En los últimos años, las redes sociales han abierto un espacio para que quienes conviven con la esclerosis lateral amiotrófica (o ELA) puedan dar testimonio de su dura realidad en primera persona. Sara Bennet fue una de esas voces que han ayudado a visibilizar y concienciar sobre esta enfermedad neurodegenerativa progresiva que aún no tiene cura.. Por desgracia, esta labor tan necesaria que realizaba la influencer, de 39 años, a través de sus perfiles públicos, @theanandapivot, se vio truncada el pasado sábado, día 12 de enero, cuando, tras casi tres años luchando contra el desgaste progresivo de las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal, que le fueron despojando, poco a poco, del control de todos sus músculos y su capacidad de hablar, la ELA finalmente se cobró su vida.. No obstante, Bennet ya había dispuesto para entonces todo lo necesario para trasladar a la esfera pública su fallecimiento, incluido un revelador mensaje póstumo, redactado antes de morir, en el que no solo se despidió formalmente de su entorno más cercano, sino que lanzó una importante petición para el futuro de sus dos hijos, William y Lincoln, de 7 y 9 años respectivamente.. Tras casi un año notando sus primeros síntomas, Sara Elizabetch Bennet fue diagnosticada de ELA en marzo de 2023 y, desde entonces, consciente de su corta esperanza de vida, decidió volcar su amor en su marido y, sobre todo, en sus hijos, con quienes habría compartido una detallada guía para la vida.. «Escribía una frase y sollozaba», admitía la estadounidense a finales de 2025, en conversaciones con el medio TODAY.com. «Pero poco a poco, a veces a las tres de la mañana, escribía esas cartas: para bodas, embarazos, graduaciones, el primer y el último día de clases. Incluso escribí una para un nieto que quizá nunca tenga», señalaba entonces.. Con un propósito análogo, la influencer, que acumulaba más de 100.000 seguidores en Instagram, decidió compartir cómo habría afrontado la última etapa de su enfermedad en una publicación, que salió a la luz al día siguiente de su fallecimiento. «No siento dolor ni estoy cansada. Puedo reír, hablar y moverme», expresó Bennet, y agregó: «Al reflexionar sobre los últimos meses de mi vida, me alegro de no haberme ido de repente, incluso con el sufrimiento. He completado mi lista».. Además, la creadora de contenido estadounidense se mostró agradecida por el vital aprendizaje obtenido a lo largo de su vida, incluyendo el bagaje emocional, los varapalos y las lecciones que le dejó su enfermedad. «Incluso si no crees en nada, estoy alimentando la tierra y mi árbol. Me encantó esta vida, y estoy agradecida por el tiempo», concluyó.. Fondos para la educación de sus hijos.. Desde una perspectiva más pragmática, la influencer impulsó una campaña de recaudación de fondos para cubrir la formación y los estudios superiores de sus hijos y proporcionar un sustento económico para su familia, dejando claro que «en lugar de flores» prefiere que su testimonio sirva para «contribuir» y asegurar un futuro digno a los más pequeños de la casa.. Antes de documentar su experiencia y su evolución con ELA en redes, Bennet trabajaba como profesora de Ciencias Sociales en un instituto, una actividad que realizó durante más de una década y que compaginaba con otras como la gestión de su propio negocio. Además, era miembro de la junta directiva de una organización dedicada a la prevención del suicido y, en el pasado, ejerció como entrenadora de natación y asesora de actividades escolares.
En los últimos años, las redes sociales han abierto un espacio para que quienes conviven con la esclerosis lateral amiotrófica (o ELA) puedan dar testimonio de su dura realidad en primera persona. Sara Bennet fue una de esas voces que han ayudado a visibilizar y concienciar sobre esta enfermedad neurodegenerativa progresiva que aún no tiene cura.. Por desgracia, esta labor tan necesaria que realizaba la influencer, de 39 años, a través de sus perfiles públicos, @theanandapivot, se vio truncada el pasado sábado, día 12 de enero, cuando, tras casi tres años luchando contra el desgaste progresivo de las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal, que le fueron despojando, poco a poco, del control de todos sus músculos y su capacidad de hablar, la ELA finalmente se cobró su vida.. No obstante, Bennet ya había dispuesto para entonces todo lo necesario para trasladar a la esfera pública su fallecimiento, incluido un revelador mensaje póstumo, redactado antes de morir, en el que no solo se despidió formalmente de su entorno más cercano, sino que lanzó una importante petición para el futuro de sus dos hijos, William y Lincoln, de 7 y 9 años respectivamente.. Tras casi un año notando sus primeros síntomas, Sara Elizabetch Bennet fue diagnosticada de ELA en marzo de 2023 y, desde entonces, consciente de su corta esperanza de vida, decidió volcar su amor en su marido y, sobre todo, en sus hijos, con quienes habría compartido una detallada guía para la vida.. «Escribía una frase y sollozaba», admitía la estadounidense a finales de 2025, en conversaciones con el medio TODAY.com. «Pero poco a poco, a veces a las tres de la mañana, escribía esas cartas: para bodas, embarazos, graduaciones, el primer y el último día de clases. Incluso escribí una para un nieto que quizá nunca tenga», señalaba entonces.. Con un propósito análogo, la influencer, que acumulaba más de 100.000 seguidores en Instagram, decidió compartir cómo habría afrontado la última etapa de su enfermedad en una publicación, que salió a la luz al día siguiente de su fallecimiento. «No siento dolor ni estoy cansada. Puedo reír, hablar y moverme», expresó Bennet, y agregó: «Al reflexionar sobre los últimos meses de mi vida, me alegro de no haberme ido de repente, incluso con el sufrimiento. He completado mi lista».. Además, la creadora de contenido estadounidense se mostró agradecida por el vital aprendizaje obtenido a lo largo de su vida, incluyendo el bagaje emocional, los varapalos y las lecciones que le dejó su enfermedad. «Incluso si no crees en nada, estoy alimentando la tierra y mi árbol. Me encantó esta vida, y estoy agradecida por el tiempo», concluyó.. Fondos para la educación de sus hijos.. Desde una perspectiva más pragmática, la influencer impulsó una campaña de recaudación de fondos para cubrir la formación y los estudios superiores de sus hijos y proporcionar un sustento económico para su familia, dejando claro que «en lugar de flores» prefiere que su testimonio sirva para «contribuir» y asegurar un futuro digno a los más pequeños de la casa.. Antes de documentar su experiencia y su evolución con ELA en redes, Bennet trabajaba como profesora de Ciencias Sociales en un instituto, una actividad que realizó durante más de una década y que compaginaba con otras como la gestión de su propio negocio. Además, era miembro de la junta directiva de una organización dedicada a la prevención del suicido y, en el pasado, ejerció como entrenadora de natación y asesora de actividades escolares.
