«Histórica». Así ha definido Donald Trump la visita oficial de Carlos III de Inglaterra y la reina consorte Camila a Estados Unidos que empieza este lunes y se alargará cuatro día, hasta el 30 de abril. Se trata de un momento crucial en las relaciones entre ambos países que, además, coincide con un aniversario mayúsculo para los norteamericanos con respecto a los británicos: la conmemoración de los 250 años de la firma de la Declaración de Independencia, en 1776. Y, por si fuera poco, se trata de la primera vez que un monarca viaja hasta EEUU desde que Isabel II fuese recibida por George W. Bush en 2007.. Aunque como príncipe de Gales estuvo en 19 ocasiones en el país, esta será además la primera visita de Estado de Carlos III desde su llegada al trono en 2022, por lo que se espera además que haya un despliegue igual o mayor a los fastos que se desplegaron desde Buckingham Palace hace unos meses, en septiembre de 2025, en el castillo de Windsor, cuando Donald Trump visitó Reino Unido, convirtiéndose en el primer político electo en la historia moderna al que se le conceden los honores en dos visitas de Estado distintas.. No por nada se ha hablado mucho de este viaje como unos días en los que habrá multitud de mensajes ocultos incluso en lo que no se hace. Porque no es solo que desde los royals se busque reforzar la alianza centenaria y cultural entre ambos países angloparlantes, sino que también entrarán en juego desde una importante lectura diplomática y política a otros ejes más crematísticos o filantrópicos, como los esfuerzos del soberano inglés para con la conservación del medio ambiente. Y también hay incluso un pulso familiar, ya que no está previsto —o al menos no aparece agendado para Carlos III— un encuentro con su hijo, el príncipe Harry, ni con su familia, por lo que el abuelo no irá a ver a sus nietos, Archie y Lilibet, ya que casi todo su viaje se desarrollará en la costa este, mientras que los Sussex viven en la contraria.. La Casa Blanca. Los dos primeros días serán clave en el devenir de la visita. Después de aterrizar, en Washington D. C., Carlos III y Camila serán recibidos por Donald y Melania Trump para tomar un té privado, asistiendo a continuación a una garden party, una recepción en los jardines de la Casa Blanca —costumbre además que proviene de Gran Bretaña, dado que las popularizó la reina Victoria y siguen teniendo lugar a día de hoy entre mayo y junio en Buckingham o Holyroodhouse, como detallan desde ¡Hola!— que ayudará a estrechar lazos políticos, militares, culturales y económicos entre ambos países. También tendrá lugar una ceremonia formal de bienvenida, en la que pasarán revista a las tropas, así como una reunión entre los dos mandatarios, mientras que Camila y la primera dama estadounidense harán lo propio por su lado.. Eso sí, el plato fuerte llegará cuando Carlos III ofrezca un discurso en el Congreso de Estados Unidos, siendo la segunda vez que un monarca británico hable en el Capitolio, ya que la primera, en 1991, fue su madre, Isabel II. Y, por si fuera poco, es precisamente el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes el, que actualmente está investigando los vínculos del expríncipe Andrés con Jeffrey Epstein, por lo que se atenderá cada palabra que diga el rey. Para acabar la jornada, una tradicional cena de Estado y la colocación de una corona de flores a los caídos, en un gesto para refrendar la cooperación militar entre ambas naciones.. Nueva York y Virginia. El miércoles, ya en Nueva York, y dado que este 2026 se cumplen 25 años de los atentados del 11-S, Carlos y Camila rendirán un homenaje a las victimas, así como se reunirán con quienes primeros acudieron al lugar y con familiares de los fallecidos. Asimismo, el monarca, en su faceta más «verde», hará una visita a una organización comunitaria que busca una agricultura urbana sostenible par ayudar a niños y jóvenes afectados por la inseguridad alimentaria mientras Camila se reunirá con autores y lectores en una recepción dedicada al mundo de la literatura. De hecho, ambos asistirán a un evento por los 100 años de Winnie the Pooh, un personaje creado por Alan Alexander Milne, británico de nacimiento.. Asimismo, en la Gran Manzana el monarca también participará en una reunión con empresarios e inversores, para afianzar la alianza económica entre ambas naciones, así como su estadía en Nueva York finalizará con su entrada en The King’s Trust, una ONG fundada en 1976, cuando todavía era príncipe, y que ayuda a jóvenes a desarrollar sus habilidades y encontrar empleo. Tras ello, ya el jueves, irán al estado de Virginia, lugar donde se fundó la primera colonia británica en suelo americano, y se reunirán con diferentes grupos culturales e indígenas de los Apalaches, participando con ellos en una block party, y aprendiendo de ellos los esfuerzos que realizan en la conservación medioambiental y de la naturaleza.. Y como colofón, Bermudas. Para terminar, el viernes los reyes llegarán a Bermudas, un histórico territorio británico de ultramar que llegó a ser administrado por la corona y que ahora está bajo su soberanía pero no forma parte del Reino Unido. Allí, buscarán conocer qué se está haciendo para la preservación de la biodiversidad de la isla —es conocida la afición del monarca por la jardinería y la conservación del patrimonio floral—, así como en Hamilton, la capital del archipiélago, Carlos III se reunirá con los residentes de diferentes sectores creativos de todas las islas habitadas. Por último, visitará una exposición sobre el tráfico esclavista que tuvo lugar en la zona, así como inaugurará la nueva Estación de la Guardia Costera de Great Bay.
«Histórica». Así ha definido Donald Trump la visita oficial de Carlos III de Inglaterra y la reina consorte Camila a Estados Unidos que empieza este lunes y se alargará cuatro día, hasta el 30 de abril. Se trata de un momento crucial en las relaciones entre ambos países que, además, coincide con un aniversario mayúsculo para los norteamericanos con respecto a los británicos: la conmemoración de los 250 años de la firma de la Declaración de Independencia, en 1776. Y, por si fuera poco, se trata de la primera vez que un monarca viaja hasta EEUU desde que Isabel II fuese recibida por George W. Bush en 2007.. Aunque como príncipe de Gales estuvo en 19 ocasiones en el país, esta será además la primera visita de Estado de Carlos III desde su llegada al trono en 2022, por lo que se espera además que haya un despliegue igual o mayor a los fastos que se desplegaron desde Buckingham Palace hace unos meses, en septiembre de 2025, en el castillo de Windsor, cuando Donald Trump visitó Reino Unido, convirtiéndose en el primer político electo en la historia moderna al que se le conceden los honores en dos visitas de Estado distintas.. No por nada se ha hablado mucho de este viaje como unos días en los que habrá multitud de mensajes ocultos incluso en lo que no se hace. Porque no es solo que desde los royals se busque reforzar la alianza centenaria y cultural entre ambos países angloparlantes, sino que también entrarán en juego desde una importante lectura diplomática y política a otros ejes más crematísticos o filantrópicos, como los esfuerzos del soberano inglés para con la conservación del medio ambiente. Y también hay incluso un pulso familiar, ya que no está previsto —o al menos no aparece agendado para Carlos III— un encuentro con su hijo, el príncipe Harry, ni con su familia, por lo que el abuelo no irá a ver a sus nietos, Archie y Lilibet, ya que casi todo su viaje se desarrollará en la costa este, mientras que los Sussex viven en la contraria.. La Casa Blanca. Los dos primeros días serán clave en el devenir de la visita. Después de aterrizar, en Washington D. C., Carlos III y Camila serán recibidos por Donald y Melania Trump para tomar un té privado, asistiendo a continuación a una garden party, una recepción en los jardines de la Casa Blanca —costumbre además que proviene de Gran Bretaña, dado que las popularizó la reina Victoria y siguen teniendo lugar a día de hoy entre mayo y junio en Buckingham o Holyroodhouse, como detallan desde ¡Hola!— que ayudará a estrechar lazos políticos, militares, culturales y económicos entre ambos países. También tendrá lugar una ceremonia formal de bienvenida, en la que pasarán revista a las tropas, así como una reunión entre los dos mandatarios, mientras que Camila y la primera dama estadounidense harán lo propio por su lado.. Eso sí, el plato fuerte llegará cuando Carlos III ofrezca un discurso en el Congreso de Estados Unidos, siendo la segunda vez que un monarca británico hable en el Capitolio, ya que la primera, en 1991, fue su madre, Isabel II. Y, por si fuera poco, es precisamente el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes el, que actualmente está investigando los vínculos del expríncipe Andrés con Jeffrey Epstein, por lo que se atenderá cada palabra que diga el rey. Para acabar la jornada, una tradicional cena de Estado y la colocación de una corona de flores a los caídos, en un gesto para refrendar la cooperación militar entre ambas naciones.. Nueva York y Virginia. El miércoles, ya en Nueva York, y dado que este 2026 se cumplen 25 años de los atentados del 11-S, Carlos y Camila rendirán un homenaje a las victimas, así como se reunirán con quienes primeros acudieron al lugar y con familiares de los fallecidos. Asimismo, el monarca, en su faceta más «verde», hará una visita a una organización comunitaria que busca una agricultura urbana sostenible par ayudar a niños y jóvenes afectados por la inseguridad alimentaria mientras Camila se reunirá con autores y lectores en una recepción dedicada al mundo de la literatura. De hecho, ambos asistirán a un evento por los 100 años de Winnie the Pooh, un personaje creado por Alan Alexander Milne, británico de nacimiento.. Asimismo, en la Gran Manzana el monarca también participará en una reunión con empresarios e inversores, para afianzar la alianza económica entre ambas naciones, así como su estadía en Nueva York finalizará con su entrada en The King’s Trust, una ONG fundada en 1976, cuando todavía era príncipe, y que ayuda a jóvenes a desarrollar sus habilidades y encontrar empleo. Tras ello, ya el jueves, irán al estado de Virginia, lugar donde se fundó la primera colonia británica en suelo americano, y se reunirán con diferentes grupos culturales e indígenas de los Apalaches, participando con ellos en una block party, y aprendiendo de ellos los esfuerzos que realizan en la conservación medioambiental y de la naturaleza.. Y como colofón, Bermudas. Para terminar, el viernes los reyes llegarán a Bermudas, un histórico territorio británico de ultramar que llegó a ser administrado por la corona y que ahora está bajo su soberanía pero no forma parte del Reino Unido. Allí, buscarán conocer qué se está haciendo para la preservación de la biodiversidad de la isla —es conocida la afición del monarca por la jardinería y la conservación del patrimonio floral—, así como en Hamilton, la capital del archipiélago, Carlos III se reunirá con los residentes de diferentes sectores creativos de todas las islas habitadas. Por último, visitará una exposición sobre el tráfico esclavista que tuvo lugar en la zona, así como inaugurará la nueva Estación de la Guardia Costera de Great Bay.
