El mundo hace cábalas sobre a cuánto ascenderá la factura energética a causa del cierre del estrecho de Ormuz, que dura ya más de tres meses. Y para las empresas españolas, el golpe será contenido, su calidad crediticia incluso mejorará este año gracias al crecimiento de la economía, aunque sea a menor ritmo del año pasado, según señala la agencia Moody’s. En su análisis sobre el total de 56 corporaciones españolas a las que concede rating, la agencia destaca además la mejora en la posición de liquidez de las compañías, superior a las empresas de otras grandes economías europeas, en especial entre las compañías de peor calidad crediticia. Para Moody’s, solo Codere figura como clara candidata a presentar un impago este año.. Seguir leyendo
La agencia prevé una mejora en la calidad crediticia de las corporaciones y solo identifica una empresa en alto riesgo de impago, Codere
El mundo hace cábalas sobre a cuánto ascenderá la factura energética a causa del cierre del estrecho de Ormuz, que dura ya más de tres meses. Y para las empresas españolas, el golpe será contenido, su calidad crediticia incluso mejorará este año gracias al crecimiento de la economía, aunque sea a menor ritmo del año pasado, según señala la agencia Moody’s. En su análisis sobre el total de 56 corporaciones españolas a las que concede rating, la agencia destaca además la mejora en la posición de liquidez de las compañías, superior a las empresas de otras grandes economías europeas, en especial entre las compañías de peor calidad crediticia. Para Moody’s, solo Codere figura como clara candidata a presentar un impago este año.. “Prevemos que la calidad crediticia de las empresas españolas mejore en 2026, aunque existen mayores riesgos para el crecimiento económico debido al aumento de las tensiones geopolíticas y al incremento de los precios de la energía”, señala la agencia de rating. Su estimación es que el aumento del PIB español se modere al 2% este año, con un crecimiento del 0,9% para el conjunto de la zona euro. Los riesgos por el shock energético están ahí pero las empresas españolas están en una buena posición para hacerle frente, según Moody’s. “El crecimiento económico español se desacelerará ligeramente, pero la calidad crediticia sigue respaldada por la política acomodaticia del banco central, una inflación estable y una demanda interna resistente”, añade. Eso sí, la mejoría del crédito en 2026 será más moderada que la registrada en 2025 a causa precisamente de esa desaceleración del crecimiento.. Moody’s puntualiza que el impacto en las empresas españolas será desigual por sectores. Las empresas de servicios de transporte, transporte marítimo y productos químicos —entre el 10% y el 15% de las empresas a las que concede rating— están más expuestas al aumento de los costes de combustible y transporte, “lo que podría traducirse en un debilitamiento de los márgenes si los precios de la energía se mantienen altos durante un periodo prolongado”. Otro tercio de las empresas que califica opera en sectores con una exposición moderada al shock energético, entre los que se incluyen la industria manufacturera, los productos de consumo, las actividades relacionadas con el sector del automóvil y la distribución mayorista. “Estas empresas deberían ser capaces de mitigar el aumento de los costes a lo largo del tiempo mediante subidas de precios, medidas de eficiencia o ajustes en las estructuras contractuales”, apunta la agencia.. La gran baza con la que cuentan las empresas españolas es su posición de liquidez, que ha mejorado en el último año y que es superior a la de otras grandes economías del euro, en especial entre las compañías de peor calificación financiera las más sensibles a sufrir un impago. Moody’s señala que el 57% de las empresas con rating especulativo a las que califica cuenta con una liquidez “buena o muy buena” a finales de 2025, frente al 46% del año anterior, y explica que “esta mejora se ha visto respaldada por una mayor generación de efectivo, una menor dependencia de las líneas de crédito externas y unos vencimientos de la deuda más largos”. La agencia también destaca que la proporción de empresas españolas con liquidez débil se redujo al 11% en 2025, frente al 14% del año anterior. Se trata además de un porcentaje superior al de otras grandes economías europeas, como Alemania (9%), Francia (8%), el Reino Unido (4%) e Italia (4%). En el grupo de compañías con rating más especulativo, por debajo del grado de inversión, es donde se concentra también la extensión de los vencimientos de deuda. El 37% de la deuda total pendiente de estas empresas vence en 2029, frente a solo el 12% en el caso de las empresas con calificación de grado de inversión.. Moody’s cree que la tasa de impagos entre las compañías españolas se mantendrá en niveles bajos este año, entendiendo ese impago o default como un cambio en las condiciones iniciales o algún tipo de pérdida para el acreedor, no una suspensión de pagos. En 2025 solo una de las empresas que califica la agencia entró en impago, Naviera Armas. Y para este año la empresa con más probabilidades de sufrirlo es el grupo de juegos de azar Codere, ahora con un rating Caa3 negativo, según apunta la agencia.. A nivel europeo, Moody’s explica que la tasa de impago europea del año pasado, del 4,1%, supuso un aumento con respecto al 2,7% de 2024. En su escenario base contempla que descienda hasta el 2,3% en abril de 2027, contando con un contexto macroeconómico resistente, unos fundamentos corporativos sólidos, vencimientos a corto plazo manejables y un acceso continuado a los mercados de capitales. Sin embargo, un escenario de tensión geopolítica prolongada —con la extensión del bloqueo de Ormuz—y de precios de la energía elevados de forma persistente “frenaría la generación de beneficios y flujos de caja para un subconjunto limitado de empresas, afectando de manera desproporcionada a las empresas con calificación especulativa más débiles, en las que los riesgos de refinanciación y la limitada flexibilidad financiera siguen siendo más pronunciados”.
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