El líder conservador José Antonio Kast será presidente de Chile a partir del 11 de marzo de 2026. Gabriel Boric deja el legado de una gestión opaca; no desastrosa, pero carente de logros trascendentales en los asuntos más sensibles para la ciudadanía, como la seguridad, el desempleo y la inmigración. Según la encuestadora Ipsos, el 67 % de los chilenos afirma hoy que la economía del país es mala y el 68 % considera que Chile va por un «camino equivocado». El triunfo de Kast sobre la candidata izquierdista y exministra Jeannette Jara era previsible desde los resultados de la primera vuelta. Ya entonces quedaba claro que dos tercios de los chilenos aspiraban a un cambio alejado de la izquierda.. La inseguridad es el principal problema de los chilenos; en segundo lugar aparece el desempleo y, en tercer término, la inmigración descontrolada. En ese contexto, el discurso de Kast resultó determinante. El primer y el tercer problema mantienen, además, una alta correlación. Durante la campaña electoral se viralizó un encuentro espontáneo que el candidato mantuvo con trabajadores venezolanos en un mercado popular: «Yo les pido que, para ordenar la casa y poder distinguir quién es quién, hagan una salida y después vuelvan a entrar. Lo vamos a organizar con los argentinos, bolivianos… necesitamos que vuelvan a entrar, pero ordenadamente». El presidente electo ha sido presentado en ocasiones como antiinmigrante; sin embargo, siempre ha insistido en distinguir entre una apertura descontrolada y una inmigración regulada y ordenada.. Conviene subrayar el llamado a la unidad y el tono despolarizador de Kast en su primer discurso como presidente electo. Chile continúa arrastrando las heridas del gobierno militar que concluyó hace ya 35 años. Aún vive una generación que interpreta y decide la política a partir de las luces y las sombras del gobierno de Augusto Pinochet. En ese marco, Kast pidió expresamente a sus simpatizantes no abuchear a la candidata derrotada: «El respeto va a marcar nuestra gestión de gobierno porque, si no lo logramos, la división va a seguir de manera permanente (…) si prima la violencia, si priman los gritos destemplados, es muy difícil que salgamos adelante».. Desde marzo de 2026, América del Sur estará gobernada por seis gobiernos de derechas y cuatro de izquierdas. Kast rompe esa paridad y contribuye a consolidar una nueva etapa política que se aleja de los liderazgos neosocialistas en el continente. En este escenario, la Casa Blanca suma un nuevo aliado en Latinoamérica. Hace pocos días, Honduras confirmaba la victoria de Nasry «Tito» Asfura, respaldado de forma abierta y contundente por Donald Trump.. A la espera de una transición ordenada, los chilenos afrontarán tres meses de tensa calma, marcados por la expectativa de una nueva etapa en la historia política del país; una que aspire a recuperar al mejor Chile de hace 20 o 15 años: un país con seguridad, empleo y prosperidad económica
El líder conservador José Antonio Kast será presidente de Chile a partir del 11 de marzo de 2026. Gabriel Boric deja el legado de una gestión opaca; no desastrosa, pero carente de logros trascendentales en los asuntos más sensibles para la ciudadanía, como la seguridad, el desempleo y la inmigración. Según la encuestadora Ipsos, el 67 % de los chilenos afirma hoy que la economía del país es mala y el 68 % considera que Chile va por un «camino equivocado». El triunfo de Kast sobre la candidata izquierdista y exministra Jeannette Jara era previsible desde los resultados de la primera vuelta. Ya entonces quedaba claro que dos tercios de los chilenos aspiraban a un cambio alejado de la izquierda.. La inseguridad es el principal problema de los chilenos; en segundo lugar aparece el desempleo y, en tercer término, la inmigración descontrolada. En ese contexto, el discurso de Kast resultó determinante. El primer y el tercer problema mantienen, además, una alta correlación. Durante la campaña electoral se viralizó un encuentro espontáneo que el candidato mantuvo con trabajadores venezolanos en un mercado popular: «Yo les pido que, para ordenar la casa y poder distinguir quién es quién, hagan una salida y después vuelvan a entrar. Lo vamos a organizar con los argentinos, bolivianos… necesitamos que vuelvan a entrar, pero ordenadamente». El presidente electo ha sido presentado en ocasiones como antiinmigrante; sin embargo, siempre ha insistido en distinguir entre una apertura descontrolada y una inmigración regulada y ordenada.. Conviene subrayar el llamado a la unidad y el tono despolarizador de Kast en su primer discurso como presidente electo. Chile continúa arrastrando las heridas del gobierno militar que concluyó hace ya 35 años. Aún vive una generación que interpreta y decide la política a partir de las luces y las sombras del gobierno de Augusto Pinochet. En ese marco, Kast pidió expresamente a sus simpatizantes no abuchear a la candidata derrotada: «El respeto va a marcar nuestra gestión de gobierno porque, si no lo logramos, la división va a seguir de manera permanente (…) si prima la violencia, si priman los gritos destemplados, es muy difícil que salgamos adelante».. Desde marzo de 2026, América del Sur estará gobernada por seis gobiernos de derechas y cuatro de izquierdas. Kast rompe esa paridad y contribuye a consolidar una nueva etapa política que se aleja de los liderazgos neosocialistas en el continente. En este escenario, la Casa Blanca suma un nuevo aliado en Latinoamérica. Hace pocos días, Honduras confirmaba la victoria de Nasry «Tito» Asfura, respaldado de forma abierta y contundente por Donald Trump.. A la espera de una transición ordenada, los chilenos afrontarán tres meses de tensa calma, marcados por la expectativa de una nueva etapa en la historia política del país; una que aspire a recuperar al mejor Chile de hace 20 o 15 años: un país con seguridad, empleo y prosperidad económica
El 67 % de los chilenos afirma hoy que la economía del país es mala, según una encuesta de Ipsos
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