Los «bous al carrer», festejos taurinos que se celebran en las calles de municipios de la Comunitat Valenciana, están en auge. Esta pasada semana, la Conselleria de Emergencias informó que en 2025 se batió el récord histórico desde que hay registro con 9.542 festejos entre vaquillas, encierros, «bou en corda», toro embolado y demás.. «Y además hemos conseguido reducir la siniestralidad», dice orgulloso a LA RAZÓN Germán Zaragoza, presidente de la Federación de Peñas Taurinas de «Bous al Carrer» de la Comunitat Valenciana. El líder de las empresas taurinas recuerda como en 2022 hubo 9 fallecidos y se puso el foco en la peligrosidad de loseventos taurinos: «Tras el covid la gente se desmadró», reflexiona Zaragoza. «Tenían tantas ganas de salir de casa y de fiesta que la gente le perdió el miedo a los animales. Hemos estado trabajando para mejorar esto», afirma. Desde entonces las Administraciones públicas y las peñas taurinas han ido trabajando distribuyendo walkie-talkies, carteles, brazaletes y anillas para controlar el festejo.. Ahora, el objetivo es llegar a los 10.000 festejos taurinos, pero Zaragoza no se obsesiona con ello e incide en la seguridad: “Yo creo que sí llegaremos pronto, pero vale la pena que un festejo esté bien hecho, no es solo la cantidad sino la calidad como evitar por ejemplo menores de edad cuando no esté permitido o personas bajo los efectos del alcohol», incide.. Sin embargo, no todo es perfecto. «Nos preocupa que se ha reducido el número de pueblos que hacen ‘bous al carrer’», dice Zaragoza. En 2025 se hizo en 266 municipios, prácticamente la mitad de los 542 que hay en toda la Comunitat Valenciana, y aunque son tres más que el año anterior, siguen siendo 17 pueblos menos que en el año 2007, primer año con registros. Sin embargo, el tirón de los «bous al carrer» es mayor que las Fallas o Moros y Cristianos, pues hay en más municipios toros que ambas fiestas juntas, con unos 100 y 80 pueblos que las celebran respectivamente.. El líder de las peñas taurinas lo achaca a la derogación por parte del Botànic de la calificación de los «bous al carrer» como Bien de Interés Cultural, que entró en vigor en abril de 2015 pero fue derogada nueve meses después, quitándole la protección y dejando en manos de cada Ayuntamiento la autorización.. Es por ello que esa es una de las 21 alegaciones que han hecho al borrador del nuevo Reglamento de Festejos Taurinos Tradicionales en la Comunitat Valenciana que está impulsando el Consell. Un borrador que ahora está en revisión por el Consell Jurídic Consultiu, pero fuentes de la Conselleria de Emergencias afirman que el objetivo es tenerlo «antes de la temporada grande de verano», pues en los meses de julio, agosto y septiembre hay «bous al carrer» todos los días.. Las peñas taurinas reclaman que se proteja el festejo y no se deje en manos de un alcalde según su signo político, pero fuentes de la Conselleria de Emergencias alegan que para poder celebrarlos es el Ayuntamiento quien debe autorizar ocupar la vía pública, una competencia municipal que no se puede apropiar la Generalitat valenciana para «obligar» la celebración de «bous al carrer».. Un nuevo marco normativo que se sustenta además en una mayor seguridad, con una altura de los barrotes de dos metros en lugar de 1,90 metros actualmente. El presidente de la Federación de Peñas asegura que «el 95%» son ya así y pone el punto sobre las íes en dos cuestiones que según ellos dificultan el espectáculo: las inspecciones técnicas periódicas para los cadafals y graderíos. Una especie de «ITV» donde pasarán una prueba de carga y obtendrán una placa de identificación. «Si no es obligatorio el ITV a una vivienda por qué de un cadafal que se usa siete días al año en los mejores casos. No tiene sentido porque evidentemente ya pasa un técnico a revisar», lamenta Zaragoza.. Otra de las novedades que generan dudas será la posibilidad de suspender festejos por fenómenos meteorológicos adversos. El año pasado ya se instó a los ayuntamientos a suspender en plena ola de calor en agosto los festejos entre las 12:00 y las 19:00 para evitar problemas de salud en personas y animales. «Tengamos en cuenta que hay más de 25 días de alerta roja pro calor: ¿qué hacemos suspendemos los toros en agosto?», dice Zaragoza. Cabe destacar que en el borrador no se menciona que sea una obligación sino que quedará en manos de la persona que dirige el festejo, que suele ser el alcalde o concejal de Fiestas.
La Generalitat valenciana ultima el nuevo decreto para verano y busca el visto bueno de las peñas taurinas, que se preocupan por la «ITV» a las barreras y la posible suspensión por calor extremo
Los «bous al carrer», festejos taurinos que se celebran en las calles de municipios de la Comunitat Valenciana, están en auge. Esta pasada semana, la Conselleria de Emergencias informó que en 2025 se batió el récord histórico desde que hay registro con 9.542 festejos entre vaquillas, encierros, «bou en corda», toro embolado y demás.. «Y además hemos conseguido reducir la siniestralidad», dice orgulloso a LA RAZÓN Germán Zaragoza, presidente de la Federación de Peñas Taurinas de «Bous al Carrer» de la Comunitat Valenciana. El líder de las empresas taurinas recuerda como en 2022 hubo 9 fallecidos y se puso el foco en la peligrosidad de loseventos taurinos: «Tras el covid la gente se desmadró», reflexiona Zaragoza. «Tenían tantas ganas de salir de casa y de fiesta que la gente le perdió el miedo a los animales. Hemos estado trabajando para mejorar esto», afirma. Desde entonces las Administraciones públicas y las peñas taurinas han ido trabajando distribuyendo walkie-talkies, carteles, brazaletes y anillas para controlar el festejo.. Ahora, el objetivo es llegar a los 10.000 festejos taurinos, pero Zaragoza no se obsesiona con ello e incide en la seguridad: “Yo creo que sí llegaremos pronto, pero vale la pena que un festejo esté bien hecho, no es solo la cantidad sino la calidad como evitar por ejemplo menores de edad cuando no esté permitido o personas bajo los efectos del alcohol», incide.. Sin embargo, no todo es perfecto. «Nos preocupa que se ha reducido el número de pueblos que hacen ‘bous al carrer’», dice Zaragoza. En 2025 se hizo en 266 municipios, prácticamente la mitad de los 542 que hay en toda la Comunitat Valenciana, y aunque son tres más que el año anterior, siguen siendo 17 pueblos menos que en el año 2007, primer año con registros. Sin embargo, el tirón de los «bous al carrer» es mayor que las Fallas o Moros y Cristianos, pues hay en más municipios toros que ambas fiestas juntas, con unos 100 y 80 pueblos que las celebran respectivamente.. El líder de las peñas taurinas lo achaca a la derogación por parte del Botànic de la calificación de los «bous al carrer» como Bien de Interés Cultural, que entró en vigor en abril de 2015 pero fue derogada nueve meses después, quitándole la protección y dejando en manos de cada Ayuntamiento la autorización.. Es por ello que esa es una de las 21 alegaciones que han hecho al borrador del nuevo Reglamento de Festejos Taurinos Tradicionales en la Comunitat Valenciana que está impulsando el Consell. Un borrador que ahora está en revisión por el Consell Jurídic Consultiu, pero fuentes de la Conselleria de Emergencias afirman que el objetivo es tenerlo «antes de la temporada grande de verano», pues en los meses de julio, agosto y septiembre hay «bous al carrer» todos los días.. Las peñas taurinas reclaman que se proteja el festejo y no se deje en manos de un alcalde según su signo político, pero fuentes de la Conselleria de Emergencias alegan que para poder celebrarlos es el Ayuntamiento quien debe autorizar ocupar la vía pública, una competencia municipal que no se puede apropiar la Generalitat valenciana para «obligar» la celebración de «bous al carrer».. Un nuevo marco normativo que se sustenta además en una mayor seguridad, con una altura de los barrotes de dos metros en lugar de 1,90 metros actualmente. El presidente de la Federación de Peñas asegura que «el 95%» son ya así y pone el punto sobre las íes en dos cuestiones que según ellos dificultan el espectáculo: las inspecciones técnicas periódicas para los cadafals y graderíos. Una especie de «ITV» donde pasarán una prueba de carga y obtendrán una placa de identificación. «Si no es obligatorio el ITV a una vivienda por qué de un cadafal que se usa siete días al año en los mejores casos. No tiene sentido porque evidentemente ya pasa un técnico a revisar», lamenta Zaragoza.. Otra de las novedades que generan dudas será la posibilidad de suspender festejos por fenómenos meteorológicos adversos. El año pasado ya se instó a los ayuntamientos a suspender en plena ola de calor en agosto los festejos entre las 12:00 y las 19:00 para evitar problemas de salud en personas y animales. «Tengamos en cuenta que hay más de 25 días de alerta roja pro calor: ¿qué hacemos suspendemos los toros en agosto?», dice Zaragoza. Cabe destacar que en el borrador no se menciona que sea una obligación sino que quedará en manos de la persona que dirige el festejo, que suele ser el alcalde o concejal de Fiestas.
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