Los sindicatos educativos catalanes dan comienzo este lunes a una nueva convocatoria de huelga. Esta vez, sin embargo, no todos saldrán a la calle. Envueltos en una discordia sindical, algunos vislumbran en este nuevo ciclo de movilizaciones —USTEC·STEs, Professors de Secundària (Aspepc·Sps), CGT y la Intersindical— una ocasión para revertir un pacto «insuficiente» y consensuado «a espaldas de la mayoría de profesores».. Otros —CC OO y UGT— defienden un acuerdo «global» con la Generalitat que entienden como «una oportunidad que no se podía dejar escapar». «Aceptarlo no significa cerrar el camino, sino abrirlo para continuar negociando», admite Lorena Martínez, responsable de Educación Pública de la UGT, para LA RAZÓN.. Cuestión salarial. Múltiples desavenencias han florecido a raíz del acuerdo educativo. En concreto, la cuestión salarial era «una línea roja» que el Govern había traspasado, según las plataformas sindicales. La fórmula del ejecutivo catalán es la siguiente: una subida del complemento salarial autonómico del 30%.. En otras palabras, los profesores de Cataluña —129.327 docentes de la escuela pública y de la concertada— cobrarán unos 3.000 euros anuales más que ahora en 2029. «200 euros brutos más al mes no harán que recuperemos las pérdidas de las últimas décadas. Volveremos a la casilla de salida en cuatro años», explica a este diario la portavoz de USTEC·STEs, Iolanda Segura, que reivindica que el incremento retributivo debe «tener en cuenta el salario total y no los complementos singulares». «El IPC aumentará y el resto de comunidades mejorarán sus condiciones», añade.. Por contra, la representante de CC OO Educació, Ester Vila, explica que este acuerdo supondría para Cataluña colocarse «en tercera posición», respecto al resto de autonomías del Estado en la cuestión salarial: solo por detrás de Cantabria y Euskadi. Además, incide en que el pacto educativo no está supeditado a la aprobación de los presupuestos y que cuenta con la posibilidad de «revisar el incremento salarial» en el futuro. El acuerdo, además, contempla reforzar la escuela inclusiva, entre otras cuestiones, con 299 millones de euros. Una propuesta «mínima» y que «no se notará en los centros», asevera Segura.. Una opinión que no concuerda con la de UGT, pues el sindicato argumenta que este pacto «posibilista» también regenera demandas como la democracia en los centros, la rebaja de las plazas perfiladas «al mínimo» (3%), así como la bajada de las ratios — el número de alumnos por aula en el centro—, al igual que la dotación de más recursos a las plantillas.. Movilizaciones. Sobre las movilizaciones previstas, USTEC·STEs niega que la no participación de CC OO y UGT afecte a la magnitud de la huelga. «Algunos de sus afiliados no estarán, pero entre ellos dos no llegan al 25% de la representación del colectivo», apunta la organización que prevé una implicación «masiva» de la comunidad docente catalana a lo largo de esta semana.. Una expectativa que la fuerza sindical mayoritaria defiende, secundándose en la consulta que lanzó a los profesores catalanes la semana pasada. En ella, según informó la organización, más de 40.000 maestros rechazan el acuerdo del Departamento de Educación.. En paralelo, Lorena Martínez, de UGT, respeta la huelga convocada, como también lo hace CC OO que recalca la «responsabilidad» de aceptar el acuerdo del Govern ya que, según defienden, «abre la puerta a conseguir más mejoras». «Si más adelante tenemos que ir todos a una, lo haremos», expone Martínez sobre la posibilidad de recoser la unidad sindical.. A partir de este lunes, los maestros catalanes volverán a reivindicar mejoras laborales para el gremio. Pero a diferencia de las huelgas del 24 de enero, 15 de noviembre o el 11 de febrero, hay algo distinto: esta vez, no todos los sindicatos educativos estarán enfrente suyo.
Las organizaciones abren este lunes un período de movilizaciones con USTEC como principal impulsor, tras el acuerdo del Govern con CC OO, UGT y la escuela concertada
Los sindicatos educativos catalanes dan comienzo este lunes a una nueva convocatoria de huelga. Esta vez, sin embargo, no todos saldrán a la calle. Envueltos en una discordia sindical, algunos vislumbran en este nuevo ciclo de movilizaciones —USTEC·STEs, Professors de Secundària (Aspepc·Sps), CGT y la Intersindical— una ocasión para revertir un pacto «insuficiente» y consensuado «a espaldas de la mayoría de profesores».. Otros —CC OO y UGT— defienden un acuerdo «global» con la Generalitat que entienden como «una oportunidad que no se podía dejar escapar». «Aceptarlo no significa cerrar el camino, sino abrirlo para continuar negociando», admite Lorena Martínez, responsable de Educación Pública de la UGT, para LA RAZÓN.. Cuestión salarial. Múltiples desavenencias han florecido a raíz del acuerdo educativo. En concreto, la cuestión salarial era «una línea roja» que el Govern había traspasado, según las plataformas sindicales. La fórmula del ejecutivo catalán es la siguiente: una subida del complemento salarial autonómico del 30%.. En otras palabras, los profesores de Cataluña —129.327 docentes de la escuela pública y de la concertada— cobrarán unos 3.000 euros anuales más que ahora en 2029. «200 euros brutos más al mes no harán que recuperemos las pérdidas de las últimas décadas. Volveremos a la casilla de salida en cuatro años», explica a este diario la portavoz de USTEC·STEs, Iolanda Segura, que reivindica que el incremento retributivo debe «tener en cuenta el salario total y no los complementos singulares». «El IPC aumentará y el resto de comunidades mejorarán sus condiciones», añade.. Por contra, la representante de CC OO Educació, Ester Vila, explica que este acuerdo supondría para Cataluña colocarse «en tercera posición», respecto al resto de autonomías del Estado en la cuestión salarial: solo por detrás de Cantabria y Euskadi. Además, incide en que el pacto educativo no está supeditado a la aprobación de los presupuestos y que cuenta con la posibilidad de «revisar el incremento salarial» en el futuro. El acuerdo, además, contempla reforzar la escuela inclusiva, entre otras cuestiones, con 299 millones de euros. Una propuesta «mínima» y que «no se notará en los centros», asevera Segura.. Una opinión que no concuerda con la de UGT, pues el sindicato argumenta que este pacto «posibilista» también regenera demandas como la democracia en los centros, la rebaja de las plazas perfiladas «al mínimo» (3%), así como la bajada de las ratios — el número de alumnos por aula en el centro—, al igual que la dotación de más recursos a las plantillas.. Movilizaciones. Sobre las movilizaciones previstas, USTEC·STEs niega que la no participación de CC OO y UGT afecte a la magnitud de la huelga. «Algunos de sus afiliados no estarán, pero entre ellos dos no llegan al 25% de la representación del colectivo», apunta la organización que prevé una implicación «masiva» de la comunidad docente catalana a lo largo de esta semana.. Una expectativa que la fuerza sindical mayoritaria defiende, secundándose en la consulta que lanzó a los profesores catalanes la semana pasada. En ella, según informó la organización, más de 40.000 maestros rechazan el acuerdo del Departamento de Educación.. En paralelo, Lorena Martínez, de UGT, respeta la huelga convocada, como también lo hace CC OO que recalca la «responsabilidad» de aceptar el acuerdo del Govern ya que, según defienden, «abre la puerta a conseguir más mejoras». «Si más adelante tenemos que ir todos a una, lo haremos», expone Martínez sobre la posibilidad de recoser la unidad sindical.. A partir de este lunes, los maestros catalanes volverán a reivindicar mejoras laborales para el gremio. Pero a diferencia de las huelgas del 24 de enero, 15 de noviembre o el 11 de febrero, hay algo distinto: esta vez, no todos los sindicatos educativos estarán enfrente suyo.
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