“¡Lloran por la sangre de los cruzados y de los judíos, mientras eructan sangre musulmana! Ésta es la realidad de la «humanidad» y sus instituciones”. Así comienza una publicación del Estado Islámico (Isis, Daesh), en la que “A la luz de la yihad”, tratan de justificar lo injustificable: el genocidio que cometen contra los cristianos en África.. “Aconsejamos a los muyahidines (sus terroristas) masacrar a esta «humanidad» tuerta con el cuchillo de la lealtad y la negación, mostrando misericordia hacia los musulmanes y severidad y dureza hacia los kuffar (infieles)”.. Algo debe estar rondando por los cabecillas de Daesh cuando dedican tantas publicaciones a fundamentar en diversos motivos, muchos de ellos “divinos”, los crímenes que cometen. Tal vez intuyan que alguien puede tomar la bandera e intentar algo para que acabe su impunidad, aunque se jactan de no temer a nadie.. Con su habitual hipocresía y en plan seráfico, recuerdan que ellos siempre ofrecen, antes del asesinato, dos posibilidades: convertirse a “su” Islam; o `pagar la yizia, el impuesto religioso en señal de humillación y sumisión”. “Si rechazan tanto el Islam como la jizya, entonces morirán y serán expulsados, algo que han estado experimentando y sufriendo durante años”. Se quejan de “las voces de los estados cruzados y sus «bestiales instituciones de derechos humanos» se alzaron para condenar los ataques, porque esta vez los muertos y desplazados eran sus aliados, los adoradores de la cruz”.
“¡Lloran por la sangre de los cruzados y de los judíos, mientras eructan sangre musulmana! Ésta es la realidad de la «humanidad» y sus instituciones”. Así comienza una publicación del Estado Islámico (Isis, Daesh), en la que “A la luz de la yihad”, tratan de justificar lo injustificable: el genocidio que cometen contra los cristianos en África.. “Aconsejamos a los muyahidines (sus terroristas) masacrar a esta «humanidad» tuerta con el cuchillo de la lealtad y la negación, mostrando misericordia hacia los musulmanes y severidad y dureza hacia los kuffar (infieles)”.. Algo debe estar rondando por los cabecillas de Daesh cuando dedican tantas publicaciones a fundamentar en diversos motivos, muchos de ellos “divinos”, los crímenes que cometen. Tal vez intuyan que alguien puede tomar la bandera e intentar algo para que acabe su impunidad, aunque se jactan de no temer a nadie.. Con su habitual hipocresía y en plan seráfico, recuerdan que ellos siempre ofrecen, antes del asesinato, dos posibilidades: convertirse a “su” Islam; o pagar la yizia, el impuesto religioso en señal de humillación y sumisión”. “Si rechazan tanto el Islam como la jizya, entonces morirán y serán expulsados, algo que han estado experimentando y sufriendo durante años”. Se quejan de “las voces de los estados cruzados y sus «bestiales instituciones de derechos humanos» se alzaron para condenar los ataques, porque esta vez los muertos y desplazados eran sus aliados, los adoradores de la cruz”.
Quien no abrace «su» Islam o pague el impuesto religioso, será pasado por las armas
Internacional: noticias internacionales de hoy en La Razón
