Un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), impulsado por la Fundación La Caixa, ha revelado que los factores relacionados con el trabajo desempeñan un papel significativo e independiente en el riesgo de desarrollar Covid persistente. Los resultados, publicados en la revista «BMJ Occupational & Environmental Medicine», destacan que una parte «sustancial» de Covid persistente podría prevenirse mediante medidas y políticas específicas en el lugar de trabajo, informa Efe.. El análisis incluyó a 2.054 personas adultas empleadas de la cohorte Covicat, con datos de Cataluña, que habían tenido una infección confirmada por SARS-CoV-2, tenían entre 18 y 70 años al inicio del estudio, respondieron a las tres encuestas de seguimiento (2020-2023) y aportaron información laboral completa. De ellas, 486 (23,7%) desarrollaron Covid persistente; la mayoría presentó síntomas neurológicos (64%), seguidos por musculoesqueléticos (38%) y respiratorios (28%).. Entre los factores individuales asociados a un mayor riesgo de Covid persistente están ser mujer, tener bajo nivel educativo, obesidad, multimorbilidad y haber experimentado infecciones por SARS-CoV-2 frecuentes o graves.. En cambio, la vacunación contra la Covid-19 antes de la infección, haber pasado la primera infección durante la ola de la variante Ómicron y una mayor edad fueron factores protectores.. La ocupación también surgió como un determinante «fuerte e independiente»: las personas con trabajos de alto riesgo frente a la Covid-19 tuvieron un 44% más de probabilidades de desarrollar Covid persistente en comparación con quienes trabajan en ocupaciones de bajo riesgo.. Trabajar presencialmente en lugar de teletrabajar aumentó el riesgo un 57%; el uso infrecuente o inconsistente de mascarillas FFP2o FFP3 lo incrementó hasta un 52%, y desplazarse regularmente en transporte público un 58%. El grupo de ocupaciones con mayor riesgo incluyó profesionales sanitarios y de servicios sociales, docentes, personal de comercio minorista, transporte y seguridad.. La primera autora del estudio e investigadora en la Universidad de Turín (Italia), Sara de Matteis, ha señalado que los resultados son «coherentes con la evidencia internacional emergente», y sugieren varios mecanismos a través de los cuales las exposiciones laborales pueden influir en el desarrollo de la Covid persistente.. Entre los posibles mecanismos se incluyen una mayor exposición viral en profesiones con alto contacto con pacientes y público, y una respuesta inmunitaria debilitada debido a altas demandas físicas o estrés laboral.. Los resultados refuerzan la necesidad de medidas en el ámbito laboral, como el uso adecuado de equipos de protección personal, mascarillas y estrategias para reducir el contacto estrecho, no solo para prevenir la infección, sino también para mitigar las consecuencias a largo plazo.. El investigador de ISGlobal y coautor del estudio, Manolis Kogevinas, apunta que dados que los factores laborales son modificables, los resultados indican que la carga asociada a la Covid persistente podría evitarse «con medidas específicas».. Los autores llaman a reforzar las campañas de vacunación, proporcionar mascarillas y realizar chequeos de salud periódicos para ocupaciones de alto riesgo, e instan a los responsables políticos a «ampliar el reconocimiento y la compensación» del Covid persistente ligada al empleo.
Las personas con ocupaciones consideradas de alto riesgo tuvieron un 44% más de probabilidades de desarrollarlo
Un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), impulsado por la Fundación La Caixa, ha revelado que los factores relacionados con el trabajo desempeñan un papel significativo e independiente en el riesgo de desarrollar Covid persistente. Los resultados, publicados en la revista «BMJ Occupational & Environmental Medicine», destacan que una parte «sustancial» de Covid persistente podría prevenirse mediante medidas y políticas específicas en el lugar de trabajo, informa Efe.. El análisis incluyó a 2.054 personas adultas empleadas de la cohorte Covicat, con datos de Cataluña, que habían tenido una infección confirmada por SARS-CoV-2, tenían entre 18 y 70 años al inicio del estudio, respondieron a las tres encuestas de seguimiento (2020-2023) y aportaron información laboral completa. De ellas, 486 (23,7%) desarrollaron Covid persistente; la mayoría presentó síntomas neurológicos (64%), seguidos por musculoesqueléticos (38%) y respiratorios (28%).. Entre los factores individuales asociados a un mayor riesgo de Covid persistente están ser mujer, tener bajo nivel educativo, obesidad, multimorbilidad y haber experimentado infecciones por SARS-CoV-2 frecuentes o graves.. En cambio, la vacunación contra la Covid-19 antes de la infección, haber pasado la primera infección durante la ola de la variante Ómicron y una mayor edad fueron factores protectores.. La ocupación también surgió como un determinante «fuerte e independiente»: las personas con trabajos de alto riesgo frente a la Covid-19 tuvieron un 44% más de probabilidades de desarrollar Covid persistente en comparación con quienes trabajan en ocupaciones de bajo riesgo.. Trabajar presencialmente en lugar de teletrabajar aumentó el riesgo un 57%; el uso infrecuente o inconsistente de mascarillas FFP2o FFP3 lo incrementó hasta un 52%, y desplazarse regularmente en transporte público un 58%. El grupo de ocupaciones con mayor riesgo incluyó profesionales sanitarios y de servicios sociales, docentes, personal de comercio minorista, transporte y seguridad.. La primera autora del estudio e investigadora en la Universidad de Turín (Italia), Sara de Matteis, ha señalado que los resultados son «coherentes con la evidencia internacional emergente», y sugieren varios mecanismos a través de los cuales las exposiciones laborales pueden influir en el desarrollo de la Covid persistente.. Entre los posibles mecanismos se incluyen una mayor exposición viral en profesiones con alto contacto con pacientes y público, y una respuesta inmunitaria debilitada debido a altas demandas físicas o estrés laboral.. Los resultados refuerzan la necesidad de medidas en el ámbito laboral, como el uso adecuado de equipos de protección personal, mascarillas y estrategias para reducir el contacto estrecho, no solo para prevenir la infección, sino también para mitigar las consecuencias a largo plazo.. El investigador de ISGlobal y coautor del estudio, Manolis Kogevinas, apunta que dados que los factores laborales son modificables, los resultados indican que la carga asociada a la Covid persistente podría evitarse «con medidas específicas».. Los autores llaman a reforzar las campañas de vacunación, proporcionar mascarillas y realizar chequeos de salud periódicos para ocupaciones de alto riesgo, e instan a los responsables políticos a «ampliar el reconocimiento y la compensación» del Covid persistente ligada al empleo.
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