Corría la década de los 70 del siglo pasado cuando un párroco y la “poca juventud que quedaba” en la localidad leonesa de Jiménez de Jamuz, en el término municipal de Santa Elena de Jamuz, un pueblo “bastante diezmado por la emigración”, decidieron hacer algo para “revivirlo” y, al mismo tiempo, “reactivar la Semana Santa” en un momento en el que “las procesiones tradicionales se habían venido abajo por la falta de habitantes”.. Para ello, crearon una asociación juvenil y, conscientes de que Jiménez de Jamuz “lleva en los genes el oficio de comediante desde el siglo XIX”, decidieron idear “una actividad representativa” para la Semana Santa que partiera de “la base del teatro”. Este fue el germen del Viacrucis que se representó por primera vez el Viernes Santo de 1976 y que mañana, 50 años después, volverá a las calles de la localidad como ha hecho cada año desde entonces, salvo en 1986 y 1987, cuando la meteorología impidió la recreación, y en 2021, impedido por la pandemia del COVID-19.. “Desde ese primer Viacrucis, se ha venido haciendo año tras año. Los inicios fueron con unos medios un poco más rudimentarios, pero poco a poco se ha ido mejorando tanto la escenificación como los vestuarios”, explica a la Agencia Ical Félix Miguélez Cabañas, participante del Viacrucis desde 1980, que este año representará a Barrabás. Además, cuenta que “unos años se hace con más dificultades y otros con menos, porque a la gente a veces pues hay que motivarla mucho para que no se eche para atrás, además de que van cambiando las generaciones y a veces es complicado”.. Entre esas dificultades se encontró, por ejemplo, el fin de la colaboración de parte de la iglesia, aunque siguió la juventud, al entender que “era una representación teatral basada única y exclusivamente en los últimos días de la vida del Cristo, tal como la narran los Evangelios”. De igual forma, en año 2006 se formó una asociación que “fue la que más tiró por el Viacrucis, cambiando todos los vestuarios, las escenas, los decorados y consiguiendo la declaración de Interés Turístico Provincial”, pero solo duró hasta 2016, cuando “se vino abajo”.. Sin embargo, “gracias a los vecinos y vecinas de Jiménez de Jamuz, siempre se ha logrado hacer el Viacrucis”, ya que son ellos quienes se encargan de organizarlo. También cuentan “con el apoyo económico” del Ayuntamiento de Santa Elena de Jamuz y la Junta Vecinal, pero “sin que se involucren a nivel institucional”, ya que “la gente ve mejor que sea una cosa del pueblo y para el pueblo, sin que entren las instituciones”.. Un Viernes Santo “especial”. El Viacrucis recorrerá mañana, Viernes Santo, las calles de Jiménez de Jamuz, aunque este año, con motivo de su 50 aniversario, contará con algún detalle “especial”, ya que los vecinos han preparado un campamento romano en el que celebrarán a mediodía una comida de convivencia en el paraje donde se representará la crucifixión, para la que “el pueblo se vestirá ya de gala con las vestimentas adecuadas de la época”.. Ya por la tarde, los miles de personas que acuden cada año a presenciar el Viacrucis -sobre 4.000 o 5.000 según las cifras aportadas por Félix Miguélez, comenzarán a concentrarse en la plaza del pueblo, donde, a las 20 horas y sobre un “enorme escenario”, comenzará la recreación, en la que participan un centenar de vecinos, “con la escena en la que María Magdalena se arrepiente ante Jesús de la vida que lleva y en la que también aparecerá Judas, que no ve bien que Jesús la perdone”.. Tras esta escena, se pasa a la última cena, con los doce apóstoles y Jesús, y, seguidamente, “se van sucediendo los diferentes momentos de la vida de Cristo”, con “un calvario por las calles del pueblo”, en las que “se representan escenas como las tres caídas, el encuentro con la Virgen, el cirineo que le ayuda a llevar la cruz o la Verónica que limpia el rostro”, hasta llegar al momento de la crucifixión, que, como cada año, se escenifica en “el espectacular paraje de las bodegas” que, reconvertido en el Monte Gólgota, “acoge la escena final y más emotiva”, con la que “la gente vibra y tiene los pelos de punta”.. Futuro de la tradición. El intérprete de Barrabás en el 50 aniversario del Viacrucis de Jiménez de Jamuz echó hoy la vista al futuro y depositó su esperanza en que la cita “se siga manteniendo tantos años como sea posible”, para lo que reconoció como “necesario” que las nuevas generaciones “se quieran involucrar” para “continuar y tirar por una actividad importantísima para el pueblo”.. En este sentido, reconoció que “ya hay una cantera que se está involucrando”, por lo que confió en que “más se animen” y que, en la próxima edición, “participen todos”. Además, explicó que “le gente que vive fuera del pueblo, incluso de la provincia, siempre regresan por Viernes Santo para participar en el Viacrucis”, que también supone “una forma de mantener el vínculo con el lugar que te vio crecer”.
El Viacrucis de Jiménez de Jamuz reúne mañana a un centenar de paricipantes en el 50 aniversario de la idea de un párroco y varios jóvenes para reactivar un pueblo “diezmado por la emigración”
Corría la década de los 70 del siglo pasado cuando un párroco y la “poca juventud que quedaba” en la localidad leonesa de Jiménez de Jamuz, en el término municipal de Santa Elena de Jamuz, un pueblo “bastante diezmado por la emigración”, decidieron hacer algo para “revivirlo” y, al mismo tiempo, “reactivar la Semana Santa” en un momento en el que “las procesiones tradicionales se habían venido abajo por la falta de habitantes”.. Para ello, crearon una asociación juvenil y, conscientes de que Jiménez de Jamuz “lleva en los genes el oficio de comediante desde el siglo XIX”, decidieron idear “una actividad representativa” para la Semana Santa que partiera de “la base del teatro”. Este fue el germen del Viacrucis que se representó por primera vez el Viernes Santo de 1976 y que mañana, 50 años después, volverá a las calles de la localidad como ha hecho cada año desde entonces, salvo en 1986 y 1987, cuando la meteorología impidió la recreación, y en 2021, impedido por la pandemia del COVID-19.. “Desde ese primer Viacrucis, se ha venido haciendo año tras año. Los inicios fueron con unos medios un poco más rudimentarios, pero poco a poco se ha ido mejorando tanto la escenificación como los vestuarios”, explica a la Agencia Ical Félix Miguélez Cabañas, participante del Viacrucis desde 1980, que este año representará a Barrabás. Además, cuenta que “unos años se hace con más dificultades y otros con menos, porque a la gente a veces pues hay que motivarla mucho para que no se eche para atrás, además de que van cambiando las generaciones y a veces es complicado”.. Entre esas dificultades se encontró, por ejemplo, el fin de la colaboración de parte de la iglesia, aunque siguió la juventud, al entender que “era una representación teatral basada única y exclusivamente en los últimos días de la vida del Cristo, tal como la narran los Evangelios”. De igual forma, en año 2006 se formó una asociación que “fue la que más tiró por el Viacrucis, cambiando todos los vestuarios, las escenas, los decorados y consiguiendo la declaración de Interés Turístico Provincial”, pero solo duró hasta 2016, cuando “se vino abajo”.. Sin embargo, “gracias a los vecinos y vecinas de Jiménez de Jamuz, siempre se ha logrado hacer el Viacrucis”, ya que son ellos quienes se encargan de organizarlo. También cuentan “con el apoyo económico” del Ayuntamiento de Santa Elena de Jamuz y la Junta Vecinal, pero “sin que se involucren a nivel institucional”, ya que “la gente ve mejor que sea una cosa del pueblo y para el pueblo, sin que entren las instituciones”.. Un Viernes Santo “especial”. El Viacrucis recorrerá mañana, Viernes Santo, las calles de Jiménez de Jamuz, aunque este año, con motivo de su 50 aniversario, contará con algún detalle “especial”, ya que los vecinos han preparado un campamento romano en el que celebrarán a mediodía una comida de convivencia en el paraje donde se representará la crucifixión, para la que “el pueblo se vestirá ya de gala con las vestimentas adecuadas de la época”.. Ya por la tarde, los miles de personas que acuden cada año a presenciar el Viacrucis -sobre 4.000 o 5.000 según las cifras aportadas por Félix Miguélez, comenzarán a concentrarse en la plaza del pueblo, donde, a las 20 horas y sobre un “enorme escenario”, comenzará la recreación, en la que participan un centenar de vecinos, “con la escena en la que María Magdalena se arrepiente ante Jesús de la vida que lleva y en la que también aparecerá Judas, que no ve bien que Jesús la perdone”.. Tras esta escena, se pasa a la última cena, con los doce apóstoles y Jesús, y, seguidamente, “se van sucediendo los diferentes momentos de la vida de Cristo”, con “un calvario por las calles del pueblo”, en las que “se representan escenas como las tres caídas, el encuentro con la Virgen, el cirineo que le ayuda a llevar la cruz o la Verónica que limpia el rostro”, hasta llegar al momento de la crucifixión, que, como cada año, se escenifica en “el espectacular paraje de las bodegas” que, reconvertido en el Monte Gólgota, “acoge la escena final y más emotiva”, con la que “la gente vibra y tiene los pelos de punta”.. Futuro de la tradición. El intérprete de Barrabás en el 50 aniversario del Viacrucis de Jiménez de Jamuz echó hoy la vista al futuro y depositó su esperanza en que la cita “se siga manteniendo tantos años como sea posible”, para lo que reconoció como “necesario” que las nuevas generaciones “se quieran involucrar” para “continuar y tirar por una actividad importantísima para el pueblo”.. En este sentido, reconoció que “ya hay una cantera que se está involucrando”, por lo que confió en que “más se animen” y que, en la próxima edición, “participen todos”. Además, explicó que “le gente que vive fuera del pueblo, incluso de la provincia, siempre regresan por Viernes Santo para participar en el Viacrucis”, que también supone “una forma de mantener el vínculo con el lugar que te vio crecer”.
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