Benjamin Slade se ha convertido en uno de los aristócratas británicos más famosos en los últimos días. Y es que a sus 79 años el multimillonario quiere volver a encontrar el amor, aunque su objetivo no es compartir una relación, sino asegurar su fortuna. Como así aseguró, su idea es encontrar una mujer joven con la que tener un hijo para que herede su fortuna.. Slade, descendiente directo de Carlos II de Inglaterra, forma parte de unas de las familias nobles más antiguas del país, por lo que el linaje y su legado es fundamental para él. Sin embargo, el hombre no tiene hijos varones, por lo que ahora su fortuna se encuentra pendiente de un hilo. Desde una finca de más de 520 hectáreas en Somerset, a 230 kilómetros de Londres, pasando por castillos, campos con faisanes y otros terrenos, a un gran patrimonio monetario y cultural, sus propiedades son extensas y de ahí el motivo de su llamativa petición.. Por ello, busca desesperadamente que alguien, de su familia, se encargue de preservarlas, así como su apellido. Para Slade su legado debe de pasar únicamente a un descendiente varón. Por ello, aunque sí que tiene una hija, el aristócrata aseguró que para él tener un hijo es esencial para mantener su honor. Tal es su desesperación que acudió a una plataforma de citas con la esperanza de encontrar a la mujer perfecta.. Pero este trabajo no será fácil. Como así publicó a través de su perfil de Facebook, los requisitos para ser pareja del aristócrata son extensos. El hombre busca una mujer de entre 30 y 40 años, con estatura mayor a 1,52, que sepa pilotar un helicóptero y posea licencia de armas. Todo ello sumado a que deberá vivir en un castillo junto a él y no aceptará candidatas de países cuyo nombre empiece por «I». En compensación tendrá un salario anual de un millón de euros, vacaciones a lugares exóticos y la posibilidad de relacionarse con la aristocracia.. «No creo que sea demasiado mayor para tener hijos. Me quedan nueve meses en un banco de esperma y puedo usarlos», aseguró en el programa Millonarie Age Gap Love de la televisión británica. Así, se creó un perfil en Tinder, una famosa aplicación de citas, aunque con un truco, pues redujo su edad de 79 a 56 para tener más posibilidades. Porque, como así se quejó, le aparecían mujeres «muy mayores» cuyos perfiles no le «gustaban nada».. Las relaciones de Slade siempre han sido un tema de conversación público. El noble estuvo casado de 1970 a 1991, aunque finalmente su matrimonio termino tras varias diferencias y la presencia en su casa de 17 gatos. Poco después comenzó una relación con Bridget Convey, pero al tener más de 50 años no podía darle un hijo, por lo que volvió a intentarlo por tercera vez con la poeta estadounidense Sahara Sunday Spain, pero lo suyo tampoco tuvo éxito.. Aunque no solo tuvo romances conocidos, también se enfrentó a problemas legales por tener hijos bastardos con dos empleadas. Debido a ello, acabó en juicio donde fue condenado a pagar 159.500 euros en indemnizaciones y poner en venta parte de sus propiedades para hacer frente a los gastos judiciales.. Pero ni los problemas legales, ni su fama o sus malas experiencias en el amor, nada frena a Benjamin Slade para conseguir tener a su ansiado hijo. Aunque, por el momento, no lo ha conseguido.
Benjamin Slade se ha convertido en uno de los aristócratas británicos más famosos en los últimos días. Y es que a sus 79 años el multimillonario quiere volver a encontrar el amor, aunque su objetivo no es compartir una relación, sino asegurar su fortuna. Como así aseguró, su idea es encontrar una mujer joven con la que tener un hijo para que herede su fortuna.. Slade, descendiente directo de Carlos II de Inglaterra, forma parte de unas de las familias nobles más antiguas del país, por lo que el linaje y su legado es fundamental para él. Sin embargo, el hombre no tiene hijos varones, por lo que ahora su fortuna se encuentra pendiente de un hilo. Desde una finca de más de 520 hectáreas en Somerset, a 230 kilómetros de Londres, pasando por castillos, campos con faisanes y otros terrenos, a un gran patrimonio monetario y cultural, sus propiedades son extensas y de ahí el motivo de su llamativa petición.. Por ello, busca desesperadamente que alguien, de su familia, se encargue de preservarlas, así como su apellido. Para Slade su legado debe de pasar únicamente a un descendiente varón. Por ello, aunque sí que tiene una hija, el aristócrata aseguró que para él tener un hijo es esencial para mantener su honor. Tal es su desesperación que acudió a una plataforma de citas con la esperanza de encontrar a la mujer perfecta.. Pero este trabajo no será fácil. Como así publicó a través de su perfil de Facebook, los requisitos para ser pareja del aristócrata son extensos. El hombre busca una mujer de entre 30 y 40 años, con estatura mayor a 1,52, que sepa pilotar un helicóptero y posea licencia de armas. Todo ello sumado a que deberá vivir en un castillo junto a él y no aceptará candidatas de países cuyo nombre empiece por «I». En compensación tendrá un salario anual de un millón de euros, vacaciones a lugares exóticos y la posibilidad de relacionarse con la aristocracia.. «No creo que sea demasiado mayor para tener hijos. Me quedan nueve meses en un banco de esperma y puedo usarlos», aseguró en el programa Millonarie Age Gap Love de la televisión británica. Así, se creó un perfil en Tinder, una famosa aplicación de citas, aunque con un truco, pues redujo su edad de 79 a 56 para tener más posibilidades. Porque, como así se quejó, le aparecían mujeres «muy mayores» cuyos perfiles no le «gustaban nada».. Las relaciones de Slade siempre han sido un tema de conversación público. El noble estuvo casado de 1970 a 1991, aunque finalmente su matrimonio termino tras varias diferencias y la presencia en su casa de 17 gatos. Poco después comenzó una relación con Bridget Convey, pero al tener más de 50 años no podía darle un hijo, por lo que volvió a intentarlo por tercera vez con la poeta estadounidense Sahara Sunday Spain, pero lo suyo tampoco tuvo éxito.. Aunque no solo tuvo romances conocidos, también se enfrentó a problemas legales por tener hijos bastardos con dos empleadas. Debido a ello, acabó en juicio donde fue condenado a pagar 159.500 euros en indemnizaciones y poner en venta parte de sus propiedades para hacer frente a los gastos judiciales.. Pero ni los problemas legales, ni su fama o sus malas experiencias en el amor, nada frena a Benjamin Slade para conseguir tener a su ansiado hijo. Aunque, por el momento, no lo ha conseguido.
