El papa León XIV recibió este jueves en el Vaticano al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en medio de una crisis diplomática sin precedentes entre la Casa Blanca y el Vaticano tras los recientes ataques al Pontífice por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.. La audiencia, que duró unos 45 minutos, «hizo hincapié en la solidez de las relaciones entre Estados Unidos y la Santa Sede, así como su compromiso común en favor de la paz y de la dignidad humana», señaló el Departamento de Estado en un comunicado. Durante el encuentro, se abordaron cuestiones internacionales como la paz en Oriente Medio y la promoción de la libertad religiosa. En un mensaje publicado en sus redes sociales, Rubio dijo que la reunión había servido para subrayar el compromiso compartido con la promoción de la paz y la dignidad humana.. La reunión empezó con casi 40 minutos de retraso y se alargó algo más de la media hora habitual estipulada por la Santa Sede para poder cuadrar la agenda del Papa, que este jueves estaba especialmente llena, con una audiencia previa al primer ministro de Polonia, Donald Tusk, con quien abordó la situación en Ucrania, y un encuentro con los nuevos reclutas de la Guardia Suiza, el ejército del Papa, que juraron el cargo el día anterior en una ceremonia presidida por el Pontífice.. El secretario de Estado estadounidense llegó con su esposa poco después de las 11 a un Vaticano prácticamente blindado, escoltados por una amplia comitiva de vehículos que cruzó la Vía de la Conciliazione hasta entrar en el pequeño Estado pontificio a través del Arco de las Campanas, reservado a las autoridades. En el Cortile de San Dámaso fue recibido por el prefecto de la Casa Pontificia, el arzobispo bosnio Peter Rajiz, y desde ahí, el secretario de Estado se desplazó hasta la biblioteca privada del Palacio Apostólico donde le esperaba el Pontífice.. Un encuentro solicitado por EE UU. El encuentro fue solicitado por la Administración estadounidense un mes antes, como confirmó el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, que también se reunió con Rubio en la Secretaría de Estado, y se produce en un contexto delicado, apenas unas horas después de que el presidente Donald Trump volviera a criticar públicamente al Pontífice, acusándolo de estar «poniendo en peligro a muchos católicos» por su supuesta falta de firmeza ante la amenaza nuclear iraní. Unos ataques que Parolin calificó como «un tanto extraños».. «La misión de la Iglesia es predicar el Evangelio y la paz, no las armas», respondió León XIV a los periodistas que este martes le cuestionaron sobre las palabras del inquilino de la Casa Blanca. Y añadió: «Por eso, si alguien desea criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad, pues la Iglesia se ha manifestado contra todas las armas nucleares durante años y no cabe duda alguna al respecto».. Un último ataque que llega después de semanas de desencuentros entre el Vaticano y la Casa Blanca, en los que Trump acusó al Papa de ser «débil» en política exterior, y que han creado una brecha entre los católicos estadounidenses. Desde este punto de vista, la visita de Rubio tiene también un marcado carácter personal y busca precisamente marcar distancias ante una crisis diplomática sin precedentes provocada por el inquilino de la Casa Blanca, que podría pasar factura su futura candidatura presidencial.. El Vaticano, mediador entre Washington y La Habana. En una rueda de prensa en la Casa Blanca antes de partir hacia Roma, Rubio negó que el viaje a Italia esté motivado por esos desencuentros y avanzó que abordaría con el Papa temas como la distribución de ayuda humanitaria en Cuba, ya que el Vaticano ha sido durante años mediador entre Washington y La Habana. Esta es la segunda audiencia entre Rubio, un católico practicante, y León XIV, que ya mantuvieron un encuentro privado el año pasado tras la misa de inicio de pontificado del Papa nacido en Chicago.. Antes de volver a Estados Unidos, Rubio se reunirá este viernes con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, víctima también de los ataques de Trump en las últimas semanas, así como con el ministro de Defensa, Guido Crosetto, y el canciller italiano Antonio Tajani, quien adelantó que ante Rubio defenderá que la diplomacia es el único instrumento para alcanzar la paz.
El papa León XIV recibió este jueves en el Vaticano al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en medio de una crisis diplomática sin precedentes entre la Casa Blanca y el Vaticano tras los recientes ataques al Pontífice por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.. La audiencia, que duró unos 45 minutos, “hizo hincapié en la solidez de las relaciones entre Estados Unidos y la Santa Sede, así como su compromiso común en favor de la paz y de la dignidad humana”, señaló el Departamento de Estado en un comunicado. Durante el encuentro, se abordaron cuestiones internacionales como la paz en Oriente Medio y la promoción de la libertad religiosa. En un mensaje publicado en sus redes sociales, Rubio dijo que la reunión había servido para subrayar el compromiso compartido con la promoción de la paz y la dignidad humana.. La reunión empezó con casi 40 minutos de retraso y se alargó algo más de la media hora habitual estipulada por la Santa Sede para poder cuadrar la agenda del Papa, que este jueves estaba especialmente llena, con una audiencia previa al primer ministro de Polonia, Donald Tusk, con quien abordó la situación en Ucrania, y un encuentro con los nuevos reclutas de la Guardia Suiza, el ejército del Papa, que juraron el cargo el día anterior en una ceremonia presidida por el Pontífice.. El secretario de Estado estadounidense llegó con su esposa poco después de las 11 a un Vaticano prácticamente blindado escoltados por una amplia comitiva de vehículos que cruzó la Vía de la Conciliazione hasta entrar en el pequeño Estado pontificio a través del Arco de las Campanas, reservado a las autoridades. En el Cortile de San Dámaso fue recibido por el prefecto de la Casa Pontificia, el arzobispo bosnio Peter Rajiz, y desde ahí, el secretario de Estado se desplazó hasta la biblioteca privada del Palacio Apostólico donde le esperaba el Pontífice.. Durante la audiencia, se produjo el habitual intercambio de regalos. “¿Qué se le regala a alguien que lo tiene todo?”, le preguntó el secretario de Estado de Estados Unidos al Papa, a quien entregó un pequeño pisapapeles de cristal con forma de balón de fútbol americano e hizo referencia a la conocida afición de León XIV por los Chicago White Sox: “Usted es aficionado al béisbol, pero esto lleva el sello del Departamento de Estado”. Por su parte, el Pontífice obsequió a Rubio con con un libro sobre arte vaticano y un bolígrafo de madera de olivo: “El olivo es, obviamente, la planta de la paz”.. El encuentro fue solicitado por la Administración estadounidense un mes antes, como confirmó el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, que también se reunió con Rubio en la Secretaría de Estado, y se produce en un contexto delicado, apenas unas horas después de que el presidente Donald Trump volviera a criticar públicamente al Pontífice, acusándolo de estar “poniendo en peligro a muchos católicos” por su supuesta falta de firmeza ante la amenaza nuclear iraní. Unos ataques que Parolin calificó como “un tanto extraños”.. “La misión de la Iglesia es predicar el Evangelio y la paz, no las armas”, respondió León XIV a los periodistas que este martes le cuestionaron sobre las palabras del inquilino de la Casa Blanca. Y añadió: “Por eso, si alguien desea criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad, pues la Iglesia se ha manifestado contra todas las armas nucleares durante años y no cabe duda alguna al respecto”.. Un último ataque que llega después de semanas de desencuentros entre el Vaticano y la Casa Blanca, en los que Trump acusó al Papa de ser “débil” en política exterior, y que han creado una brecha entre los católicos estadounidenses. Desde este punto de vista, la visita de Rubio tiene también un marcado carácter personal y busca precisamente marcar distancias ante una crisis diplomática sin precedentes provocada por el inquilino de la Casa Blanca, que podría pasar factura su futura candidatura presidencial.. En una rueda de prensa en la Casa Blanca antes de partir hacia Roma, Rubio negó que el viaje a Italia esté motivado por esos desencuentros y avanzó que abordaría con el Papa temas como la distribución de ayuda humanitaria en Cuba, ya que el Vaticano ha sido durante años mediador entre Washington y La Habana.. Esta es la segunda audiencia entre Rubio, un católico practicante, y León XIV, que ya mantuvieron un encuentro privado el año pasado tras la misa de inicio de pontificado del Papa nacido en Chicago.. Antes de volver a Estados Unidos, Rubio se reunirá este viernes con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, víctima también de los ataques de Trump en las últimas semanas, así como con el ministro de Defensa, Guido Crosetto, y el canciller italiano Antonio Tajani, quien adelantó que ante Rubio defenderá que la diplomacia es el único instrumento para alcanzar la paz.
La Casa Blanca negó que el viaje a Italia esté motivado por ese encontronazo con el presidente de EE UU
Internacional: noticias internacionales de hoy en La Razón
