El revisor independiente de la legislación antiterrorista del Reino Unido, Jonathan Hall KC, ha planteado que el país debería considerar una prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años, siguiendo el modelo aplicado recientemente en Australia. La propuesta llega en un momento en el que varios países occidentales están endureciendo sus políticas digitales para proteger a los menores.. Hall advirtió de que Internet se ha convertido en un “portal para actos horribles de violencia” y alertó de que la interacción con chatbots extremistas puede empujar a adolescentes vulnerables “a la senda de la muerte”. En un artículo publicado en The Telegraph, defendió que el Reino Unido podría “recuperar el control” sobre las grandes plataformas tecnológicas mediante nuevas herramientas legislativas.. La idea no surge en el vacío. En los últimos meses, el Parlamento Europeo ha debatido limitar o prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años, en línea con la preocupación creciente por el impacto de TikTok, Instagram o X en la salud mental y la seguridad de los jóvenes.. Francia también ha dado pasos en esa dirección: el Gobierno francés anunció su intención de prohibir el uso de redes sociales a menores de 15 años para frenar lo que describen como un “veneno digital lento” que afecta al desarrollo emocional de los adolescentes.. El modelo australiano, en vigor desde diciembre, prohíbe a los menores de 16 años utilizar redes sociales y contempla multas millonarias para las empresas que incumplan la normativa. Solo en el primer día, el Gobierno australiano informó de la desactivación de 200.000 cuentas.. En el Reino Unido, el debate sobre la protección digital de los menores ya venía creciendo. Este mismo año, el Gobierno británico aprobó la prohibición del uso del teléfono móvil en los colegios, una medida que buscaba reducir distracciones, mejorar el rendimiento académico y limitar la exposición de los alumnos a contenidos dañinos durante el horario escolar.. Europa avanza hacia límites más estrictos para proteger a los menores en el entorno digital. La propuesta de Hall se enmarca en esta tendencia de mayor intervención estatal en el entorno digital juvenil.. El experto citó varios casos recientes de violencia extrema cometida por jóvenes que habían consumido material radical en Internet, entre ellos Axel Rudakubana y Nicholas Prosper, ambos expuestos a contenidos violentos antes de cometer ataques graves. Aunque sus crímenes no fueron clasificados como terrorismo, Hall subrayó que la influencia digital fue determinante.. La Policía Metropolitana de Londres también ha alertado de un aumento del 38% en las derivaciones al programa Prevent, destinado a detectar procesos de radicalización, con menores de 18 años representando la mayoría de los casos.. La detective superintendente Jane Corrigan advirtió de que cada vez más niños pasan largas horas en Internet sin supervisión, lo que los expone a material dañino y a comunidades que fomentan la violencia.. El debate sobre una posible prohibición en el Reino Unido se encuentra en una fase inicial, pero la presión para actuar crece a medida que más países europeos adoptan medidas similares y aumentan los casos de radicalización juvenil vinculados al entorno digital.
El revisor antiterrorista británico plantea seguir el modelo australiano y las nuevas restricciones europeas para frenar la radicalización juvenil y el acceso de menores a contenidos violentos
El revisor independiente de la legislación antiterrorista del Reino Unido, Jonathan Hall KC, ha planteado que el país debería considerar una prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años, siguiendo el modelo aplicado recientemente en Australia. La propuesta llega en un momento en el que varios países occidentales están endureciendo sus políticas digitales para proteger a los menores.. Hall advirtió de que Internet se ha convertido en un “portal para actos horribles de violencia” y alertó de que la interacción con chatbots extremistas puede empujar a adolescentes vulnerables “a la senda de la muerte”. En un artículo publicado en The Telegraph, defendió que el Reino Unido podría “recuperar el control” sobre las grandes plataformas tecnológicas mediante nuevas herramientas legislativas.. La idea no surge en el vacío. En los últimos meses, el Parlamento Europeo ha debatido limitar o prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años, en línea con la preocupación creciente por el impacto de TikTok, Instagram o X en la salud mental y la seguridad de los jóvenes.. Francia también ha dado pasos en esa dirección: el Gobierno francés anunció su intención de prohibir el uso de redes sociales a menores de 15 años para frenar lo que describen como un “veneno digital lento” que afecta al desarrollo emocional de los adolescentes.. El modelo australiano, en vigor desde diciembre, prohíbe a los menores de 16 años utilizar redes sociales y contempla multas millonarias para las empresas que incumplan la normativa. Solo en el primer día, el Gobierno australiano informó de la desactivación de 200.000 cuentas.. En el Reino Unido, el debate sobre la protección digital de los menores ya venía creciendo. Este mismo año, el Gobierno británico aprobó la prohibición del uso del teléfono móvil en los colegios, una medida que buscaba reducir distracciones, mejorar el rendimiento académico y limitar la exposición de los alumnos a contenidos dañinos durante el horario escolar.. La propuesta de Hall se enmarca en esta tendencia de mayor intervención estatal en el entorno digital juvenil.. El experto citó varios casos recientes de violencia extrema cometida por jóvenes que habían consumido material radical en Internet, entre ellos Axel Rudakubana y Nicholas Prosper, ambos expuestos a contenidos violentos antes de cometer ataques graves. Aunque sus crímenes no fueron clasificados como terrorismo, Hall subrayó que la influencia digital fue determinante.. La Policía Metropolitana de Londres también ha alertado de un aumento del 38% en las derivaciones al programa Prevent, destinado a detectar procesos de radicalización, con menores de 18 años representando la mayoría de los casos.. La detective superintendente Jane Corrigan advirtió de que cada vez más niños pasan largas horas en Internet sin supervisión, lo que los expone a material dañino y a comunidades que fomentan la violencia.. El debate sobre una posible prohibición en el Reino Unido se encuentra en una fase inicial, pero la presión para actuar crece a medida que más países europeos adoptan medidas similares y aumentan los casos de radicalización juvenil vinculados al entorno digital.
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