«Me creo una diosa del Olimpo. Soy de ese 1% que no sale de fiesta, no fumo, no bebo, tengo otra mentalidad y, físicamente, me veo muy bien, puede que alguien me vea fea, pero yo, me gusto», explicó Mireia en su presentación en First Dates este martes en la segunda entrega especial del programa por la semana de San Valentín.. «Me enamoraría de misma, bueno, a día de hoy lo estoy. Para mí, una red flag que tengo es que cuando estoy en el gimnasio, que me lo dice siempre mi entrenador, no paro de mirarme el culo, lo hago en todos los espejos», confesó.. Carlos Sobera le pidió que se definiera a sí misma, y la manresana le contestó: «Soy una persona extrovertida, muy cariñosa, alegre, risueña. Y soy Afrodita, una diosa, pero en el amor me ha ido mal, pero porque la mayoría me han sido infieles».. «Lo que me gusta de los hombres es que me den un trato de princesa, por ejemplo, que me abran la puerta del coche, que me traigan flores… pero cuando se me enciende la llama, soy más traviesa», explicó la comensal.. Su cita fue Martí: «Me considero un dios del Olimpo», afirmó el barcelonés al llegar al restaurante del amor. «Vestir bien es una carta de presentación muy importante y cómo te percibe el resto», aseguró.. El presentador le preguntó a qué se dedicaba y el dater le explicó que «tengo un negocio online como coach de seducción, ayudo a hombres a que en 90 días consigan más citas, más confianza con las mujeres y que tengan mejor vida social».. Martí acudió a la mesa donde le esperaba Mireia para conocerle, aunque la manresana le sacó su primera red flag por la altura, que fue lo que le preguntó a su pareja de la noche: «Es que soy muy alta». Pero el barcelonés señaló: «Mientras no supere al dios del Olimpo, todo irá bien».. Durante la velada, el choque de egos entre ambos comensales fue constante mientras se iban conociendo, hablando sobre su alimentación, su profesión o sus aficiones, coincidiendo en su pasión por el gimnasio o por hacer dieta.. Al final de la cita, Mireia sí que quiso pasar el siguiente San Valentín con Martí, algo en lo que coincidió el coach de seducción: «Es una chica bastante mona, muy femenina y es mi tipo, tanto físicamente como de personalidad», concluyó.
«Me veo muy bien, puede que alguien me vea fea, pero yo, me gusto», afirmó la manresana.
20MINUTOS.ES – Televisión
«Me creo una diosa del Olimpo. Soy de ese 1% que no sale de fiesta, no fumo, no bebo, tengo otra mentalidad y, físicamente, me veo muy bien, puede que alguien me vea fea, pero yo, me gusto», explicó Mireia en su presentación en First Dates este martes en la segunda entrega especial del programa por la semana de San Valentín.. «Me enamoraría de misma, bueno, a día de hoy lo estoy. Para mí, una red flag que tengo es que cuando estoy en el gimnasio, que me lo dice siempre mi entrenador, no paro de mirarme el culo, lo hago en todos los espejos», confesó.. Carlos Sobera le pidió que se definiera a sí misma, y la manresana le contestó: «Soy una persona extrovertida, muy cariñosa, alegre, risueña. Y soy Afrodita, una diosa, pero en el amor me ha ido mal, pero porque la mayoría me han sido infieles».. «Lo que me gusta de los hombres es que me den un trato de princesa, por ejemplo, que me abran la puerta del coche, que me traigan flores… pero cuando se me enciende la llama, soy más traviesa», explicó la comensal.. Su cita fue Martí: «Me considero un dios del Olimpo», afirmó el barcelonés al llegar al restaurante del amor. «Vestir bien es una carta de presentación muy importante y cómo te percibe el resto», aseguró.. El presentador le preguntó a qué se dedicaba y el dater le explicó que «tengo un negocio online como coach de seducción, ayudo a hombres a que en 90 días consigan más citas, más confianza con las mujeres y que tengan mejor vida social».. Martí acudió a la mesa donde le esperaba Mireia para conocerle, aunque la manresana le sacó su primera red flag por la altura, que fue lo que le preguntó a su pareja de la noche: «Es que soy muy alta». Pero el barcelonés señaló: «Mientras no supere al dios del Olimpo, todo irá bien».. Durante la velada, el choque de egos entre ambos comensales fue constante mientras se iban conociendo, hablando sobre su alimentación, su profesión o sus aficiones, coincidiendo en su pasión por el gimnasio o por hacer dieta.. Al final de la cita, Mireia sí que quiso pasar el siguiente San Valentín con Martí, algo en lo que coincidió el coach de seducción: «Es una chica bastante mona, muy femenina y es mi tipo, tanto físicamente como de personalidad», concluyó.
