Marruecos para inversores extranjeros, el Centro Marroquí de Cine (CCM) ya no se conforma con la diversidad de sus paisajes naturales, sino que apuesta por un mecanismo financiero: un «reembolso en efectivo» que puede alcanzar el 30% de los gastos.. Con un servicio integral, una logística segura e importantes incentivos fiscales, Marruecos está desplegando un ecosistema completo para consolidarse como el centro de producción esencial de la región.. El Centro Cinematográfico Marroquí está reestructurando su oferta de una manera totalmente innovadora. Con un programa de reembolso en efectivo que alcanza el 30%, ya no se limita a ofrecer sus emblemáticas ubicaciones, sino que se consolida como un socio inversor clave a nivel mundial.. «Desde 1919, desde las callejuelas de Tánger hasta las dunas de Ouarzazate, Marruecos se ha consolidado como una tierra legendaria para el cine. Si bien Hitchcock y Welles se inspiraron en sus paisajes, el país ha transformado este patrimonio natural en una industria bien estructurada a lo largo de las décadas. Hoy, el Centro Marroquí de Cine, fundado en 1944, funciona como ventanilla única. Garantiza no solo la seguridad jurídica y administrativa mediante la emisión centralizada de permisos, sino también un apoyo logístico de alto nivel gracias a la estrecha coordinación con las autoridades nacionales. Esta organización se basa en la colaboración obligatoria con empresas marroquíes acreditadas, lo que garantiza tanto la transferencia de conocimientos como una eficiencia operativa impecable sobre el terreno», comenta Le360.. El principal argumento financiero que sitúa a Marruecos a la cabeza de los destinos de rodaje sigue siendo el programa de reembolso de gastos. Este incentivo fiscal permite a las producciones extranjeras recuperar hasta el 30 % de los gastos subvencionables incurridos en el país. El alcance de este apoyo es amplio y abarca largometrajes (de ficción o documentales), películas para televisión, series de televisión, telenovelas y docudramas.. Una vez aprobada la solicitud, se requiere un depósito del 5% del monto de la subvención, el cual se reembolsa íntegramente al finalizar el proyecto. El reembolso final se realiza en un solo pago, previa validación de los documentos contables, en un plazo máximo de ciento ochenta días.. «Elegir Marruecos significa acceder a un centro de experiencia único, que combina una gran diversidad geográfica con una mano de obra altamente cualificada. Desde las cumbres nevadas del Atlas hasta las antiguas medinas, los cineastas tienen acceso a técnicos, escenógrafos y directores de producción con amplia experiencia en estándares internacionales. A cambio de este ecosistema de alto rendimiento, Marruecos solicita concesiones mínimas, como aparecer en los créditos de la película y el derecho a utilizar breves fragmentos para su propia promoción. Con esta guía, Marruecos reafirma su compromiso de evolucionar de ser un simple lugar de rodaje a un centro de producción global que combina competitividad financiera, seguridad y excelencia artística», concluye.
Rabat concede una serie de incentivos más allá de los atractivos paisajísticos con el fin de convertirse en un centro de referencia
Marruecos para inversores extranjeros, el Centro Marroquí de Cine (CCM) ya no se conforma con la diversidad de sus paisajes naturales, sino que apuesta por un mecanismo financiero: un «reembolso en efectivo» que puede alcanzar el 30% de los gastos.. Con un servicio integral, una logística segura e importantes incentivos fiscales, Marruecos está desplegando un ecosistema completo para consolidarse como el centro de producción esencial de la región.. El Centro Cinematográfico Marroquí está reestructurando su oferta de una manera totalmente innovadora. Con un programa de reembolso en efectivo que alcanza el 30%, ya no se limita a ofrecer sus emblemáticas ubicaciones, sino que se consolida como un socio inversor clave a nivel mundial.. «Desde 1919, desde las callejuelas de Tánger hasta las dunas de Ouarzazate, Marruecos se ha consolidado como una tierra legendaria para el cine. Si bien Hitchcock y Welles se inspiraron en sus paisajes, el país ha transformado este patrimonio natural en una industria bien estructurada a lo largo de las décadas. Hoy, el Centro Marroquí de Cine, fundado en 1944, funciona como ventanilla única. Garantiza no solo la seguridad jurídica y administrativa mediante la emisión centralizada de permisos, sino también un apoyo logístico de alto nivel gracias a la estrecha coordinación con las autoridades nacionales. Esta organización se basa en la colaboración obligatoria con empresas marroquíes acreditadas, lo que garantiza tanto la transferencia de conocimientos como una eficiencia operativa impecable sobre el terreno», comenta Le360.. El principal argumento financiero que sitúa a Marruecos a la cabeza de los destinos de rodaje sigue siendo el programa de reembolso de gastos. Este incentivo fiscal permite a las producciones extranjeras recuperar hasta el 30 % de los gastos subvencionables incurridos en el país. El alcance de este apoyo es amplio y abarca largometrajes (de ficción o documentales), películas para televisión, series de televisión, telenovelas y docudramas.. Una vez aprobada la solicitud, se requiere un depósito del 5% del monto de la subvención, el cual se reembolsa íntegramente al finalizar el proyecto. El reembolso final se realiza en un solo pago, previa validación de los documentos contables, en un plazo máximo de ciento ochenta días.. «Elegir Marruecos significa acceder a un centro de experiencia único, que combina una gran diversidad geográfica con una mano de obra altamente cualificada. Desde las cumbres nevadas del Atlas hasta las antiguas medinas, los cineastas tienen acceso a técnicos, escenógrafos y directores de producción con amplia experiencia en estándares internacionales. A cambio de este ecosistema de alto rendimiento, Marruecos solicita concesiones mínimas, como aparecer en los créditos de la película y el derecho a utilizar breves fragmentos para su propia promoción. Con esta guía, Marruecos reafirma su compromiso de evolucionar de ser un simple lugar de rodaje a un centro de producción global que combina competitividad financiera, seguridad y excelencia artística», concluye.
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