La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el canciller alemán, Friedrich Merz, se reunieron este viernes en Roma para reforzar las relaciones bilaterales en áreas clave como defensa o transición energética, pero también para buscar una estrategia común frente a los nuevos desafíos a los que se enfrenta la Unión Europea.. «Italia y Alemania están hoy más cerca que nunca. Esta es una buena noticia para nuestros ciudadanos y para toda Europa», declaró la primera ministra en una rueda de prensa junto al canciller alemán. Durante la cumbre, Meloni y Merz firmaron un protocolo sobre un Plan de Acción ítalo-alemán para la cooperación estratégica bilateral en el marco de la UE y otro para una colaboración «reforzada» en seguridad, defensa y resiliencia.. Los dos líderes conservadores coincidieron en señalar que la UE se está quedando atrás y es necesario actuar para garantizar la autonomía estratégica y una menor vulnerabilidad ante las crisis externas. «Nos encontramos en una coyuntura histórica que obliga a Europa a elegir entre ser protagonista de su propio destino o sufrirlo: se requiere claridad, responsabilidad, valentía e inteligencia para transformar las crisis en oportunidades», aseguró Meloni.. Italia y Alemania comparten una visión común para el futuro de Europa, que aborda cuestiones como la gestión de la inmigración, así como la seguridad en el Viejo Continente. En este sentido, Meloni y Merz aseguraron que Europa debe asumir «mayor responsabilidad por su propia seguridad» dentro de la OTAN y defendieron la necesidad de «fortalecer» la Alianza Atlántica para disuadir la «amenaza directa» de Rusia.. Ambos mandatarios consideraron que «la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania constituye una clara violación del derecho internacional» y «amenaza a la UE», por lo que insistieron en mantener el apoyo «firme y decidido» a Ucrania «hasta que se logre una paz justa», según se lee en un documento firmado tras la reunión.. Un Nobel para Trump. En declaraciones a la prensa, Meloni se refirió a las negociaciones de paz entre Moscú y Kiev: «Espero que algún día podamos otorgar un Premio Nobel de la Paz a Donald Trump», aseguró. «Si alcanza una paz justa y duradera para Ucrania, entonces, finalmente, nosotros también podríamos nominarlo al Premio Nobel».. Meloni recibió a su homólogo alemán en el Palacio Villa Doria Pamphilj, donde ambos mandatarios firmaron varios acuerdos de colaboración, además de un documento conjunto sobre competitividad, que será presentado a la Comisión Europea antes de la cumbre prevista para el 12 de febrero. En el marco de la cumbre, también se celebraron encuentros bilaterales entre los ministros de Exteriores, Defensa, Transportes y Economía. Para Roma, Berlín es su primer socio comercial y el principal destino de las exportaciones italianas, con un intercambio que supera los 150.000 millones de euros anuales.. La cumbre entre Italia y Alemania llega en un momento crítico para Europa, a punto de cumplirse cuatro años de la invasión rusa de Ucrania y con las amenazas imperialistas sobre Groenlandia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Roma y Berlín aspiran a impulsar una nueva cooperación bilateral más ambiciosa. Un ‘eje ítalo-alemán’ que se ha visto fortalecido desde hace tiempo gracias a algunas preocupaciones comunes, como la crisis del sector de la automoción, y que está siendo reforzado gracias a una posición común sobre cuestiones fundamentales para el destino de la UE, como la aprobación del acuerdo con Mercosur o la relación entre Washington y Bruselas.. Cooperación con EE UU. En este sentido, ambos líderes europeos coincidieron en la necesidad de mantener el diálogo con la Casa Blanca con una actitud «pragmática» en lugar de abrir una guerra comercial. «Nuestra voluntad de cooperación con Estados Unidos sigue siendo firme», dijo Meloni. «Diría que Italia y Alemania, naciones que en Europa mantienen con EE UU históricamente relaciones privilegiadas, pueden ayudar en esta relación».. Italia está aún estudiando su adhesión a la Junta de la Paz impulsada por Trump. La primera ministra confirmó que su Gobierno ha decidido por el momento «congelar» su participación en este organismo debido a un problema de «incompatibilidad constitucional» y aseguró haber solicitado al presidente estadounidense que abriera este marco para satisfacer las necesidades de otros países europeos. «La postura de Italia es de disponibilidad e interés en la iniciativa. La presencia de países como el nuestro puede marcar la diferencia», aseguró convencida.. Por su parte, el canciller alemán, oficializó su rechazo a la invitación del presidente estadounidense. «Personalmente, estaría dispuesto a unirme si apoyara el proceso de Gaza incluso en una segunda fase, pero en cualquier caso, no podemos aceptar las estructuras de gobernanza actuales», zanjó.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el canciller alemán, Friedrich Merz, se reunieron este viernes en Roma para reforzar las relaciones bilaterales en áreas clave como defensa o transición energética, pero también para buscar una estrategia común frente a los nuevos desafíos a los que se enfrenta la Unión Europea.. «Italia y Alemania están hoy más cerca que nunca. Esta es una buena noticia para nuestros ciudadanos y para toda Europa», declaró la primera ministra en una rueda de prensa junto al canciller alemán. Durante la cumbre, Meloni y Merz firmaron un protocolo sobre un Plan de Acción ítalo-alemán para la cooperación estratégica bilateral en el marco de la UE y otro para una colaboración «reforzada» en seguridad, defensa y resiliencia.. Los dos líderes conservadores coincidieron en señalar que la UE se está quedando atrás y es necesario actuar para garantizar la autonomía estratégica y una menor vulnerabilidad ante las crisis externas. «Nos encontramos en una coyuntura histórica que obliga a Europa a elegir entre ser protagonista de su propio destino o sufrirlo: se requiere claridad, responsabilidad, valentía e inteligencia para transformar las crisis en oportunidades», aseguró Meloni.. Italia y Alemania comparten una visión común para el futuro de Europa, que aborda cuestiones como la gestión de la inmigración, así como la seguridad en el Viejo Continente. En este sentido, Meloni y Merz aseguraron que Europa debe asumir «mayor responsabilidad por su propia seguridad» dentro de la OTAN y defendieron la necesidad de «fortalecer» la Alianza Atlántica para disuadir la «amenaza directa» de Rusia.. Ambos mandatarios consideraron que «la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania constituye una clara violación del derecho internacional» y «amenaza a la UE», por lo que insistieron en mantener el apoyo «firme y decidido» a Ucrania «hasta que se logre una paz justa», según se lee en un documento firmado tras la reunión.. Un Nobel para Trump. En declaraciones a la prensa, Meloni se refirió a las negociaciones de paz entre Moscú y Kiev: «Espero que algún día podamos otorgar un Premio Nobel de la Paz a Donald Trump», aseguró. «Si alcanza una paz justa y duradera para Ucrania, entonces, finalmente, nosotros también podríamos nominarlo al Premio Nobel».. Meloni recibió a su homólogo alemán en el Palacio Villa Doria Pamphilj, donde ambos mandatarios firmaron varios acuerdos de colaboración, además de un documento conjunto sobre competitividad, que será presentado a la Comisión Europea antes de la cumbre prevista para el 12 de febrero. En el marco de la cumbre, también se celebraron encuentros bilaterales entre los ministros de Exteriores, Defensa, Transportes y Economía. Para Roma, Berlín es su primer socio comercial y el principal destino de las exportaciones italianas, con un intercambio que supera los 150.000 millones de euros anuales.. La cumbre entre Italia y Alemania llega en un momento crítico para Europa, a punto de cumplirse cuatro años de la invasión rusa de Ucrania y con las amenazas imperialistas sobre Groenlandia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Roma y Berlín aspiran a impulsar una nueva cooperación bilateral más ambiciosa. Un ‘eje ítalo-alemán’ que se ha visto fortalecido desde hace tiempo gracias a algunas preocupaciones comunes, como la crisis del sector de la automoción, y que está siendo reforzado gracias a una posición común sobre cuestiones fundamentales para el destino de la UE, como la aprobación del acuerdo con Mercosur o la relación entre Washington y Bruselas.. Cooperación con EE UU. En este sentido, ambos líderes europeos coincidieron en la necesidad de mantener el diálogo con la Casa Blanca con una actitud «pragmática» en lugar de abrir una guerra comercial. «Nuestra voluntad de cooperación con Estados Unidos sigue siendo firme», dijo Meloni. «Diría que Italia y Alemania, naciones que en Europa mantienen con EE UU históricamente relaciones privilegiadas, pueden ayudar en esta relación».. Italia está aún estudiando su adhesión a la Junta de la Paz impulsada por Trump. La primera ministra confirmó que su Gobierno ha decidido por el momento «congelar» su participación en este organismo debido a un problema de «incompatibilidad constitucional» y aseguró haber solicitado al presidente estadounidense que abriera este marco para satisfacer las necesidades de otros países europeos. «La postura de Italia es de disponibilidad e interés en la iniciativa. La presencia de países como el nuestro puede marcar la diferencia», aseguró convencida.. Por su parte, el canciller alemán, oficializó su rechazo a la invitación del presidente estadounidense. «Personalmente, estaría dispuesto a unirme si apoyara el proceso de Gaza incluso en una segunda fase, pero en cualquier caso, no podemos aceptar las estructuras de gobernanza actuales», zanjó.
Roma ha acogido una cumbre clave centrada en reformas institucionales, defensa europea y coordinación transatlántica
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