiático, y al lugar donde se encontraron los restos: la provincia de Chaiyaphum.. Tras la época de Nagatitan, amplias zonas del Sudeste Asiático quedaron sumergidas bajo un mar somero, lo que pudo provocar la desaparición de estos gigantes en la región, aunque siguieron prosperando en otros continentes hasta la extinción de los dinosaurios hace 66 millones de años.
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