Después de orquestar su propio funeral ficticio para hacer balance de lo vivido a lo largo del último año y ‘enterrar’ todas sus polémicas, parece que Lola Lolita no habría empezado con buen pie este 2026. Así, al menos, se deduce de su último vídeo en TikTok, donde la influencer alicantina ha expresado su malestar ante su visible afección en el ojo.. «No tengo ganas de nada, ni de arreglarme ni de nada», admitía la tiktoker antes de dar comienzo a una de sus series de vídeo más habituales, sus ‘get ready with me’ (o ‘prepárate conmigo’, en español). «Estoy muy cansada, muy poco motivada y estoy harta de mi ojo», agregaba en su vídeo, aludiendo a un supuesto «desajuste» hormonal y emocional que la estaría llevando al límite.. No obstante, y concretando el cúmulo de sus frustraciones, la creadora de contenido señaló que lleva varios meses visitando distintas clínicas de oftalmología para intentar poner remedio a su ya recurrente orzuelo en el ojo, aunque sin éxito. «He seguido todos los tratamientos que os podáis imaginar y no se va», lamentaba Lola Moreno, como se llama en realidad, admitiendo que este problema de salud ya repercutiría también en su autoestima y en la percepción de su físico.. «Me siento fea en todo momento, y eso me quita las ganas de grabar y de hacer cosas», señaló. En este contexto, la influencer hizo hincapié en que no es la primera vez que le toca lidiar con estos síntomas. En concreto, se remonta a un episodio de varios días que sufrió cuando estaba en segundo de bachillerato, nada comparable al carácter intermitente y más persistente que habría adquirido durante el último año.. De hecho, a mediados de abril, coincidiendo con el estreno de la segunda temporada del documental de Dulceida, la tiktoker decidió presentarse al evento ocultando parte de su rostro bajo unas gafas de sol. Un simbólico gesto que evidencia su rechazo a esta afección en el ojo que, según ella, «va a más» y podría estar vinculado a una particular forma de «canalizar el estrés y la ansiedad» de su día a día.. «Ahora me ha vuelto a salir por todo lo alto, hasta el punto de que se me han caído hasta las pestañas», comentó Lola, quien, siguiendo los consejos de su médico, habría intentado llevar un estilo de vida más tranquilo estas Navidades en aras de aliviar sus síntomas. Algo que, a juzgar por el estado alarmante de su párpado, no habría logrado.. Según cuenta, esta especialista le habría recomendado en la importancia de atravesar el brote para poder ser apta para operarse y, de este modo, evitar que le pueda volver a ocurrir en el futuro. «Ese es otro de mis traumas, pero si no queda otra…», indicó.
Después de orquestar su propio funeral ficticio para hacer balance de lo vivido a lo largo del último año y ‘enterrar’ todas sus polémicas, parece que Lola Lolita no habría empezado con buen pie este 2026. Así, al menos, se deduce de su último vídeo en TikTok, donde la influencer alicantina ha expresado su malestar ante su visible afección en el ojo.. «No tengo ganas de nada, ni de arreglarme ni de nada», admitía la tiktoker antes de dar comienzo a una de sus series de vídeo más habituales, sus ‘get ready with me’ (o ‘prepárate conmigo’, en español). «Estoy muy cansada, muy poco motivada y estoy harta de mi ojo», agregaba en su vídeo, aludiendo a un supuesto «desajuste» hormonal y emocional que la estaría llevando al límite.. No obstante, y concretando el cúmulo de sus frustraciones, la creadora de contenido señaló que lleva varios meses visitando distintas clínicas de oftalmología para intentar poner remedio a su ya recurrente orzuelo en el ojo, aunque sin éxito. «He seguido todos los tratamientos que os podáis imaginar y no se va», lamentaba Lola Moreno, como se llama en realidad, admitiendo que este problema de salud ya repercutiría también en su autoestima y en la percepción de su físico.. «Me siento fea en todo momento, y eso me quita las ganas de grabar y de hacer cosas», señaló. En este contexto, la influencer hizo hincapié en que no es la primera vez que le toca lidiar con estos síntomas. En concreto, se remonta a un episodio de varios días que sufrió cuando estaba en segundo de bachillerato, nada comparable al carácter intermitente y más persistente que habría adquirido durante el último año.. De hecho, a mediados de abril, coincidiendo con el estreno de la segunda temporada del documental de Dulceida, la tiktoker decidió presentarse al evento ocultando parte de su rostro bajo unas gafas de sol. Un simbólico gesto que evidencia su rechazo a esta afección en el ojo que, según ella, «va a más» y podría estar vinculado a una particular forma de «canalizar el estrés y la ansiedad» de su día a día.. «Ahora me ha vuelto a salir por todo lo alto, hasta el punto de que se me han caído hasta las pestañas», comentó Lola, quien, siguiendo los consejos de su médico, habría intentado llevar un estilo de vida más tranquilo estas Navidades en aras de aliviar sus síntomas. Algo que, a juzgar por el estado alarmante de su párpado, no habría logrado.. Según cuenta, esta especialista le habría recomendado en la importancia de atravesar el brote para poder ser apta para operarse y, de este modo, evitar que le pueda volver a ocurrir en el futuro. «Ese es otro de mis traumas, pero si no queda otra…», indicó.
