Dos días después, todavía sigue coleando la tormenta generada por los cánticos que se oyeron en el RCDE Stadium de Cornellá en el encuentro entre España y Egipto. Un sector de la grada coreó el cántico ‘musulmán el que no bote’, generando todo un debate tanto en medios de comunicación como en redes sociales.. Y en las últimas horas hay quien ha querido aprovechar la visibilidad de aquellos incidentes para tratar de deslegitimar a España y hacer valer su posición. En Marruecos, algunos medios de comunicación han tratado de llevarse los hechos a su terreno y sacar ventaja de lo que se vio, tachando a nuestro país de racista.. No sólo eso, sino que, además, han querido reivindicar la posición de Marruecos para albergar la final del Mundial 2030, ahora mismo en disputa con España una vez que Portugal, el tercer país sede del torneo, ya ha dejado claro que no albergará el encuentro que decidirá el título. «Marruecos tiene ventaja para ser sede de la final, porque en nuestros campos no se registran incidentes racistas», afirmaban desde el medio ‘Goud’.. Para este digital, los musulmanes están «sufriendo racismo» en España, y critica «los numerosos incidentes» que se registran en los últimos meses por los campos españoles». Algo que, aseguran, no sucede en el país norteafricano. Siempre según ‘Goud’, la FIFA estaría al tanto de este problema y sería proclive a las peticiones marroquíes.. Más allá del ruido que llega desde el sur del Mediterráneo, los cánticos han suscitado una serie de reacciones tanto a nivel mediático como deportivo e incluso político. Todos los partidos del Congreso han condenado el lema salvo Vox, que lo ha ensalzado aludiendo a la «invasión islámica» que a su juicio sufre España. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tachó de «inaceptables» las proclamas. «No podemos permitir que una minoría incívica empañe la realidad de un país plural y tolerante como España», dijo. También el PP expresó su condena: «Los himnos y las religiones se respetan, no se pitan», dijo el partido en su cuenta oficial.. Por otro lado, el jugador más determinante de la Selección española, Lamine Yamal, también tildó de «falta de respeto» los cánticos y defendió su condición de musulmán. «Sé que no iba por mí y era por el equipo rival, pero usar la religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas. El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar el respeto a la gente por lo que es o en lo que cree», dijo el astro español.. En cualquier caso, el daño ya está hecho y los Mossos investigan de dónde procedieron los cánticos con la intención de identificar a los autores.
Algunos medios marroquíes tachan a España de «racista contra los musulmantes» por las proclamas y se ven con ventaja de cara a albergar el partido definitivo por el título
Dos días después, todavía sigue coleando la tormenta generada por los cánticos que se oyeron en el RCDE Stadium de Cornellá en el encuentro entre España y Egipto. Un sector de la grada coreó el cántico ‘musulmán el que no bote’, generando todo un debate tanto en medios de comunicación como en redes sociales.. Y en las últimas horas hay quien ha querido aprovechar la visibilidad de aquellos incidentes para tratar de deslegitimar a España y hacer valer su posición. En Marruecos, algunos medios de comunicación han tratado de llevarse los hechos a su terreno y sacar ventaja de lo que se vio, tachando a nuestro país de racista.. No sólo eso, sino que, además, han querido reivindicar la posición de Marruecos para albergar la final del Mundial 2030, ahora mismo en disputa con España una vez que Portugal, el tercer país sede del torneo, ya ha dejado claro que no albergará el encuentro que decidirá el título. «Marruecos tiene ventaja para ser sede de la final, porque en nuestros campos no se registran incidentes racistas», afirmaban desde el medio ‘Goud’.. Para este digital, los musulmanes están «sufriendo racismo» en España, y critica «los numerosos incidentes» que se registran en los últimos meses por los campos españoles». Algo que, aseguran, no sucede en el país norteafricano. Siempre según ‘Goud’, la FIFA estaría al tanto de este problema y sería proclive a las peticiones marroquíes.. Más allá del ruido que llega desde el sur del Mediterráneo, los cánticos han suscitado una serie de reacciones tanto a nivel mediático como deportivo e incluso político. Todos los partidos del Congreso han condenado el lema salvo Vox, que lo ha ensalzado aludiendo a la «invasión islámica» que a su juicio sufre España. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tachó de «inaceptables» las proclamas. «No podemos permitir que una minoría incívica empañe la realidad de un país plural y tolerante como España», dijo. También el PP expresó su condena: «Los himnos y las religiones se respetan, no se pitan», dijo el partido en su cuenta oficial.. Por otro lado, el jugador más determinante de la Selección española, Lamine Yamal, también tildó de «falta de respeto» los cánticos y defendió su condición de musulmán. «Sé que no iba por mí y era por el equipo rival, pero usar la religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas. El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar el respeto a la gente por lo que es o en lo que cree», dijo el astro español.. En cualquier caso, el daño ya está hecho y los Mossos investigan de dónde procedieron los cánticos con la intención de identificar a los autores.
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