El sindicato Ustec·Stes ha reclamado este miércoles la mediación del president de la Generalitat, Salvador Illa, en el conflicto educativo. La central pide que Illa asuma un papel activo si la consellera de Educación, Esther Niubó, no retoma las conversaciones con los sindicatos antes del inicio de curso. Es la primera vez que el principal sindicato de la enseñanza pública catalana sitúa al Palau como interlocutor, por encima de la conselleria.. «Si la consellera Niubó no quiere o no puede encarrilar esta negociación, tiene que hacerlo el president Illa», ha resumido la portavoz del sindicato, Iolanda Segura. La organización recuerda que desde el último encuentro con la consellera, el 13 de julio, no se ha convocado ninguna reunión global con los sindicatos para abordar el conjunto de las reivindicaciones.. Ustec mantiene convocada la huelga del 8 de septiembre, el primer día de clase, y censura que el Ejecutivo pida «paciencia» al sector cuando faltan menos de dos semanas para el arranque del curso y no hay ninguna cita fijada. El sindicato sostiene que el Govern no puede dar por cerrada la negociación mientras sigan pendientes las cuestiones estructurales.. El choque de fondo es sobre qué se entiende por negociar. La conselleria esgrime que ha mantenido más de 200 reuniones con agentes del mundo educativo. El sindicato replica que esos encuentros son informativos y que no sustituyen a una negociación sindical formal. Reclama, por tanto, la convocatoria de una mesa específica con los representantes de los trabajadores.. «Cuando hay una huelga convocada y un conflicto laboral abierto, lo que tiene que hacer es sentarse con los sindicatos», ha remachado Segura.. Desde el Govern, la respuesta es que los acuerdos ya firmados se están desplegando. La consellera de Territori y portavoz del Ejecutivo, Sílvia Paneque, aseguró el martes que se ha trabajado «intensamente» durante meses para garantizar un inicio de curso «con la máxima normalidad posible». Paneque avanzó además que será Niubó quien detalle próximamente las novedades y los recursos previstos para el nuevo curso.. Ustec valora «positivamente» algunas de esas medidas, como el aumento de aulas de acogida o la ampliación de la enfermería escolar. Matiza, eso sí, que ya figuraban en los acuerdos parciales de marzo y mayo. A su juicio, esas actuaciones puntuales no bastan para desactivar un conflicto que sigue vivo en los centros.. Entre las reivindicaciones pendientes, la central sitúa las ratios, la inclusión educativa, las infraestructuras, la lengua catalana y el blindaje de la red pública. Pide reforzar las plantillas docentes y la atención a la diversidad funcional y cultural. También propone aprovechar el descenso demográfico para bajar ratios y consolidar la escuela pública, en lugar de recortar oferta o cerrar grupos.. La apelación a Illa llega tras un curso de desgaste continuado entre el profesorado y la Generalitat. El ejercicio pasado se saldó con 23 huelgas durante el primer semestre del año, sin que ninguna de ellas lograra cerrar el conflicto. El curso 2026-2027 arrancará con el mismo pulso abierto y, por primera vez, con un paro convocado para el día inaugural.. El origen del bloqueo está en la primavera. En marzo, el Departamento de Educación cerró un primer acuerdo con una parte de las centrales. En mayo lo amplió con nuevos compromisos, entre ellos más de 6.400 dotaciones hasta 2029. En junio llegó el preacuerdo que el Govern daba por definitivo: 726 millones de euros añadidos a los cerca de 2.000 ya pactados, mejoras salariales progresivas, nuevas plazas y refuerzos para la escuela inclusiva.. El profesorado lo tumbó en las urnas. La consulta se saldó con un 65,1 % de rechazo y una participación del 61 %, un resultado que dejó al Ejecutivo con un pacto firmado y sin respaldo de la plantilla. Ustec se había desmarcado del texto y el departamento optó por desplegarlo igualmente de la mano de CCOO, UGT y Professors de Secundària.. Desde entonces, la relación no se ha recompuesto. Niubó pidió a los sindicatos que quedaron fuera «realismo» y «responsabilidad», mientras la central reclamaba reabrir la negociación desde otro punto de partida, sin dar por buenos unos acuerdos que el colectivo ya había rechazado. Ese desencuentro es el que ahora lleva a Ustec a buscar un interlocutor distinto.. El pulso llega así a las puertas del curso sin ningún canal abierto. La huelga sigue en pie, la mesa sindical no tiene fecha y el sindicato ha decidido cambiar de destinatario. La respuesta del Palau, de momento, no ha llegado.
Ustec mantiene la huelga del 8 de septiembre y rechaza que las más de 200 reuniones que esgrime la conselleria equivalgan a una negociación sindical formal
El sindicato Ustec·Stes ha reclamado este miércoles la mediación del president de la Generalitat, Salvador Illa, en el conflicto educativo. La central pide que Illa asuma un papel activo si la consellera de Educación, Esther Niubó, no retoma las conversaciones con los sindicatos antes del inicio de curso. Es la primera vez que el principal sindicato de la enseñanza pública catalana sitúa al Palau como interlocutor, por encima de la conselleria.. «Si la consellera Niubó no quiere o no puede encarrilar esta negociación, tiene que hacerlo el president Illa», ha resumido la portavoz del sindicato, Iolanda Segura. La organización recuerda que desde el último encuentro con la consellera, el 13 de julio, no se ha convocado ninguna reunión global con los sindicatos para abordar el conjunto de las reivindicaciones.. Ustec mantiene convocada la huelga del 8 de septiembre, el primer día de clase, y censura que el Ejecutivo pida «paciencia» al sector cuando faltan menos de dos semanas para el arranque del curso y no hay ninguna cita fijada. El sindicato sostiene que el Govern no puede dar por cerrada la negociación mientras sigan pendientes las cuestiones estructurales.. El choque de fondo es sobre qué se entiende por negociar. La conselleria esgrime que ha mantenido más de 200 reuniones con agentes del mundo educativo. El sindicato replica que esos encuentros son informativos y que no sustituyen a una negociación sindical formal. Reclama, por tanto, la convocatoria de una mesa específica con los representantes de los trabajadores.. «Cuando hay una huelga convocada y un conflicto laboral abierto, lo que tiene que hacer es sentarse con los sindicatos», ha remachado Segura.. Desde el Govern, la respuesta es que los acuerdos ya firmados se están desplegando. La consellera de Territori y portavoz del Ejecutivo, Sílvia Paneque, aseguró el martes que se ha trabajado «intensamente» durante meses para garantizar un inicio de curso «con la máxima normalidad posible». Paneque avanzó además que será Niubó quien detalle próximamente las novedades y los recursos previstos para el nuevo curso.. Ustec valora «positivamente» algunas de esas medidas, como el aumento de aulas de acogida o la ampliación de la enfermería escolar. Matiza, eso sí, que ya figuraban en los acuerdos parciales de marzo y mayo. A su juicio, esas actuaciones puntuales no bastan para desactivar un conflicto que sigue vivo en los centros.. Entre las reivindicaciones pendientes, la central sitúa las ratios, la inclusión educativa, las infraestructuras, la lengua catalana y el blindaje de la red pública. Pide reforzar las plantillas docentes y la atención a la diversidad funcional y cultural. También propone aprovechar el descenso demográfico para bajar ratios y consolidar la escuela pública, en lugar de recortar oferta o cerrar grupos.. La apelación a Illa llega tras un curso de desgaste continuado entre el profesorado y la Generalitat. El ejercicio pasado se saldó con 23 huelgas durante el primer semestre del año, sin que ninguna de ellas lograra cerrar el conflicto. El curso 2026-2027 arrancará con el mismo pulso abierto y, por primera vez, con un paro convocado para el día inaugural.. El origen del bloqueo está en la primavera. En marzo, el Departamento de Educación cerró un primer acuerdo con una parte de las centrales. En mayo lo amplió con nuevos compromisos, entre ellos más de 6.400 dotaciones hasta 2029. En junio llegó el preacuerdo que el Govern daba por definitivo: 726 millones de euros añadidos a los cerca de 2.000 ya pactados, mejoras salariales progresivas, nuevas plazas y refuerzos para la escuela inclusiva.. El profesorado lo tumbó en las urnas. La consulta se saldó con un 65,1 % de rechazo y una participación del 61 %, un resultado que dejó al Ejecutivo con un pacto firmado y sin respaldo de la plantilla. Ustec se había desmarcado del texto y el departamento optó por desplegarlo igualmente de la mano de CCOO, UGT y Professors de Secundària.. Desde entonces, la relación no se ha recompuesto. Niubó pidió a los sindicatos que quedaron fuera «realismo» y «responsabilidad», mientras la central reclamaba reabrir la negociación desde otro punto de partida, sin dar por buenos unos acuerdos que el colectivo ya había rechazado. Ese desencuentro es el que ahora lleva a Ustec a buscar un interlocutor distinto.. El pulso llega así a las puertas del curso sin ningún canal abierto. La huelga sigue en pie, la mesa sindical no tiene fecha y el sindicato ha decidido cambiar de destinatario. La respuesta del Palau, de momento, no ha llegado.
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