“Mucho que discutir” ( viel su bresprechen) así titulaba en primera página el “Frankfurter Allgemeine Zeitung” la visita del Secretario de Estado Marco Rubio al Papa León XIV. El “Corriere della Sera” por su parte sintetizaba con dos palabras “paz y dialogo” las conversaciones de dos horas mantenidas el jueves 7 de mayo en el Palacio Apostólico.. El encuentro fue solicitado hace ya algún tiempo por el político norteamericano, católico de origen cubano, después de la oleada de improperios dirigidos al primer Pontífice norteamericano de la historia por el Presidente Donald Trump; el último pocas horas antes de que el número tres de la administración washingtoniana llegase al Vaticano.. Varias horas después de la entrevista la Sala de Prensa de la Santa Sede hacia público un sucinto comunicado en cuyo primer párrafo se subrayaba que “ha sido renovado el común compromiso de cultivar las relaciones bilaterales”. Relaciones que, como declaró el Cardenal Parolin, con quien también habló Rubio, son “imprescindibles” si se quiere abordar cualquier contencioso en el planeta.. Los temas tratados han sido múltiples, desde luego; “los países marcados por la guerra, las tensiones políticas y las difíciles situaciones humanitarias, así como la necesidad de trabajar incansablemente en favor de la paz” destacaba la nota vaticana; Irán, Líbano, Oriente Medio en general, Venezuela, Cuba y las migraciones han sido sin duda los argumentos dominantes en la conversación ya que son conocidas las posiciones divergentes de ambas partes sobre tan espinosas cuestiones. Es de esperar y desear que Roma y Washington hayan acercado sus puntos de vista y colaboren más para asegurar un futuro de paz a escala mundial
Así titulaba en primera página el “Frankfurter Allgemeine Zeitung” la visita del Secretario de Estado Marco Rubio al Papa León XIV
“Mucho que discutir” ( viel su bresprechen) así titulaba en primera página el “Frankfurter Allgemeine Zeitung” la visita del Secretario de Estado Marco Rubio al Papa León XIV. El “Corriere della Sera” por su parte sintetizaba con dos palabras “paz y dialogo” las conversaciones de dos horas mantenidas el jueves 7 de mayo en el Palacio Apostólico.. El encuentro fue solicitado hace ya algún tiempo por el político norteamericano, católico de origen cubano, después de la oleada de improperios dirigidos al primer Pontífice norteamericano de la historia por el Presidente Donald Trump; el último pocas horas antes de que el número tres de la administración washingtoniana llegase al Vaticano.. Varias horas después de la entrevista la Sala de Prensa de la Santa Sede hacia público un sucinto comunicado en cuyo primer párrafo se subrayaba que “ha sido renovado el común compromiso de cultivar las relaciones bilaterales”. Relaciones que, como declaró el Cardenal Parolin, con quien también habló Rubio, son “imprescindibles” si se quiere abordar cualquier contencioso en el planeta.. Los temas tratados han sido múltiples, desde luego; “los países marcados por la guerra, las tensiones políticas y las difíciles situaciones humanitarias, así como la necesidad de trabajar incansablemente en favor de la paz” destacaba la nota vaticana; Irán, Líbano, Oriente Medio en general, Venezuela, Cuba y las migraciones han sido sin duda los argumentos dominantes en la conversación ya que son conocidas las posiciones divergentes de ambas partes sobre tan espinosas cuestiones. Es de esperar y desear que Roma y Washington hayan acercado sus puntos de vista y colaboren más para asegurar un futuro de paz a escala mundial
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