El encarecimiento del coste de la vida se consolida como uno de los principales condicionantes del clima político previo a las elecciones autonómicas del 17 de mayo en Andalucía. El 63,9% de los andaluces considera que los precios han subido “mucho” en el último año, especialmente en la cesta de la compra y la vivienda, según el último barómetro de la Fundación Centro de Estudios Andaluces (Centra). La percepción de deterioro económico doméstico convive, sin embargo, con un escenario político estable en términos electorales y con el presidente de la Junta, Juanma Moreno, consolidado como el líder mejor valorado y preferido para seguir al frente del Gobierno autonómico.. El dato más significativo del sondeo no es solo la magnitud de la preocupación económica -seis de cada diez ciudadanos perciben un fuerte aumento del coste de la vida-, sino su limitada traslación, al menos por ahora, al equilibrio electoral.. La encuesta refleja que el 37,4% de los andaluces apenas ha podido ahorrar en el último año, el 32,1% asegura que ha llegado “justo” a fin de mes y otro 17,8% reconoce haber tenido que recurrir a sus ahorros. Además, tres de cada diez ciudadanos han reducido gastos en viajes o restauración en los últimos doce meses.. Pese a ese contexto, el 65,2% valora positivamente su calidad de vida, lo que sugiere que el malestar económico no se ha transformado todavía en desgaste político estructural del Gobierno autonómico.. La vivienda y la compra, ejes del malestar cotidiano. La cesta de la compra aparece como el principal foco de presión económica para el 47,5% de los encuestados, seguida de la vivienda (31,7%) y, a distancia, del combustible (7,1%).. El dato tiene especial relevancia política porque señala dos ámbitos -alimentación y acceso residencial- que suelen actuar como catalizadores del voto de castigo en contextos inflacionarios, especialmente en campañas autonómicas donde la gestión cotidiana pesa más que el debate ideológico.. En paralelo a esa percepción económica, el presidente andaluz mantiene una posición dominante en liderazgo político. Su gestión es valorada como buena o muy buena por el 45,7% de los encuestados, alcanza un nivel de conocimiento del 94,9% y obtiene una nota media de 5,46 puntos.. Además, es el candidato preferido para presidir la Junta con el 39,9% de apoyo, muy por delante de la líder del PSOE-A, María Jesús Montero, que registra una valoración media de 3,74 puntos pese a contar con un alto nivel de conocimiento (88,9%).. En relación con su porcentaje de conocimiento y grado medio de valoración, a Moreno le siguen: María Jesús Montero (88,9% / 3,74 puntos); Antonio Maíllo (56% / 4,83 puntos); Manuel Gavira (21,7% / 4,08 puntos), José Ignacio García (15,4% / 5,56 puntos) y Juan Antonio Delgado (10,6% / 4,68 puntos).. La distancia en valoración refuerza el diagnóstico ya apuntado por la estimación de voto del propio barómetro: la campaña autonómica arranca con un liderazgo presidencial prácticamente consolidado y con un margen amplio para el PP en el eje de confianza institucional.. El sondeo confirma así un escenario de preocupación económica elevada pero estabilidad electoral alta. Ese equilibrio explica en buena medida que el PP mantenga una estimación del 42,8% de los votos y una horquilla de entre 54 y 57 escaños, frente al 21% del PSOE-A, mientras Vox se situaría como tercera fuerza con el 15%.. Los datos dibujan un proceso electoral condicionado por la ventaja acumulada del presidente andaluz y por una oposición que, pese al contexto inflacionario, no logra convertir el malestar económico en expectativa de cambio político, principalmente porque el ciudadano tiende a culpar de este alza de precios al Gobierno de la Nación, presidido por el PSOE.
Es el candidato preferido para presidir la Junta con el 39,9% de apoyo y una valoración de 5,46, muy por delante de Montero, que registra un 3,74
El encarecimiento del coste de la vida se consolida como uno de los principales condicionantes del clima político previo a las elecciones autonómicas del 17 de mayo en Andalucía. El 63,9% de los andaluces considera que los precios han subido “mucho” en el último año, especialmente en la cesta de la compra y la vivienda, según el último barómetro de la Fundación Centro de Estudios Andaluces (Centra). La percepción de deterioro económico doméstico convive, sin embargo, con un escenario político estable en términos electorales y con el presidente de la Junta, Juanma Moreno, consolidado como el líder mejor valorado y preferido para seguir al frente del Gobierno autonómico.. El dato más significativo del sondeo no es solo la magnitud de la preocupación económica -seis de cada diez ciudadanos perciben un fuerte aumento del coste de la vida-, sino su limitada traslación, al menos por ahora, al equilibrio electoral.. La encuesta refleja que el 37,4% de los andaluces apenas ha podido ahorrar en el último año, el 32,1% asegura que ha llegado “justo” a fin de mes y otro 17,8% reconoce haber tenido que recurrir a sus ahorros. Además, tres de cada diez ciudadanos han reducido gastos en viajes o restauración en los últimos doce meses.. Pese a ese contexto, el 65,2% valora positivamente su calidad de vida, lo que sugiere que el malestar económico no se ha transformado todavía en desgaste político estructural del Gobierno autonómico.. La vivienda y la compra, ejes del malestar cotidiano. La cesta de la compra aparece como el principal foco de presión económica para el 47,5% de los encuestados, seguida de la vivienda (31,7%) y, a distancia, del combustible (7,1%).. El dato tiene especial relevancia política porque señala dos ámbitos -alimentación y acceso residencial- que suelen actuar como catalizadores del voto de castigo en contextos inflacionarios, especialmente en campañas autonómicas donde la gestión cotidiana pesa más que el debate ideológico.. En paralelo a esa percepción económica, el presidente andaluz mantiene una posición dominante en liderazgo político. Su gestión es valorada como buena o muy buena por el 45,7% de los encuestados, alcanza un nivel de conocimiento del 94,9% y obtiene una nota media de 5,46 puntos.. Además, es el candidato preferido para presidir la Junta con el 39,9% de apoyo, muy por delante de la líder del PSOE-A, María Jesús Montero, que registra una valoración media de 3,74 puntos pese a contar con un alto nivel de conocimiento (88,9%).. En relación con su porcentaje de conocimiento y grado medio de valoración, a Moreno le siguen: María Jesús Montero (88,9% / 3,74 puntos); Antonio Maíllo (56% / 4,83 puntos); Manuel Gavira (21,7% / 4,08 puntos), José Ignacio García (15,4% / 5,56 puntos) y Juan Antonio Delgado (10,6% / 4,68 puntos).. La distancia en valoración refuerza el diagnóstico ya apuntado por la estimación de voto del propio barómetro: la campaña autonómica arranca con un liderazgo presidencial prácticamente consolidado y con un margen amplio para el PP en el eje de confianza institucional.. El sondeo confirma así un escenario de preocupación económica elevada pero estabilidad electoral alta. Ese equilibrio explica en buena medida que el PP mantenga una estimación del 42,8% de los votos y una horquilla de entre 54 y 57 escaños, frente al 21% del PSOE-A, mientras Vox se situaría como tercera fuerza con el 15%.. Los datos dibujan un proceso electoral condicionado por la ventaja acumulada del presidente andaluz y por una oposición que, pese al contexto inflacionario, no logra convertir el malestar económico en expectativa de cambio político, principalmente porque el ciudadano tiende a culpar de este alza de precios al Gobierno de la Nación, presidido por el PSOE.
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