La borrasca «Francis» no solo se ha tragado literalmente la playa de Matalascañas y ha dañado varios tramos del paseo marítimo –los efectos más visibles–, sino que el mar se ha adentrado en los cimientos de algunos edificios poniendo en peligro su estabilidad. El Ayuntamiento de Almonte, que lleva más de un lustro alertando de la voracidad del agua en este núcleo costero onubense, ha realizado una primera evaluación de los daños ocasionados, cifrando en casi tres millones de euros el arreglo. El alcalde del municipio, Francisco Bella, volvió a criticar la «desidia» del Estado ante la situación de esta parte del litoral por los efectos de los últimos temporales y lamentó la falta de sintonía con el Ministerio para la Transición Ecológica.. «Hemos pedido un salvavidas y lo que nos intentaban traer era un transatlántico que teníamos que construir», denunció Bella, quien señaló que, frente a la emergencia actual que amenaza con derribar inmuebles situados en primera línea, el Gobierno central plantee soluciones a largo plazo o de carácter burocrático, como el retranqueo del paseo marítimo, que no frenan la embestida inmediata del mar.. Ante la gravedad de los daños, el Ayuntamiento ha decidido llevar a cabo un plan de choque costeado por las arcas municipales a pesar de no ser su competencia directa, de forma que desde esta semana la maquinaria pesada trabaja en los puntos más críticos, como el entorno del edificio Alcotán, la zona del Pueblo Andaluz y la propia depuradora municipal.. A petición del Ayuntamiento, técnicos de la Unidad Militar de Emergencia (UME) realizaron una primera evaluación en el edificio Alcotán. «Su informe dictamina que hay que arropar la estructura desde fuera para protegerla; es lo que estamos haciendo», explicó el regidor.. La situación es especialmente grave en la primera línea de playa, donde el mar ha socavado los cimientos de varias viviendas y derribado tramos del paseo marítimo. Pero hay más: la amenaza sobre la depuradora de aguas residuales podría derivar en un desastre ambiental de mayor envergadura en pleno entorno del Parque Nacional de Doñana.. El alcalde criticó el plan propuesto por el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, que apuesta por una solución «estructural» basada en el retranqueo de la línea de costa, lo que implicaría, según Bella, «mover el paseo marítimo 100 metros tierra adentro y eliminar más de 300 edificaciones». «Es una locura plantear expropiaciones y demoliciones masivas mientras el agua entra en los patios de los vecinos, no tiene ningún sentido», precisó el regidor, que recordó que el problema de erosión se debe al espigón Juan Carlos I, construido hace décadas, que bloquea el paso de arena.. Por su parte, el delegado de la Junta en Huelva, José Manuel Correa, garantizó que la Administración autonómica pondrá a disposición del Ayuntamiento todos los medios técnicos y humanos necesarios en este asunto y garantizará todo el apoyo administrativo para recuperar el litoral.
El retranqueo del paseo implicaría derribar 300 edificaciones
La borrasca «Francis» no solo se ha tragado literalmente la playa de Matalascañas y ha dañado varios tramos del paseo marítimo –los efectos más visibles–, sino que el mar se ha adentrado en los cimientos de algunos edificios poniendo en peligro su estabilidad. El Ayuntamiento de Almonte, que lleva más de un lustro alertando de la voracidad del agua en este núcleo costero onubense, ha realizado una primera evaluación de los daños ocasionados, cifrando en casi tres millones de euros el arreglo. El alcalde del municipio, Francisco Bella, volvió a criticar la «desidia» del Estado ante la situación de esta parte del litoral por los efectos de los últimos temporales y lamentó la falta de sintonía con el Ministerio para la Transición Ecológica.. «Hemos pedido un salvavidas y lo que nos intentaban traer era un transatlántico que teníamos que construir», denunció Bella, quien señaló que, frente a la emergencia actual que amenaza con derribar inmuebles situados en primera línea, el Gobierno central plantee soluciones a largo plazo o de carácter burocrático, como el retranqueo del paseo marítimo, que no frenan la embestida inmediata del mar.. Ante la gravedad de los daños, el Ayuntamiento ha decidido llevar a cabo un plan de choque costeado por las arcas municipales a pesar de no ser su competencia directa, de forma que desde esta semana la maquinaria pesada trabaja en los puntos más críticos, como el entorno del edificio Alcotán, la zona del Pueblo Andaluz y la propia depuradora municipal.. A petición del Ayuntamiento, técnicos de la Unidad Militar de Emergencia (UME) realizaron una primera evaluación en el edificio Alcotán. «Su informe dictamina que hay que arropar la estructura desde fuera para protegerla; es lo que estamos haciendo», explicó el regidor.. La situación es especialmente grave en la primera línea de playa, donde el mar ha socavado los cimientos de varias viviendas y derribado tramos del paseo marítimo. Pero hay más: la amenaza sobre la depuradora de aguas residuales podría derivar en un desastre ambiental de mayor envergadura en pleno entorno del Parque Nacional de Doñana.. El alcalde criticó el plan propuesto por el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, que apuesta por una solución «estructural» basada en el retranqueo de la línea de costa, lo que implicaría, según Bella, «mover el paseo marítimo 100 metros tierra adentro y eliminar más de 300 edificaciones». «Es una locura plantear expropiaciones y demoliciones masivas mientras el agua entra en los patios de los vecinos, no tiene ningún sentido», precisó el regidor, que recordó que el problema de erosión se debe al espigón Juan Carlos I, construido hace décadas, que bloquea el paso de arena.. Por su parte, el delegado de la Junta en Huelva, José Manuel Correa, garantizó que la Administración autonómica pondrá a disposición del Ayuntamiento todos los medios técnicos y humanos necesarios en este asunto y garantizará todo el apoyo administrativo para recuperar el litoral.
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