Más de 700 estudiantes burgaleses de los ocho centros escolares referentes de Unicef en Burgos se concentraron hoy en la plaza del Rey San Fernando para celebrar juntos el Día Escolar de la Paz y la No Violencia. A los pies de la Catedral, representantes de los centros leyeron un manifiesto, se guardó un minuto de silencio y corearon el lema de Unicef para este día ‘Yo no me quedo mirando’.. La coordinadora de Unicef en Castilla y León, Beatriz Revilla, y la responsable del área de proyectos educativos de la dirección provincial de educación, Sara Val, acompañaron a los alumnos de diferentes etapas educativas, desde Primaria a Bachillerato del colegio Maristas Liceo Castilla, colegio La Salle, IES Cardenal López de Mendoza, colegio Jesús María, centro Apóstol San Pablo, colegio Sagrado Corazón de Jesús, CEIP Francisco de Vitoria y CEIP Las Candelas.. Durante el encuentro se guardó un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de la violencia y, de manera especial, por los niños y niñas fallecidos en los conflictos armados, así como en apoyo a las personas y organizaciones que trabajan por la paz en todo el mundo. Además, alumnado de los distintos centros dio lectura a un manifiesto en el que se subraya el esfuerzo de las comunidades educativas por ser “espacios de paz, buen trato y no violencia, donde luchemos contra el ‘bullying’ y el ciberacoso, y donde los derechos de la infancia sean respetados”.. El manifiesto concluyó con un llamamiento a seguir siendo “instrumentos de paz” y el grito conjunto de todos los asistentes con el lema de UNICEF ‘Yo no me quedo mirando’. Esta acción conjunta busca visibilizar el papel de la educación como herramienta fundamental para construir sociedades más respetuosas, inclusivas y pacíficas, reforzando el trabajo que UNICEF impulsa a nivel global desde el enfoque de los derechos de la infancia.
A los pies de la Catedral, lanzan el grito de UNICEF en este día ‘Yo no me quedo mirando’
Más de 700 estudiantes burgaleses de los ocho centros escolares referentes de Unicef en Burgos se concentraron hoy en la plaza del Rey San Fernando para celebrar juntos el Día Escolar de la Paz y la No Violencia. A los pies de la Catedral, representantes de los centros leyeron un manifiesto, se guardó un minuto de silencio y corearon el lema de Unicef para este día ‘Yo no me quedo mirando’.. La coordinadora de Unicef en Castilla y León, Beatriz Revilla, y la responsable del área de proyectos educativos de la dirección provincial de educación, Sara Val, acompañaron a los alumnos de diferentes etapas educativas, desde Primaria a Bachillerato del colegio Maristas Liceo Castilla, colegio La Salle, IES Cardenal López de Mendoza, colegio Jesús María, centro Apóstol San Pablo, colegio Sagrado Corazón de Jesús, CEIP Francisco de Vitoria y CEIP Las Candelas.. Durante el encuentro se guardó un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de la violencia y, de manera especial, por los niños y niñas fallecidos en los conflictos armados, así como en apoyo a las personas y organizaciones que trabajan por la paz en todo el mundo. Además, alumnado de los distintos centros dio lectura a un manifiesto en el que se subraya el esfuerzo de las comunidades educativas por ser “espacios de paz, buen trato y no violencia, donde luchemos contra el ‘bullying’ y el ciberacoso, y donde los derechos de la infancia sean respetados”.. El manifiesto concluyó con un llamamiento a seguir siendo “instrumentos de paz” y el grito conjunto de todos los asistentes con el lema de UNICEF ‘Yo no me quedo mirando’. Esta acción conjunta busca visibilizar el papel de la educación como herramienta fundamental para construir sociedades más respetuosas, inclusivas y pacíficas, reforzando el trabajo que UNICEF impulsa a nivel global desde el enfoque de los derechos de la infancia.
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